Dietas para embarazadas

Te damos las claves para seguir una alimentación sana según tu tipo de embarazo

El embarazo es una de las etapas más importantes de las que una mujer puede disfrutar. El hecho de ser el medio a través del cual se gesta una nueva vida requiere de una vida sana y sobretodo de mucha responsabilidad.

En este sentido, uno de los aspectos clave para llevar un embarazo de forma saludable es la alimentación, una alimentación que peude variar en función de los hábitos de la madre. De ahí la importancia de conocer los distintos tipos de dieta que debemos aplicar con el fin de que el bebé esté cubierto en cuanto a todas sus necesidades nutricionales.

    Índice

  1. Dieta para embarazadas vegetarianas

    Las dietas vegetarianas gozan de ser unas de las más saludables ya que se limita a la ingesta de alimentos de procedencia vegetal principalmente. Sin embargo en el caso de las mujeres embarazadas, una dieta vegetariana puede ser contraproducente para el bebé ya que estaríamos privándolo de proteínas o ácidos grasos esenciales presentes en pescado o huevos.

    En la formación del feto y su posterior crecimiento, es indispensable garantizar la ingesta de nutrientes equilibrados, es por ello que en el caso de mujeres que sigan una dieta vegetariana deberán incluir alimentos sustitutivos del pescado, la carne, incluso la leche o los huevos en el caso de dietas más estrictas.

    Las legumbres, cereales y frutos secos deben de formar parte de la alimentación diaria para garantizar el consumo de proteínas en el caso de vegetarianismo estricto. Las mujeres que sigan una dieta más flexible deben de prestar especial atención a la miel, los productos lácteos y los huevos de modo que queden cubiertos la ingesta de proteínas y ácidos grasos necesarios para una correcta formación del feto. De igual forma es necesario garantizar que los órganos que servirán de base para su desarrollo como son el útero, o la placenta, crezcan de forma sana y cumpliendo al 100% con todas las funciones que garantizan el crecimiento del bebé. 

    En líneas generales podríamos afirmar que una dieta equilibrada en mujeres que siguen una dieta vegetariana debe de incluir cereales, verduras, hortalizas, frutas, legumbres, semillas, frutos secos y que además incluya huevos y leche.

  2. Dieta para embarazadas con sobrepeso

    Las mujeres embarazadas que sufren problemas de sobrepeso deben de prestar especial atención a su tipo de dieta, ya que lejos de someterse a una dieta hipocalórica que pudiera poner en peligro el correcto desarrollo del bebé, deben de seguir una alimentación sana que contenga nutrientes de forma equilibrada.

    Para garantizar los nutrientes es preferible optar por los mismos alimentos pero más sanos, como por ejemplo la leche descremada, cereales y pan integral, carnes blancas hechas a la plancha o legumbres acompañadas de vegetales para equilibrar el aporte calórico.

    Seguir una dieta más sana es bueno tanto para la madre como para el bebé. No se debe hace de ningún modo una dieta de adelgazamiento ya que de esta forma estaremos privando al feto de una nutrición adecuada para su correcto desarrollo con las consecuencias vitales que esto tendrá para él.

  3. Dietas para embarazadas con riesgo de preeclampsia

    La preeclampsia es uno de los problemas que pueden presentarse en la gestación y cuyos principales trastornos incluyen la subida de la presión arterial. Esta subida puede ocasionar un importante riesgo para la salud tanto de la madre como del feto, por lo que es necesario llevar un control durante el periodo de gestación que incluya una dieta alimenticia correcta.

    Una de las principales recomendaciones es reducir el consumo de sal de las comidas ya que ésta es una de las principales causantes de la subida de la presión arterial. Para ello es importante eliminar de la dieta los productos procesados o fuertemente aderezados. Es preferible optar por otro tipo de condimentos para dar sabor a las comidas como las especias naturales.

    La ingesta de abundantes líquidos es una buena forma de evitar que suba la tensión arterial. Además de mantener una correcta hidratación, ayuda a eliminar toxinas, y mantener los niveles de tensión en parámetros saludables.

    Por otro lado se recomienda aumentar la ingesta de fibra ya que reduce en gran medida las posibilidades de sufrir preeclampsia. Las espinacas, los cereales con fibra o el kiwi son una buena opción para cumplir con esta recomendación.

  4. Dieta para embarazadas con diabetes gestacional

    La diabetes gestacional es uno de los problemas más frecuentes que pueden presentarse durante el embarazo, y que implica una subida de los niveles de azúcar en sangre que no se corresponden con los niveles normales de una persona que no sufre diabetes de forma permanente.

    La dieta para una embarazada a la que se le ha diagnosticado diabetes gestacional incluye en primer lugar la ingesta de alimentos ricos en fibra de digestión lenta, ya que estos evitarán que los niveles de azúcar suban durante la comida.

    Por otro lado es esencial eliminar de la alimentación todos aquellos alimentos que contengan azúcar como los dulces o las bebidas azucaradas, ya que la subida de glucosa en la sangre puede resultar altamente peligrosa.

    Finalmente no hay que olvidarse de comenzar el día con un desayuno generoso ya que en esta parte del día los niveles de azúcar están muy descompensados. Los hidratos de carbono son una buena opción para un desayuno adecuado como por ejemplo un sándwich de queso o pavo.

  5. Dietas para embarazadas con colesterol alto

    El colesterol alto es un serio problema que puede agravarse con el embarazo, y que entre otras consecuencias conlleva la posibilidad de contraer enfermedades de tipo coronario y accidentes cerebrovasculares. Durante el periodo de gestación, unos niveles altos de colesterol pueden conllevar problemas en la placenta incluso riesgo de parto prematuro, preeclampsia y problemas de arterioesclerosis en el bebé.

    En este sentido la dieta debe de seguir unos patrones muy definidos en los que se debe de reducir al máximo el consumo de alimentos procesados, y aumentar los alimentos que contengan Omega 3 como por ejemplo las nueces, el salmón o el aceite de oliva.

    El consumo de alimentos ricos en antioxidantes como frutas y verduras ayudan a metabolizar las grasas y la sustitución de carne blanca en lugar de carne roja nos aportará un menor nivel de grasas. La ingesta de legumbres es una excelente opción para introducir en nuestro organismo una buena cantidad de nutrientes que evitarán que el colesterol alto se acumule y disfrutemos de un embarazo mucho más saludable.

Un embarazo saludable se basa principalmente en una alimentación sana y en un correcto y estricto control médico, de modo que disfrutemos sin riesgo de una etapa única en la que estaremos nutriendo y cuidando de la salud del bebé aportándole todo lo necesario para un correcto desarrollo.

¿sabías qué...?

La preeclampsia afecta a alrededor de un 5% de las mujeres embarazadas.

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