Cómo detectar problemas de tiroides

¿Sabes si tu tiroides funciona de manera adecuada?

La tiroides, la glándula de la que todo mundo habla hoy en día, a quien la hacemos responsable por subir de peso y no poder bajar, pero, estamos seguros que es la tiroides la que no está funcionando de manera correcta, y por ende, ¿cómo podemos identificar que exista alguna alteración en sus funcionabilidad? Es por ello que aquí te presentamos algunos síntomas que se pueden presentar para que te des cuenta que tu glándula no está funcionando de manera correcta, ya que no solo el no adelgazar o subir de peso nos indica que algo anda mal.

Antes de clasificar las posibles enfermedades de la tiroides, vamos a explicar un poco como actúan las hormonas tiroideas a nivel celular.

Las hormonas tiroideas producen sus efectos biológicos en el núcleo de la célula, produciendo una serie de reacciones que dan como producto final la activación de ciertas partes celulares que darán lugar a la transcripción génica, esto dará como resultado la producción de una proteína específica que activará o inhibirá un proceso biológico dependiente de estas hormonas.

Estas hormonas tienen efecto en casi todos los órganos y tejidos de nuestro cuerpo, participando en el proceso de crecimiento, diferenciación y desarrollo, así como múltiples procesos metabólicos realizados por nuestras células.

Y ahora sí, ¿cómo sabemos si estamos enfermos de la tiroides?, para ello explicaremos los síntomas del hipotiroidismo y del hipertiroidismo, los cuales son los principales efectos del mal funcionamiento de la glándula, tanto por la disminución de su función como su aumento.

    Índice

  1. Hipotiroidismo

    El hipotiroidismo es un trastorno que resulta de la insuficiente actividad hormonal tiroidea que es necesaria para mantener las funciones metabólicas normales del organismo. Pudiendo presentarse por una afectación directamente de la glándula tiroidea (hipotiroidismo primario), o por alteraciones en la producción o secreción de tirotropina por alteración en hipófisis o hipotálamo (hipotiroidismo secundario o terciario respectivamente).

    Esta condición se va a identificar con la medición de los niveles en sangre de las diferentes hormonas tiroideas, pero existen ciertos síntomas que nos pueden orientar a pensar en que presentamos esta enfermedad como:

    • Intolerancia al frío
    • Aumento de peso
    • Estreñimiento
    • Sequedad en piel
    • Disfonía (ronquera)
    • Disminución en la frecuencia cardíaca
    • Disminución en la capacidad de concentración
    • Aumento en la grasa corporal
    • Aumento de las arrugas
    • Engrosamiento de la piel
    • Pelo seco y quebradizo
    • Adelgazamiento de uñas
    • Fatiga

    Es importante señalar que el presentar ya sea uno solo de estos síntomas o varios no es diagnostico de hipotiroidismo, pues se debe de confirmar mediante una prueba de laboratorio que señalen los niveles de hormonas que se encuentran alterados, esto para que si presentamos alguno de estos, no nos automediquemos y busquemos orientación profesional. 

  2. Hipertiroidismo

    Hipertiroidismo es cualquier condición en la cual existe demasiada hormona tiroidea en el organismo, ya sea por una hiperactividad de la propia glándula, o por alteración en la función de la hipófisis o hipotálamo.

    La principal causa es la que se relaciona con un aumento en la actividad de la glándula tiroidea, debido principalmente a una enfermedad de origen autoinmune (nuestros propias defensas nos atacan) llamada enfermedad de Graves. Otro tipo se relaciona con la presencia de bultos en la tiroides, los cuales son hiperfuncionantes, esto es llamado Bocio tóxico nodular o multinodular. La tiroiditis (inflamación de la tiroides) es otra condición que afecta a la tiroides ya sea por una infección de tipo viral o un problema del sistema inmunológico.

    Lo que podemos sentir es:

    • Nerviosismo
    • Irritabilidad
    • Aumento en la sudoración
    • Palpitaciones
    • Temblor en las manos
    • Ansiedad
    • Dificultad para dormir
    • Adelgazamiento de la piel
    • Cabello fino y quebradizo
    • Debilidad muscular
    • Disminución de sangrado en periodos menstruales
    • Disminución de peso aún cuando la alimentación es adecuada
    • Exoftalmos (protusión de ojos)
    • Aumento de tamaño de cuello

    Igual que el caso anterior, si presentas alguno de los síntomas que se mencionan en este post, no te alarmes, busca orientación con tu Médico para que puedan identificar que puede esta ocasionando los síntomas.

Como vemos, el funcionamiento de la tiroides es tanto si funciona menos como si funciona más, aún cuando algunos síntomas pueden ser funcionales y no representar peligro de vida, es importante que si nos damos cuenta que presentamos algo que no está bien en nuestro organismo, busquemos inmediatamente orientación de un profesional, pues algo que no es grave y que puede controlarse o en algunos casos curarse, puede complicarse en situaciones que si pueden poner en riesgo nuestra vida. 

¿sabías qué...?

Leonardo da Vinci incluyó la tiroides en algunos de sus dibujos en la forma de dos glándulas separadas una a cada lado de la laringe.