Cómo esterilizar un biberón

Claves para esterilizar los biberones correctamente

El biberón es uno de los accesorios imprescindibles que acompañarán al bebé durante buena parte de su crecimiento. Es una de las herramientas que le ayudarán a beber y a alimentarse, fomentará su autonomía y le ayudará a hidratarse.

Mantenerlo en buenas condiciones es fundamental para evitar que el bebé pueda atraer infecciones. Las condiciones higiénicas del biberón deben de ser impecables, por eso te enseñamos la mejor forma de esterilizar un biberón para que tu bebé esté protegido y se alimente correctamente sin riesgos.

    Índice

  1. Limpia cada pieza cuidadosamente

    El primer paso para esterilizar un biberón correctamente es extraer todas las piezas cuidadosamente: tetina, tapón, el collar de cierre, la válvula anticólico y el envase o botella.

    Una vez que hemos separados todas las piezas vamos a proceder a limpiar cada una de ellas con agua y jabón neutro de modo que eliminemos cualquier resto de leche que haya podido quedar.

    Seguidamente y con todas las piezas por separado procederemos al proceso de esterilización que hayamos elegido, en frío o en calor.

  2. Esterilización con calor

    La esterilización por calor es el método más utilizado desde siempre para limpiar tanto las partes de un biberón como otros accesorios incluyendo tetinas o juguetes.

    La forma más fácil de hacerlo es por ebullición. Para ello ponemos a hervir agua en una olla grande e introducimos cada uno de los accesorios con ayuda de unas pinzas dejando que hiervan por un período de entre 10 y 15 minutos aproximadamente. A continuación los sacamos cuidadosamente con ayuda de unas pinzas y dejamos que se sequen al aire libre.

    Existen otro tipo de aparatos que ya realizan este proceso directamente al enchufarlos a la red eléctrica y que además aceleran el proceso ya que se lleva a cabo en poco tiempo, alrededor de 5 minutos.

  3. Esterilización con frío

    La esterilización en frío es la más novedosa y una de las más rápidas ya que no hace falta llevar a ebullición el agua. El proceso es muy sencillo ya que solamente necesitaremos un recipiente y unas pastillas esterilizadoras de venta en farmacias.

    Para utilizarlas únicamente debemos de lavar las piezas del biberón con agua y jabón e introducirlas en un recipiente con agua fría. Sumergimos la pastilla dentro y esperamos como mínimo media hora. Es un método más lento que el de hervir los accesorios, pero completamente seguro y muy útil si salimos de viaje.

    Después de acabar con la esterilización, es normal que los accesorios adquieran olor a cloro. Esto forma parte del proceso y es completamente seguro para el niño.

  4. Coloca cada accesorio por separado en un recipiente adecuado

    Sea cual sea el método elegido para esterilizar el biberón es importantes secarlos al aire libre correctamente. Para ello podemos utilizar un escurre biberones que encontraremos en cualquier tienda de accesorios para bebés o en farmacias.

    Uno de los grandes errores que se cometen después de la esterilización de los biberones es secarlos con un paño de cocina. Al hacer esto habremos perdido todas las propiedades de la esterilización, debido a que los paños de cocina son un cúmulo de gérmenes muy importante.

    Lo ideal es mantenerlos en posición vertical para escurrir toda el agua y en pocos minutos tendremos nuestro biberón preparado para un nuevo uso.

La esterilización del biberón es importante al menos hasta los 4 o 6 meses de edad. En esta época es necesario que un número limitado de bacterias entren en contacto con el sistema inmunológico del bebé para fortalecerlo, por lo que será suficiente con lavarlo con agua y jabón correctamente, enjuagarlo bien y dejar que se seque al aire libre.

¿sabías qué...?

Un biberón esterilizado se mantiene entre 4 y 6 horas. Poco a poco el contacto con la atmósfera volverá a contaminarlo.

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