Funciones de la glándula paratiroides

Glándulas paratiroides: cómo trabajan en el organismo

Las glándulas paratiroides, no son las mismas que la tiroides, por ello, es importante que leas con atención para evitar confusiones ya que la función de cada una de ellas es completamente diferente, y cada una tiene su importancia específica.

Las glándulas paratiroides son cuatro: dos superiores y dos inferiores que se encuentran por detrás y muy próximas a la glándula tiroides, (por eso su nombre para-tiroides: alrededor de la tiroides). Como se comentó anteriormente, a pesar de que compartan (hasta cierto punto), nombre y localización, ya que en ocasiones pueden encontrarse dentro de la tiroides, no tienen ninguna función en común.

Estas pequeñas glándulas, de apenas 30 mg cada una, forman parte del sistema endocrino y tienen un suministro muy rico de sangre, lo cual es importante para la monitorización de los niveles de calcio en la sangre las 24 horas del día. 

¿Para qué sirve la glandula paratiroides?




Las glándulas paratiroides tienen una función muy concreta que consiste en producir la hormona paratiroidea. Esta hormona es la encargada de regular y controlar los niveles de calcio en cuerpo, huesos y sangre, es la responsable de estimular a las células distantes del cuerpo para que reaccionen de manera específica según los niveles de calcio. Estos niveles tienen que ser exactos, ya que son importantes para el metabolismo.

Pequeñas desviaciones de los niveles de calcio pueden causar trastornos nerviosos y musculares, ya que el calcio es el elemento que permite la conducción normal de las corrientes eléctricas a lo largo de los nervios y es responsable de la contracción muscular.

Es importante aclarar que si bien esta hormona está dentro del sistema endocrino, solamente tiene efecto sobre el metabolismo del calcio y no sobre el metabolismo de ninguna otra sustancia en el cuerpo. 

¿Cómo funciona la paratiroides?

A medida que la sangre se filtra a través de las glándulas paratiroideas, estas detectan la cantidad de calcio presente en la sangre y reaccionan produciendo más, o menos hormona paratiroidea. 

Si los niveles de calcio son demasiados altos (>10.2mg/dl), se disminuirá la producción de hormona paratiroidea, disminuyendo así la reabsorción de calcio y permitiendo que los niveles de calcio puedan disminuir. Y si por el contrario son demasiado bajos, la producción de esta hormona se incrementará.

Este mecanismo de alimentación, se ejecuta constantemente, manteniendo así el nivel de calcio en un rango estrecho o normal, encendiéndose y apagándose docenas de veces al día en un intento de mantener el nivel de calcio en equilibrio. Si la función de nuestra glándula es normal, tendremos niveles calcio constantes, que oscilarán entre 9.4 y 9.8, si nuestro valor normal es de 9.6mg/dl. 

Este control se pierde en los tumores de las glándulas paratiroides, cuando son extraídas las paratiroides, condicionando enfermedades como el hiperparatiroidismo y el hipoparatiroidismo.

Como bien sabemos, todas la glándulas tienen su función específica y su mal funcionamiento tiene como consecuencia la falta de regulación en sustancias que determinan la función de ciertos elementos que son necesarios para el equilibrio de nuestro organismo. Por ello, ante cualquier síntoma anormal, es importante acudir inmediatamente con su médico para que reciban la orientación correcta y eviten situaciones de mayor gravedad.

 

¿sabías qué...?

Las glándulas paratiroides primero fueron descubiertas en un rinoceronte en 1850 por Richard Owen y  no fue hasta 1880 que fueron descubiertas en los humanos por un estudiando sueco de medicina Ivan Sandström.