Qué hacer si mi bebé tiene cólicos

Te enseñamos las técnicas más efectivas para aliviar los cólicos del lactante

Los cólicos del recien nacido o cólicos del lactante son unas molestias abdominales que se presentan con frecuencia desde el nacimiento, y tienen una duración aproximada de tres meses. Suelen aparecer a últimas horas del día y generalmente provocan un intenso malestar para el bebé.

La aparición de los cólicos, sin un origen definido, puede causar en los padres períodos de frustración y ansiedad ante la dificultad para calmar al bebé. Sin embargo existen algunas técnicas y recomendaciones que pueden ayudar a aliviar los cólicos del bebé. Te enseñamos a ponerlos en práctica.

    Índice

  1. Masajea el abdomen del bebé

    Masajea el abdomen del bebé

    Los masajes en el vientre del bebé pueden ayudar a mejorar los síntomas y reducir el dolor ya que además le ayudará a expulsar los gases e incluso a aliviar los problemas causados por el estreñimiento. Para llevarlo a cabo puedes practicar los siguientes ejercicios:

    • En primer lugar flexiona las piernas del bebé llevándolas hasta el abdomen y relajándolas. Estos movimientos deben de hacerse suavemente manteniendo solo unos segundos.
    • Otro ejercicio efectivo consiste en colocar las manos sobre el abdomen del bebé moviéndolas de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Si el abdomen está duro mantendremos la mano quieta presionando muy suavemente.
    • Coloca los dedos pulgares juntos bajo el ombligo y ve desplazándolos suavemente hacia los laterales del abdomen presionando con mucha suavidad.

    Es importante evitar estos masajes después de las comidas ya que podrían provocarle vómitos.

  2. Evita que el bebé tome aire al comer

    Evita que el bebé tome aire al comer

    Una de las razones por las cuales pueden agravarse los cólicos del lactante es por la toma de aire al momento de tomar la leche especialmente cuando la toman desde el biberón si la madre no practica la lactancia. Para evitar la ingesta de aire es importante utilizar una tetina especial antigases y densidad de flujo adaptada a la leche y a su edad. Debemos procurar que el bebé coma con tranquilidad, sin prisas y en un ambiente relajado.

    Finalmente debemos de asegurarnos de que el bebe expulsa correctamente los gases antes de volver a acostarlo ya que en el caso contrario, esto podría intensificar el dolor de los cólicos.

    Puedes facilitar la expulsión de los gases sosteniendo al bebé con la cabecita apoyada en el hombro de la madre y realizando un suave masaje de abajo arriba en la espalda. Otra forma de ayudarle a expulsar los gases consiste en colocarlo boca abajo sobre las rodillas apoyando la cabeza en uno de los muslos. Así, daremos un suave masaje en la espalda acompañado de palmaditas para facilitar la expulsión.

  3. Si das el pecho, evita los alimentos que producen gases

    Si das el pecho, evita los alimentos que producen gases

    Si en lugar de biberón, el bebé se alimenta a través de la madre mediante la lactancia, es importante que en este caso sea la madre la que evite ciertos alimentos más tendentes a provocar gases, ya que las sustancias que los causan pueden traspasarse al bebé a través de la leche. Algunos de los alimentos más propensos a provocar gases son los siguientes:

    • Legumbres
    • Brócoli
    • Coliflor
    • Col
    • Judías
    • Cebolla

    Y para evitar que a través de la succión el bebé tome aire, es importante asegurarnos de que mantiene toda la areola del pezón en la boca.

  4. Balancéalo suavemente

    Balancéalo suavemente

    Realizar suaves balanceos puede ser de gran ayuda para calmar al bebé. Este tipo de movimiento suave y rítmico hace que se sienta más tranquilo y relajado, especialmente cuando estos movimientos se realizan junto a mamá.

    Una estupenda forma de balancear al bebé para calmarlo es utilizando un portabebés, ya que de este modo el bebé recibe calor corporal y al situarlo cerca del corazón puede escuchar los latidos a la vez que se tranquiliza. Realiza movimientos rítmicos hacia arriba y hacia abajo mientras lo sujetas. También puedes utilizar una hamaquita o una cuna con balancín para calmarlo mientras juega o descansa.

  5. Utiliza sonidos constantes

    Utiliza sonidos constantes

    Una de las mejores formas de distraer la atención del bebé y reducir las molestias provocadas por los cólicos sufridos es poniéndole sonidos monótonos y suaves. Curiosamente los bebés sienten cierta relajación y tranquilidad ya que les recuerda a los sonidos que escuchan en el interior del útero de la madre.

    Cualquier ruido monótono o constante puede ayudar a que se relaje como por ejemplo: el ruido de una lavadora, una batidora, e incluso el ruido de fondo de la televisión. Si es posible incluso puedes ponerle sonidos que imiten los latidos del corazón, ya que esto hará que se sientan como en el entorno seguro y tranquilo en el que se encontraban dentro de la madre.

  6. No muestres nerviosismo

    No muestres nerviosismo

    Ante todo resulta de gran importancia mantener  la calma en los momentos en los que el bebé se encuentre en un estado de gran nerviosismo a causa de los cólicos, ya que en el caso contrario la percepción de un entorno en el que hay inquietud e irritación puede causarle mucha más ansiedad.

    Procúrale al pequeño un ambiente relajado y tranquilo. Puedes ponerle sonidos familiares o música relajante, y dejar una luz tenue que le ayude a sentirse acompañado. Evita los ruidos estridentes e intenta que la temperatura del cuarto sea la adecuada. Un ambiente tranquilo y cómodo será un factor importante para evitar que las molestias de los cólicos se intensifiquen.

  7. Prepárale un baño relajante

    Prepárale un baño relajante

    Muchos bebés experimentan mejoría cuando reciben un baño ya que la temperatura del agua y los estímulos que perciben a través del chorro de la ducha, la espuma o los juguetes les hacen centrar su atención en el entorno.

    Debes prestar especial atención a la temperatura del agua, lo ideal que se encuentre a una temperatura de entre 36°C y 37°C para que el bebé se sienta cómodo y relajado. Bastará un baño de entre 20 y 30 minutos para ayudar a que el dolor de los cólicos desaparezca y el pequeño se sienta más aliviado.

Siguiendo estos prácticos consejos conseguiremos que el período en el cual se suceden los temidos cólicos del recien nacido sea mucho más llevadero. Todo ello junto con grandes dosis de cariño y atenciones harán que el bebé se sienta mucho más arropado, seguro y tranquilo.

¿sabías qué...?

Los cólicos del lactante se producen a consecuencia de la falta de madurez del sistema inmunológico. Sin embargo desaparecen de forma espontánea a los tres meses de vida del bebé.