Función de la placenta en el embarazo

Descubre la importancia de la placenta en la gestación del feto

La placenta es uno de los órganos vitales externos que el feto necesita para poder sobrevivir. Su formación se realiza a partir de las mismas células que forman el embrión y se ubica en la pared interna del útero.

Durante todo el tiempo que dura el embarazo, la placenta resulta imprescindible para garantizar la formación y supervivencia del feto hasta que llegue el momento del parto, momento a partir del cual acaba su función. A continuación detallamos cuáles son las funciones de la placenta durante el periodo de gestación.

    Índice

  1. Función nutricional de la placenta

    Una de las principales funciones de la placenta humana respecto al feto es la de alimentarlo mientras éste se forma en el interior del útero materno. Es a través de placenta la forma en la que el feto obtiene de las células maternas todos los nutrientes necesarios para su formación tales como ácidos grasos, aminoácidos, oxígeno y glucosa

    A pesar de que tanto la sangre del bebé como la sangre de la madre se encuentran separadas, la placenta actúa de forma que el bebé siempre cuenta con alimento ya que extrae todo lo necesario de la madre.

  2. Función respiratoria de la placenta

    La placenta es el lugar en el cual se produce el intercambio de gases necesario para que el feto reciba el oxígeno procedente de la madre el cual llega a la placenta través de la vena umbilical.

    Durante el período de gestación los pulmones del feto no tienen una función respiratoria, por lo que la placenta se convierte en un órgano imprescindible para ayudarle a recibir el oxígeno necesario para vivir en el útero y desarrollarse.

    Cuando se produzca el momento del parto, la placenta habrá terminado de suministrar el oxígeno y serán los pulmones los encargados de la función respiratoria del bebé.

  3. Función de protección y filtro de la placenta

    Otra de las funciones primordiales de la placenta, consiste en servir de barrera o filtro evitando que gran parte de las sustancias nocivas presentes en la sangre de la madre lleguen hasta el feto. De este modo, la placenta “selecciona” aquellas sustancias que son buenas como el oxígeno y los nutrientes y permite la salida de aquellas otras sustancias de deshecho generadas por el feto.

    Sin embargo, hay que tener en cuenta que la placenta no es capaz de impedir la penetración de ciertas sustancias nocivas como el humo del tabaco o componentes de fármacos, por lo que evitar este tipo de sustancias es primordial para garantizar el bienestar del feto.

  4. Función inmunológica de la placenta

    La placenta cuenta entre todas sus funciones, con una fundamental: la función inmunológica. Gracias a ella, la placenta cuenta con la capacidad de transmitir al feto los anticuerpos necesarios para que sea capaz de hacer frente a multitud de enfermedades de tipo infeccioso incluso más allá del parto.

    Estos anticuerpos que más tarde serán complementados con los que recibirá a través de la leche materna son claves para el desarrollo del sistema inmunológico del bebé, un sistema que en el momento del nacimiento aún se encuentra incompleto.

    De este modo, el feto se encuentra protegido parcialmente dentro del útero materno y será capaz de sobrevivir al exterior llegado el momento del parto.

  5. Función endocrina de la placenta

    Otra de las funciones, no menos importantes de la placenta, es la función endocrina. A través de la función endocrina, la placenta se ocupa de fabricar varias hormonas. Una de las más importantes es la conocida como gonadotropina coriónica humana que es la encargada del buen desarrollo del embarazo.

    Además la placenta se encarga de sintetizar las hormonas femeninas, conocidas como estrógenos. Estas hormonas realizan un papel fundamental durante el embarazo ya que además de ser indispensables para la implantación del embrión, ayudan a estimular el crecimiento adecuado del feto, de la misma forma que contribuyen a realizar determinados cambios en el cuerpo de la madre para adaptarlo al bebé.

La placenta es un órgano que nace, crece y muere en el momento del parto acompañando y favoreciendo la evolución del feto para que, una vez llegado el momento de salir al exterior, sea capaz de sobrevivir junto con los cuidados de la madre. Un órgano perfecto sin el cual no sería posible la reproducción.

¿sabías qué...?

Existen muchas creencias y tradiciones alrededor del mundo sobre la placenta. En Bali, por ejemplo, la placenta es enterrada ya que se la considera como un hermano del bebé. 

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