Cómo hacer pilates para embarazadas

Te enseñamos las claves para disfrutar del método Pilates durante el embarazo

La práctica de algunos de los ejercicios que conforman el método Pilates suponen una importante ayuda a la hora de mantener tanto la flexibilidad como el equilibrio y la fuerza. Los dos principales puntos que se ven fortalecidos por la práctica del Pilates son la espalda y la pelvis, básicos durante el embarazo y que nos ayudarán en las diferentes fases de la gestación.

A la hora de practicar el método Pilates durante el embarazo hay que tener en cuenta ciertas pautas de modo que no haya riesgos para el bebé, y además podamos aprovechar todos los beneficios que aportan sus ejercicios.

    Índice

  1. Acudir a clases de Pilates exclusivas para embarazadas

    A pesar de que el método Pilates es un método fiable y muy seguro durante el embarazo al ser un deporte de bajo impacto, existen ciertas técnicas y ejercicios que pueden resultar contraproducentes durante el embarazo.

    Es por ello que la práctica de una clase de Pilates convencional no es la adecuada para una mujer embarazada. Para poder disfrutar de todos sus beneficios es importante acudir a un centro de Pilates con clases especializadas para el embarazo, donde nos indicarán los ejercicios más seguros, aquello que debemos evitar y la mejor forma de aprovechar todas las virtudes de este método orientadas a que el embarazo sea mucho más cómodo y saludable.

  2. Evita estirar demasiado las articulaciones

    Una de las recomendaciones que debemos de seguir a la hora de practicar Pilates durante el embarazo es evitar estirar demasiado las articulaciones. Esto se debe a la presencia de la hormona relaxina, una hormona encargada de preparar la zona del pubis y de la matriz para el parto. La hormona relaxina se encarga de relajar los ligamentos y por tanto propiciar que las articulaciones sean más elástica.

    Es probable que debas evitar la forma de hacer algunos ejercicios de Pilates con el fin de no forzar las articulaciones en exceso. Por otro lado el centro de gravedad está afectado por el peso que conlleva el crecimiento del bebé, por lo que es importante seguir las recomendaciones del profesional en Pilates acerca de la mejor forma de realizar los estiramientos.

  3. Evita la posición supina a partir del quinto mes

    A medida que el embarazo va avanzando existen ciertas posturas que hay que evitar. En la realización de ejercicios de Pilates cabe destacar la posición supina, que consiste en tumbarse sobre la espalda.

    Esta posición, en concreto a partir del segundo trimestre, puede resultar especialmente peligrosa ya que el peso del bebé acaba por presionar la zona en la cual se encuentra la vena cava, lo cual se traduce en una bajada de la presión sanguínea y una aceleración del ritmo cardíaco. Esto puede provocar mareos y debilidad por lo que se deben de evitar ejercicios que requieran de esta posición por un espacio de tiempo prolongado.

  4. Los ejercicios deben de hacerse con apoyo

    El método Pilates para embarazadas  debe de adaptarse a la anatomía de la mujer sin olvidar que va modificándose con el paso de los meses. Para ello y con el fin de poder llevar a cabo los ejercicios sin molestias es importante servirse de una serie de accesorios de apoyo que faciliten la práctica del Pilates.

    Conforme el estado de gestación va siendo más avanzado hay que evitar flexionar el tronco. Para ello podremos utilizar almohadas que elevarán la espalda. Las fitball son muy útiles también para realizar algunos estiramientos y una colchoneta constituirá la base para que la espalda no sufra.

  5. Clases y tiempo adecuado

    La duración ideal de una clase de Pilates que nos permita disfrutar de estos ejercicios de forma saludable y sin forzar el cuerpo más de lo debido será de aproximadamente 50 minutos entre dos y tres veces a la semana.

    Es posible incluso complementar las clases con una serie de ejercicios fáciles para realizar en casa ya que de este modo mantendremos el cuerpo activo y nos ayudará a recuperar el ritmo en el caso de que no podamos asistir de forma continua.

    La clave está en seguir un ritmo adecuado sin sobrecargar el cuerpo, así conseguiremos resultados visibles en poco tiempo sin sobreexponer nuestro organismo a un esfuerzo prolongado.

  6. Interrumpe los ejercicios si existen molestias importantes

    A pesar de ser un método muy seguro, es posible que el Pilates resulte contraproducente para algunas mujeres, bien porque se encuentren en una situación de embarazo de riesgo o porque los ejercicios no se realicen de forma correcta y con las precauciones que se requieren durante la gestación.

    En cualquier caso y ante la aparición de molestias importantes como dolor frecuente o malestar general, lo ideal es interrumpir la realización de los ejercicios y visitar al especialista quién nos indicará la posibilidad o no de continuar con la práctica de Pilates durante el embarazo.

El método Pilates es excelente para preparar el cuerpo a los cambios que se producen durante la gestación haciéndolo más flexible y sobretodo preparándolo para el momento del parto. El momento perfecto para comenzar a practicarlo es después del tercer mes, cuando se reducen los riesgos de un embarazo fallido, y si es en compañía además disfrutarás de otras experiencias, te sentirás integrada en un grupo y aumentará tu autoestima y confianza.

¿sabías qué...?

A pesar de ser un método lleno de virtudes para ambos sexos, tan solo un 35% de la población que practica Pilates es masculina.

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