10 errores que nos impiden bajar de peso

Queremos deshacernos de los kilos de más que hemos estado cogiendo a lo largo del año. Pero a veces, no sabemos exactamente cómo hacerlo.

Nos levantamos y nos miramos al espejo y nos decimos “Hoy empiezo la dieta”. Con sólo decirlo, nos tiemblan las rodillas, porque comenzamos a hacer locuras, para que cuando llegue esa fecha tan especial: boda, verano, cumpleaños, cena de empresa, estemos perfectas.

 

Pero muchas veces, aunque bajemos pesos, nuestro cuerpo se ve afectado y se cae. O también, puede que no perdamos peso, por mucho que nos machaquemos. ¿Por qué?, ¿qué hacemos mal?

    Índice

  1. Atracones

    Salimos del gimnasio y nos sentimos llenos de euforia y encima, súper contentos de haber trabajado duro. ¿Qué tal una recompensa? Y nos comemos una hamburguesa o un helado y allí van las horas de trabajo duro, en cinco minutos, desvanecen.

  2. No cambiar la forma de comer

    Mucho ejercicio y nada de dieta, puede sobrellevarse si sigues creando un déficit en las calorías consumidas. Hay algunas pegas, como que no terminas de rebajar esa barriga que se te resiste, pero lo más destacado es qué ocurrirá cuando dejes de hacer ejercicios y sigues comiendo. La alimentación es indispensable, tienes que educarte a comer bien.

  3. Correr para adelgazar

    Esa es la solución para muchas personas. Ya sea correr o andar haciendo marcha, creen que es el Santo Grial. Si fuera así, no habría tanta obesidad. Tu cuerpo, cuando corre, se estresa y comienza a generar cortisol, una hormona encargada de comerse tu musculatura. Quemas grasas, sí, pero también músculo. Consecuencias: para perder peso debes correr más y más distancia, durante más tiempo, tu cuerpo queda flácido, porque la falta de músculo y cualquier cosa que comas, como no tienes músculos que son los encargados de quemar la grasa, todo te va a engordar más.

  4. Dietas hipocalóricas

    Esto ya de por sí es una locura. Una dieta de 800 calorías no es suficiente ni para mantener a tu organismo en funcionamiento. Si encima, le añades ejercicio, no durarás ni una semana. Tu cuerpo comenzará a devorarse a sí mismo, en busca de alimento y psicológicamente, no estarás en tus mejores momentos. Come, pero en condiciones. Esa es la clave. 

  5. Restringir grasas

    Nuestro necesita grasas. Es parte de la vida. No digo que nos liemos a comer bacon, pero sí podemos conseguir las grasas buenas de otras fuentes, como el aceite de coco, el de oliva, los frutos secos y el aguacate (gran aliado para destruir la grasa de la barriga). Sin grasas, tu cuerpo entrará en estado de alerta y al ver que no entran, comenzará a retener toda la que pueda.

  6. Restringir hidratos

    Sin hidratos no hay energía, sin energía no hay rendimiento en el ejercicio, sin rendimiento, no resultados. Los hidratos son es solo el pan blanco, cereales y tallarines. Los hidratos son patatas, frutos secos, verduras… fuentes de energía que harán rendir a tu cuerpo y a tu cerebro, súper indispensable. No te comas una barra de pan al día, pero sí come una patata asada, que es rica en fibra, hidratos complejos y está deliciosa.

  7. Confundir frutas con verduras

    Siempre hemos escuchado lo de que hay que consumir cinco piezas de frutas y verduras. No entiendo por qué meten a las verduras y a las frutas en el mismo grupo. Que sean vegetales, no significa que tengan las mismas propiedades, porque no es lo mismo consumir cinco frutas: hidratos y azúcar, que cinco verduras: hidratos, fibra, vitaminas, minerales… La fruta es buena, pero no hay que abusar, porque es azúcar. Empléala cuando tengas antojos de azúcar y tira más por las verduras.

  8. Ayunar

    Este es el siguiente paso que hay que dar después de la dieta hipocalórica. El ayuno tiene sus beneficios. Pero hacer un ayuno de dieciséis o veinte horas cada día, ya es algo que se nos va de las manos. No digo que haya que estar comiendo cada dos o tres horas, porque eso depende de cada persona y en qué emplea su tiempo, pero el ayuno se emplea más bien como ritual de purificación y para enseñarnos a comer y descubrir lo que es el hambre de verdad.

     

    Ayunar de manera continua, puede crear un desequilibrio hormonal grave y desencadenar en un trastorno alimentario. Necesitas un buen horario de comidas, sobre todo cuando entrenas.

  9. Pastillitas

    Hay cientos de miles de pastillas que prometen tener todo lo necesario para revertir la obesidad, darte energía y convertirte en una top model. Yo aún no conozco a nadie que a base de la pastillita milagrosa de concentrado de plantas, de fitonutrientes o no sé qué poderes mágicos, haya adelgazado sin esfuerzo. No dependas de las pastillas. Todas prometen muchísimo si lo acompañas de dieta y ejercicio y ¿sabes qué?, consigues lo mismo con solo dieta y ejercicio.

  10. Dietas relámpago

    No, no y no. No habrá quien me haga cambiar de opinión. Dieta de la sopa de cebolla, dieta de la pera, dieta de la piña. Nutricionalmente todas están desequilibradas. Si quieres hacer la dieta de la alcachofa porque tiene muchas propiedades, hay una sencilla solución, añade alcachofa a una de tus comidas, pero no la bases en ella.

     

    Los medios nos venden maravillas sobre algunos alimentos, sobre sus propiedades y que puedes tomar con una dieta a base de comer piña, puerros o zanahorias, todo el día. No sólo acabas cansada el primer día, sino que arremetes contra todo lo que ves en la nevera. Pasas de haber consumido 300 calorías en un día a consumir 3000, de una sentada.

Queremos ir por el camino rápido después de bastante tiempo de mala alimentación y vida sedentaria. En esta vida todo cuesta y es lo que nos quieren hacer ver los medios publicitarios, vendiéndonos soluciones rápidas y muy costosas.

 

Tienes que planteártelo de otra manera. Hacer ejercicio y cambiar la alimentación no debe ser costoso. Recuerda que es por tu bien, para conseguir una vida plena y llena de vitalidad, sin problemas de salud. Recuerda que no es que debas adelgazar, sino que debes cuidarte más, mimarte y con locuras como las anteriormente mencionadas, sólo maltrataremos más a nuestro cuerpo.

¿sabías qué...?

Muchas mujeres prefieren hacer cardio, porque así perderán más grasas, cuando está más que comprobado que hacer ejercicios de fuerza, nos ayudará a conseguir un cuerpo fuerte, definido y libre de grasa. Cuando se dice la palabra “fuerte”, las mujeres piensan en un cuerpo que ha perdido toda la feminidad con tanto músculo y resulta que esas mujeres llevan un entrenamiento totalmente diferente y que toman algunas “ayudas”. Hay que hacer más ejercicios de fuerza, para conseguir un cuerpo increíble y alimentarlo en condiciones para que pueda rendir bien.

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