Cómo detectar la obesidad infantil

Aprende acerca de la obesidad infantil, conceptos, catalogaciones, formas de prevención y examenes para su diagnóstico.

La obesidad es una de las peores enfermedades de la actualidad. La obesidad es definida por el Diccionario de la Real Academia Española como un estado patológico que se caracteriza por un exceso o una acumulación excesiva y general de grasa en el cuerpo. La obesidad es una enfermedad crónica que puede tener como origen una multiplicidad de factores, los cuales suelen ser prevenibles.

La obesidad suele manifestarse desde temprana edad Según los datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia de esta enfermedad a nivel internacional ha ido en claro aumento. En el año 2010 podíamos encontrar ya unos 42 millones de menores con sobrepeso, registrándose la mayor parte de los casos en países en vías de desarrollo. Son cifras no menos que preocupantes.

Los especialistas marcan una diferencia clara entre sobrepeso y obesidad. Sobrepeso implica exclusivamente un aumento del peso corporal sobre un valor estándar, que es generalmente se correlacionado con la talla y se sitúa sobre el percentil 85.

¿Cómo se clasifican los distintos tipos de obesidad?




    En función de la celularidad del tejido adiposo:

  • Obesidad hipertrófica.
  • Obesidad hiperplástica.
  • Obesidad mixta.

    En función de la historia evolutiva:

  • Obesidad a lo largo de toda la vida. (generada en la infancia)
  • Obesidad desarrollada en la vida adulta.

    En función de la distribución de la grasa. corporal:

  • Obesidad de distribución homogénea.
  • Obesidad abdominal.
  • Obesidad subcutánea.
  • Obesidad visceral.
  • Obesidad glúteo-femoral.

¿Cómo prevenir la obesidad infantil?

Para prevenir la obesidad infantil se deben seguir los siguientes pasos recomendados por El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de México.

  • Servir raciones adecuadas para el niño. Algunos especialistas recomiendan que la ración no exceda el tamaño de dos puños.
  • Mantener una dieta con altos índices de hortalizas, frutas y cereales integrales (pan integral, pasta integral, arroz integral, etc). Promover el consumo de estos alimentos.
  • Escoger leche y productos lácteos bajos en grasa o desnatados.
  • Limitar el consumo de carnes rojas o de derivados cárnicos.
  • Retirar del hogar las golosinas y los productos con azúcar, tales como refrescos.
  • Fomentar la actividad física, sin olvidar que los niños imitan a los adultos: si los padres hacen deporte, los hijos también lo harán.
  • Mantén al niño hidratado

¿Cómo puedo detectar la obesidad infantil?

Aunque podemos determinar si un individuo sufre de obesidad simplemente observando el cuepo y el estilo de vida de la persona, la mejor forma de detectar si tu niño sufre o no de obesidad infantil es llevándolo al médico. Este puede hacer dos tipos de pruebas: El Indice de Masa Corporal (IMC) donde se determina qué porcentaje del cuerpo corresponde al músculo o a grasa. Si su peso es un 20% superior al indicado y el IMC superior a 30, hay rastros de obesidad presente en el individuo.

Por otro lado, también es recomendable realizar pruebas de sangre para determinar los índices de colesterol, los niveles de azúcar en la sangre, y los posibles desbalances hormonales. Para realizar estos tests se recomienda ir en ayunas.

Es importante detectar la obesidad infantil lo antes posible, ya que la obesidad puede causar múltiples enfermedades: desbalances hormonales, daño de los huesos, dificultad para moverse, etc.

¿sabías qué...?

Los niños imitan los comportamientos de los padres. Así que si queres generar una dinámica y una rutina en la que tu hijo haga ejericio y coma de forma sana y balanceada, el ejemplo empieza por ti.