Cómo evitar la fatiga mental

Consejos para evitar el cansancio de nuestra mente

Debido a que cada vez tendemos hacia una sociedad más intelectual y más centrada en lo que nuestra mente es capaz de crear, concebir y administrar, es lógico que el cerebro llegue por momentos a una sobrecarga, lo cual trae cansancio y otras molestias asociadas.

La fatiga mental es el producto de un uso excesivo de nuestro pensamiento. La respuesta a cómo evitarla podría ser tan simple como no usar tanto y de forma tan extendida nuestro cerebro, sin embargo, para aquellos que dependen de él como herramienta para desempeñar su trabajo, no es tan simple.

Es por eso que en este artículo vamos a recomendar varias técnicas y métodos que si bien no tienen por qué solucionar completamente este problema, al menos lo paliarán lo suficiente como para que la fatiga mental no degenere en algo peor que un simple cansancio del pensamiento. 

    Índice

  1. Establece rutinas y protocolos

    Establece rutinas y protocolos

    No hay nada peor para el cansancio mental que el caos. Se suele decir que la rutina mata el encanto de las cosas, pero en términos de ahorro de energía mental y de tranquilidad es nuestra mayor aliada.

    Si aprendemos a establecer y separar nuestro tiempo de forma de darle también espacio a actividades de diversión y descanso, podremos evitar tener que hacer grandes gastos de energía mental y por lo tanto agotarnos innecesariamente cada vez que emprendamos una tarea de gestión, creación o concepción de ideas.

  2. Realizar el "barbecho mental"

    Realizar el

    El barbecho es una técnica que viene de la agricultura medieval en la que, para no sobrecargar la tierra y hacer que pueda recuperar sus nutrientes después de haber cultivado en ella, se la deja durante varios años sin cultivar y se aprovecha para cultuvar otra parcela de tierra diferente que no esté sobre-explotada. El barbecho también es comúnmente llamado "técnica de rotación de cultivos".

    A nivel mental ocurre algo similar. El cerebro dispone de varias partes diferenciadas asociadas a diferentes actividades (música, lógica, interacción social, etc.). La idea es: cuando una actividad te haya sobrecargado, seguir trabajando el cerebro en otra actividad asociada a algo diferente y no volver a la anterior hasta que se note que esa zona ha recuperado "sus nutrientes" y pueda "volver a cultivar ideas".

  3. Crea tu espacio de seguridad

    Crea tu espacio de seguridad

    La forma más potente de minimizar el gasto de energía mental es tener algo en la vida a lo que podamos recurrir de forma segura y estable. Ya sea una habitación propia, un grupo de música, un lugar especial y aunque no es demasiado recomendable, una persona.

    Tener un punto de anclaje y de seguridad significa que cuando empecemos a agotarnos, podamos recurrir a él. Muchas veces, lo que más agota la mente es el miedo y la angustia. Saber que podemos librarnos de esas emociones (al menos por un tiempo) nos permitirá tener menor tensión ante situaciones agotadoras mentalmente.

  4. Tener una buena alimentación

    Para que nuestro cerebro pueda funcionar de forma correcta, es necesario si le entreguemos una buena alimentación a nuestro cuerpo. Para esto, primeramente es necesario que desayuné es cada mañana, cuidando de ingerir alimentos ricos en vitaminas y de gran valor nutricional.

    Durante la mañana, una buena idea es ingerir frutos secos, como las almendras, avellanas o nueces. Así mismo, no olvides hidratarte regularmente durante el día, ojalá con agua pura.

  5. Practica ejercicio regularmente

    El deporte es esencial para mantener un cuerpo y mente sana. El poder realizar ejercicios todos los días, por lo menos durante 45 minutos, nos permitirá relajar nuestra mente y mantener nuestro cerebro activo por más tiempo. También, de esta forma, evitarás generar estrés a largo plazo.

  6. Duerme lo necesario

    No olvides que un buen dormir es esencial para recargar las energías de nuestro organismo. Se recomienda dormir entre siete u ocho horas para que tu mente pueda estar funcionando correctamente al día siguiente. 

¿sabías qué...?

Aproximadamente entre 50 a 70 millones de adultos en los Estados Unidos tienen trastornos del sueño o insomnio.