Enuresis nocturna en niños

Descubre en qué consiste este problema de incontinencia urinaria en la infancia

La enuresis nocturna es un problema que ocurre con cierta frecuencia en niños a partir de los 5 años de edad aproximadamente. Ponerle remedio cuanto antes es fundamental ya que si se prolonga en el tiempo puede causar en el niño importantes problemas de tipo social que afectarán a su desarrollo emocional y en su día a día en general.

A continuación te enseñamos todo lo necesario para entender en qué consiste este problema, sus principales causas así como los tratamientos disponibles para ponerle solución.

 

¿Qué es la enuresis nocturna?




La enuresis nocturna es un problema que afecta a los niños y que consiste en la micción involuntaria en cualquier momento, pero especialmente durante la noche cuando el niño, a pesar de haber aprendido a hacer sus necesidades en el baño, despierta mojado todas las mañanas. En un principio este tipo de problema no tiene una enfermedad que lo justifique. 

Tipos de enuresis nocturna

Enuresis monosintomática

La enuresis primaria es aquella en la que el niño no es capaz de controlar la micción en un tiempo continuado de seis meses. Se considera que al menos el 80% de las enuresis son de este tipo.

Enuresis secundaria

La enuresis secundaria es considerada como aquella situación en la que el niño es capaz de controla su vejiga, pero sin embargo se produce una regresión en la que hay escapes de orina. 

Enuresis complicada

Es también conocida con el nombre de Síndrome Enurético. Se produce cuando el niño, además de mojar la cama durante la noche, sufre frecuentes escapes de orina también durante el día.

Causas de la enuresis nocturna

Existen diversas causas que pueden explicar la aparición de enuresis nocturna en niños. Cabe destacar las siguientes:

  • Ingerir muchos líquidos antes de acostarse.
  • Incapacidad para aprender a controlar los músculos relacionados con la micción, lo cual provoca que todavía estén inmaduros.
  • Causas hereditarias. Si los padres sufrieron enuresis nocturna de pequeños, también podrían padecerla los niños.
  • Motivos psicológicos como por ejemplo estrés, o inseguridad. En ocasiones el problema puede aparecer como consecuencia de problemas en el colegio o en el entorno familiar como por ejemplo discusiones, el nacimiento de un nuevo hermano o el acoso escolar.
  • Alteraciones en el ritmo del sueño.
  • Alteración de la hormona antidiurética. Esta hormona se encarga de reducir el trabajo renal durante el sueño, sin embargo una alteración provocaría que la cantidad de orina no se reduzca sino que se acumule al igual que durante el día.

Tratamiento de la enuresis nocturna

A la hora de tratar la enuresis nocturna en niños es importante que el niño sea consciente del problema pero siempre desde un punto de vista desdramatizado, sin que se sienta culpable. Por ello te recomendamos que sigas los siguientes pasos:

  • Uno de los primeros pasos que debemos de seguir en el tratamiento de la enuresis nocturna consiste en hablar con el niño, explicarle el problema y mostrarle ayuda y comprensión. De nada sirve castigarlo ya que es un problema incontrolable y en ningún caso intencionado.
  • A lo largo del día hay que estar muy pendientes de que el niño vaya con frecuencia al baño, de igual modo que debemos asegurarnos de que vacía la vejiga antes de irse a la cama, evitando que ingiera demasiado líquido antes de ir a dormir.
  • Es conveniente despertar al niño durante la noche al menos una vez para que vaya al baño. De este modo evitamos que se acumule la orina en la vejiga y se produzca el escape incontrolado.
  • Existe un fármaco que actúa provocando la reducción en la producción de orina, se trata de la desmopresina, sin embargo debe de ser recetada por un médico.

En cualquier caso no hay que olvidarse de que la aparición de la enuresis nocturna también puede estar motivada por factores psicológicos, por lo que una atención personalizada por parte de un psicólogo puede ser parte del tratamiento.

Prevención de la enuresis nocturna

La enuresis nocturna puede aparecer en cualquier momento de la etapa de crecimiento del niño, sin embargo existen ciertas pautas que podemos poner en marcha y que pueden ser de utilidad para evitar el problema o prevenirlo, teniendo en cuenta que la clave está en el aprendizaje del control de los esfínteres y en el refuerzo de este aprendizaje.

En primer lugar hay que tener en cuenta el momento clave en el que hay que retirar el pañal por la noche. Nunca debe de hacerse antes de que el niño cumpla los dos años de edad ya que sus músculos urinarios aún no están lo suficientemente maduros. Tampoco hay que retirarlo demasiado tarde, o cuando el niño ya ha cumplido los tres años de edad. Lo ideal es hacerlo entre los dos y los tres años.

Una vez iniciado el proceso de dejar el pañal, nunca hay que volver atrás, y sobretodo es importante que el niño se sienta incentivado y premiado, que poco a poco vea el proceso de controlar e ir al baño como algo normal y que en ningún momento suponga un trauma tener un escape ya que forma parte del aprendizaje.

Poco a poco el niño será más consciente y desarrollará una mayor autonomía que le ayudará a controlar la orina mejor.

La enuresis nocturna suele desaparecer de forma espontánea cuando el niño cumple los seis años de edad. En cualquier caso es muy importante analizar si se trata de un problema físico o existe un factor psicológico enmascarado para poner remedio cuanto antes.

¿sabías qué...?

Se considera que existe un problema de enuresis nocturna cuando el niño hace pis en la cama de forma incontrolada dos veces por semana como mínimo en un plazo de tres meses.

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