Enfermedades ocasionadas por el estrés

Descubre las enfermedades más habituales producidas por el estrés

El estrés es con diferencia uno de los trastornos psicológicos más extendidos en nuestra sociedad. Considerado incluso por algunos especialistas como una epidemia, las personas que sufren de estrés muestran un nerviosismo y una frustración excesivas para los problemas que surgen en su vida. Nuestro cuerpo se sensibiliza a los estímulos que nos rodean, haciéndonos más proclives a enfermar por culpa del estrés.

Añadida a esta sensibilidad encontramos un factor puramente psicológico: las personas que sufren estrés cuidan menos de sí mismas. Así, encontramos que algo tan básico como la alimentación o la higiene personal se ven mermadas por culpa del estrés, haciendo que les demos menos importancia con los correspondientes problemas que acarrean.

La lista que os traemos contiene las enfermedades más habituales, lo que no significa que no puedan surgir otras diferentes. El estrés al ser tan generalizado puede darse en casos muy particulares por lo que es importante que acudamos a un especialista para que evalúe concretamente nuestra situación.

A continuación mencionaremos las enfermedades ocasionadas por el estrés más habituales.

    Índice

  1. Dolor de cabeza

    Dolor de cabeza

    La más común por culpa del estrés. Al tener tantos pensamientos nos sentimos apabullados, produciendo un dolor latente que se acrecienta con el tiempo. Dentro de las causas del estrés son las preocupaciones las que más se relacionan con el dolor de cabeza, manteniendo nuestra mente ocupada durante buena parte del día en problemas a los que no podemos encontrar solución por mucho que los pensemos.

  2. Gastritis

    Muy relacionada con el dolor de cabeza, nuestro estómago también se ve repercutido por culpa del estrés. El propio Freud llegó a valorar la importancia de los dolores estomacales para relacionarlos con los trastornos por la sencillez con la que nuestro cuerpo exterioriza a través de ellos los síntomas clásicos del estrés. Hay que añadirle la precaria alimentación en algunos casos concretos, lo que produce que nuestras digestiones sean, cuanto menos, pesadas.

  3. Insomnio

    Insomnio

    Una enfermedad relacionada también con el exceso de preocupación surgido por culpa del estrés. Se relaciona sobre todo con el insomnio duradero, costándonos más de la cuenta conseguir conciliar el sueño. Al no poder separar los problemas de nuestra vida cotidiana acabamos trasladándolos a todas las esferas de nuestra vida, lo que incluye la buena higiene del sueño. Dormir a destiempo, levantarnos por la noche o utilizar la cama como compañero de secretos son consecuencias habituales del estrés.

  4. Disfunciones sexuales

    De los problemas más incómodos al no saber cómo solucionarlos de entrada. El estrés produce impotencia, pérdida de deseo sexual, dolor en las relaciones y hasta rechazo al contacto físico. Al estar tan cargados de prejuicios sociales estos síntomas suelen quedar ocultos por la persona que los sufre suplicando porque se solucionen solos. Desgraciadamente la preocupación que generan se añade al estrés que los produce, creando una tautología de la que es muy difícil escapar si no recibimos un tratamiento adecuado.

  5. Fatiga crónica

    Fatiga crónica

    La llamada popularmente 'sin ganas de nada' entra dentro de lo que se conoce como fatiga crónica. Un sentimiento constante de ser incapaces de realizar acciones por iniciativa propia, viendo pasar los días sin intención de cambiarlos. Al no realizar actividades ni trabajar en proyectos personales se reducen notablemente la cantidad de refuerzos que recibimos, sintiéndonos apáticos mientras el resto del mundo sigue moviéndose a nuestro alrededor.

  6. Depresión

    Cuando el estrés permanece durante mucho tiempo sin que haya cambios en nuestra vida podemos llegar a un cuadro depresivo, pasando por una distima confundida con la fatiga crónica antes mentada. La depresión funcionaría en el caso del estrés como un grado más allá de los síntomas clásicos que produce. Nos sentimos más apáticos, nos cuidamos todavía menos y realizamos menos actividades si es posible. Las preocupaciones se vuelven constantes relacionándose incluso con temas que no tenían nada que ver inicialmente.

  7. Enfermedades virales

    Enfermedades virales

    Directamente relcionadas por no cuidarnos, el estrés produce que nuestro sistema inmune se debilite, y que sea más sencillo que cojamos enfermedades como el constipado. Sin llegar a ser graves, encontrarnos enfermos constantemente es una de las situaciones más incómodas posibles ya que viviremos las dificultades del propio estrés junto a las de la enfermedad correspondiente.

  8. Proclividad al cáncer

    En el estrés nuestras defensas internas se ven fuertemente mermadas aumentando la posibilidad del cáncer. Por extremo que pueda sonar son cada vez más los estudios que demuestran que el porcentaje de sufrirlo es mayor en las personas que sufren estrés, recomendando fervientemente llevar una vida tranquila y estable a nivel emocional.

¿sabías qué...?

Cierta cantidad de estrés es 'positiva'. Nos mantiene activos con problemas reales evitando que elucubremos sobre problemáticas más trascendentales al no tener aparentemente conflictos palpables.