Enfermedades producidas por la glándula hipófisis

Como podemos identificarlas y que podemos hacer para tratarlas

La hipófisis, también llamada glándula pituitaria, es una glándula de 0.5gr, que se localiza en la silla turca (parte anatómica localizada en el hueso esfenoides), conectada con el hipotálamo por medio del infundíbulo. Está formada por dos partes: la adenohipófisis y la neurohipófisis.

La adenohipófisis es la encargada de sintetizar y secretar varios tipos de hormonas, por ejemplo: hormona del crecimiento, prolactina, tiroestimulante, foliculoestimulante, etc., por lo que podemos ver desde aquí, la importancia de que esta glándula se encuentre en perfecto estado.

La regulación de la síntesis y/o liberación de estas hormonas, esta dada por el hipotálamo, mediante diversos núcleos, los cuales actúan principalmente en la adenohipófisis.

La neurohipófisis es una zona en la que se almacenan y se liberan las hormonas que se han producido en algunos núcleos del hipotálamo.

Una de las principales alteraciones es el cese total o la disminución de las funciones hormonales hipofisiarias, es decir, que se produzca la disminución de la cantidad de hormonas que deben producirse y liberarse en condiciones normales. Esta situación se denomina hipopituitarismoy si afecta a todas las hormonas hipofisiarias por completo, se denomina panhipopituitarismo.

Cualquier cosa que destruya la glándula pituitaria puede producir un hipopituitarismo, algunos ejemplos pueden ser: lesiones vasculares, enfermedades inflamatorias no infecciosas, enfermedades de depósito y tumores de la misma glándula o de zonas vecinas. 

Ahora que ya conocemos un poco sobre lo que es la hipófisis, sus funciones tan importantes y que puede ocasionarlas, describiremos las enfermedades más comunes que se pueden presentar si llegará a fallar. 

    Índice

  1. Acromegalia

    Es un trastorno metabólico crónico en el cual hay demasiada producción o liberación de la hormona del crecimiento, y los tejidos corporales igualmente se agrandan. La causa de la secreción de demasiada hormona del crecimiento generalmente es un tumor no canceroso de la hipófisis.

    Los síntomas son:

    • Olor en el cuerpo
    • Síndrome del túnel carpiano
    • Disminución de la fuerza muscular
    • Disminución de la visión periférica
    • Fatiga fácil
    • Estatura excesiva (cuando esta enfermedad se presenta en la niñez)
    • Sudoración excesiva
    • Dolor de cabeza
    • Ronquera
    • Engrosamiento de la piel
    • Apnea del sueño
    • Pies grandes (cambio en talla de zapatos) manos grandes

    El tratamiento generalmente es cirugía para la extracción del tumor que causa esta enfermedad. 

  2. Deficiencia de hormona del crecimiento

    Es un trastorno clínico caracterizado por una insuficiente producción de la hormona del crecimiento, que afecta tanto a niños como a adultos. Muchas veces la causa es desconocida.

    La afectación va desde un impacto en el crecimiento longitudinal hasta alteraciones en el desarrollo neurológico. La deficiencia de hormona del crecimiento en el adulto se asocia a una considerable morbilidad y mortalidad, con consecuencias metabólicas como el aumento de la grasa corporal, perfiles anormales de lípidos en suero, capacidad de ejercicio reducida, disminución de la densidad mineral ósea, reducción de la sensibilidad a la insulina, aumento en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

  3. Diabetes Insípida

    La cantidad de orina que es eliminada en el transcurso del día es controlada por la hormona antidiurética (HAD) también llamada vasopresina. Esta hormona es producida por el hipotálamo y es almacenada y secretada desde la hipófisis. 

    La alteración en los niveles de esta hormona puede ser de origen central o nefrogénica (riñón). Estas alteraciones pueden ser por la falta de secreción de la hormona o la insuficiencia del riñón para responder a la Hormona antidiurética.

    Algunos de los síntomas son: sed excesiva, volumen excesivo de orina y micción excesiva.

    Sin embargo, aún cuando estos síntomas parecieran  inofensivos, un exceso en la micción puede desencadenar pérdida de diferentes minerales alterando diferentes funciones orgánicas. 

  4. Adenoma hipofisiario

    Es el crecimiento anormal en la hipófisis de tumores no cancerosos, muchos de los cuales no causan síntomas y nunca se diagnostican durante la vida de una persona.

    A medida que el tumor aumente de tamaño e invada una mayor región de la glándula, dañará las células normales de la hipófisis, provocando que la producción y secreción de estas hormonas no sea en suficiente cantidad. Esta afección la llamamos hipopituitarismo.

    Dependiendo de las células que sean dañadas, serán las enfermedades que se desarrollen, por ejemplo: hipertirodismo, síndrome de Cushing, gigantismo, alteraciones menstruales, disminución del funcionamiento sexual, entre otros. 

    Los síntomas por la presencia del tumor pueden ser: visión doble, pérdida del campo visual, párpados caídos, dolor de cabeza, letargo, flujo nasal transparente, problemas con el sentido del olfato, entre otros.

    El tratamiento consiste en la resección del tumor por medio de cirugía.

Como hemos visto la correcta función del sistema endócrino es importantísimo para el buen funcionamiento de la gran mayoría de nuestros órganos, es por ello que si detectamos alguna alteración que creamos pueda ser importante, debemos de acudir con nuestro médico, pues el sabrá orientarnos y tranquilizarnos sobre lo que pudiéramos estar presentado.

¿sabías qué...?

Aristóteles creía que el moco nasal (pituita en latín), se generaba por el cerebro, lo mismo que escribio Vesalio, es por esto que a la hipófisis tambien se le conoce como glándula pituitaria, pues creían que el moco era generado en ella. 

comenta y pregunta