Dejar el alcohol: beneficios para la salud

Conoce el cambio que experimentarás abandonando el alcohol

Consumir alcohol incluso de forma esporádica puede acarrearnos consecuencias mucho más graves de lo que pensamos. Los efectos en nuestro organismo son múltiples, en puntos que normalmente no observamos y que se agravan con el consumo continuado. Evitar el alcohol totalmente mejorará nuestra calidad de vida a niveles insospechados. Incluso la habitual cerveza diaria que incluso se llega a recomendar, la cual suele derivar con el tiempo en mayores cantidades.

Uno de los beneficios más remarcables sin que afecte directamente a nuestro salud es claro: ahorraremos una cantidad ingente de dinero. El alcohol puede llegar a tomar tintes dramáticos en cuestión de precio, sobre todo si lo tomamos en nuestras salidas nocturnas. Como además tiene una vertiente social tan marcada le buscaremos justificación, llegando supuestamente a disfrutar más esa copa concreta a pesar del precio que tiene.

A continuación vamos a repasar los beneficios que tiene dejar el alcohol para nuestra salud.

    Índice

  1. Perderemos peso

    El alcohol engorda, engorda muchísimo. No hay justificación posible, podemos hacer dieta, ejercicio intenso y tener sobrepeso por beber alcohol de forma continua. Si eliminamos el alcohol perderemos peso poco a poco. Hay que tener en cuenta que el alcohol tiene una cantidad de calorías insultante, reteniendo líquidos y produciendo una hinchazón en el cuerpo muy incómoda. En el peor de los casos no engordaremos innecesariamente.

  2. Nuestro corazón lo agradecerá

    Nuestro corazón lo agradecerá

    Uno de los efectos más peligrosos del alcohol es su impacto en nuestra presión arterial, aumentándola sin parar y debilitando la protección que dispone el órgano. Dejar de beber automáticamente ayudará a que nuestro corazón se regenere, evitando enfermedades en el futuro mucho más graves. Sobra decir que cuando nuestro corazón comienda a fallar surgen síntomas como el cansancio crónico.

  3. Mejoraremos nuestras relaciones íntimas

    Cuando consumimos alcohol debemos comprender que tiene un efecto doble, tanto excitante como depresivo. Nos sentiremos deshinbidos pero realmente nuestra líbido bajará estrepitosamente. Multitud de disfunciones sexuales ocurren cuando tomamos grandes cantidades de alcohol, haciendo que no funcione ni nuestra mente ni nuestro cuerpo. Si le sumamos el hecho de que tratamos de ganar 'valor' bebiendo encontraremos que el alcohol es uno de los peores recursos para intentar dar la talla en este tipo de situaciones.

  4. Podremos controlar mejor nuestros pensamientos

    Podremos controlar mejor nuestros pensamientos

    Todos sabemos el potente efecto que tiene el alcohol cuando nos encontramos en esos momentos donde no razonamos con lógica. Evitando el alcohol esquivaremos embotar la cabeza, facilitando todas las funciones del pensamiento. Se acabaron los olvidos repentinos, despites en temas importantes y actuar de forma imprudente. Si lo hacemos será por voluntad propia, sin la necesidad de que el alcohol actúe por nosotros.

  5. Reduciremos el riesgo al cáncer

    Dentro de los criterios que aumentan la probabilidad de sufrir cáncer se encuentra el consumo continuo de alcohol como uno de los más comunes. El hígado es el órgano más en riesgo, afectando a otras partes del organismo. Como siempre, son criterios de riesgo que no nos aseguran que por dejar el alcohol vayamos a evitar del todo el cáncer, pero reducir la probabilidad en cualquier pequeña cantidad ya merece la pena.

  6. Cuidaremos nuestro estómago

    Cuidaremos nuestro estómago

    El alcohol es una de las fuentes de ácido gástrico más marcadas que tenemos. Aunque suele ocurrir en personas objetivamente adictas si dejamos el alcohol del todo notaremos que nuestras digestiones son mucho menos pesadas. Mucha gente recurre a una copa para asentar el estómago: no es algo necesario aunque notemos que nos sienta aparentemente bien. Existen muchas otras formas después de las comidas copiosas sin tener que acudir al alcohol por poco que sea.

¿sabías qué...?

La famosa copa para 'desconectar' después del trabajo fue un puro producto publicitario creado en el siglo XX. Se intentó normalizar para asegurarse que los trabajadores, el núcleo principal de la población, consumiesen al menos un poco de alcohol diario.