¿Cómo debo actuar frente a una hemorragia?

Algunos consejos que pueden ayudarte a saber como reaccionar ante una situación de este tipo

Cuántas veces hemos estado en situaciones en donde estamos tranquilos y de repente por cualquier circunstancia todo se vuelve un caos, peor si se trata de un accidente o si esto involucra sangre, esto nos índica que existe una lesión en el cuerpo, y si no tenemos un conocimiento u observamos antes de entrar en pánico, no sabremos ni de donde viene ni si se pudiera tratar de un simple sangrado o una hemorragia.

Una hemorragia se produce cuando la sangre brota de los vasos sanguíneos al exterior como consecuencia de una rotura accidental o espontánea de uno o varios vasos sanguíneos. Puede ser de carácter interno o externo y dependiendo de su volumen puede originar diversas complicaciones como anemia, choque hipovolémico, coma y hasta la muerte.

Por lo anterior, es importante que conozcamos lo básico de primero auxilios y tengamos una actuación rápida y decidida, de lo contrario la oxigenación de los tejidos se verá reducida o eliminada, produciendo la muerte de los mismos.

Tipos de hemorragia




Existen dos tipos de clasificaciones de hemorragias, una atendiendo al tipo de vaso que se ha roto ya sea vena o arteria y la otra forma, atendiendo al destino final de la sangre, pudiendo ser: externas, internas y exteriorizadas.

Qué debemos de hacer ante una hemorragia

Las medidas generales son: no entrar en pánico, ubicar la hemorragia, tratar de detenerla y hablar a los servicios de emergencia de su ciudad.

Hemorragias exteriorizadas

Son hemorragias que siendo internas salen al exterior a través de un orificio natural del cuerpo como: oído, nariz, boca, ano y genitales.

  • Hemorragia de oído: colocar al afectado en posición lateral con el oído sangrante dirigido hacia el suelo y si se trató de un accidente traumatológico no mover al paciente y esperar al servicio de urgencias.
  • Hemorragia de nariz: cuando se trata de un episodio muy abundante, se debe efectuar una presión directa sobre la ventana nasal sangrante y contra el tabique nasal, presión que se puede mantener durante 5 minutos, inclinar la cabeza hacia adelante para evitar la posible inspiración de coágulos.
  • Hemorragia de la boca: cuando es sangrado por lesión dental, podemos realizar presión en el lugar donde esta la hemorragia, para que se detenga. Si el sangrado es por vómito, se debe de suspender la toma de cualquier alimento y acudir inmediatamente al hospital.
  • Hemorragia del ano: el sangrado puede venir en las heces (heces en color negro), o sangrado rojo brillante, que significa sangrado activo. Cuando se trata de un sangrado rojo brillante, que solo mancha el papel, puede tratarse de sangrado por hemorroides, si ese sangrado no cesa, no debemos perder tiempo y debemos acudir inmediatamente a la sala de emergencias.
  • Hemorragia vaginal: si se trata de una hemorragia importante, debemos de colocar compresas externas sobre la vagina (sin introducir nada dentro), cruzar los pies y elevarlos, llevarla al hospital más cercano o esperar la ambulancia para tu traslado a un Hospital.

Hemorragias externas

Son hemorragias en las que la sangre sale al exterior a través de una herida. Lo que debemos de hacer ante este tipo de hemorragias es:

  • No tocar la herida si nada que cubra nuestras manos, no tenemos guantes, utilizar bolsas limpias de plástico.
  • Acostar a la persona en un lugar seguro
  • Localizar la lesión, a fin de determinar el tipo de hemorragia.
  • Mantener en su lugar cualquier objeto que esté clavado (clavo, lápices, varillas, etc.)
  • Presionar directamente sobre la herida con apósitos limpios y estériles ó cualquier gasa o tela limpia.
  • Colocar otro apósito sobre el primero, si fuera necesario.
  • Rodear la herida con una venda compresiva, sin retirar los apósitos con los que se realizo la presión. 
  • Llamar al servicio de urgencias médicas o acudir directamente al hospital.

El uso de torniquete, solo debe de realizarse en caso de que las indicaciones anteriores no funcionen, o la hemorragia persista y no hemos llegado al hospital, también cuando existe más de un accidentado y no exista más ayuda. Ya que un torniquete produce una detención de toda la extremidad, lo que puede desencadenar una falta de oxígeno en ese tejido, la muerte tisular, formando toxinas por necrosis y trombos por acumulación plaquetaria.

Hemorragias internas

Estas hemorragias se originan en el interior del organismo, por lo tanto no se ven, pero si se pueden detectar, ya que el paciente presenta signos y síntomas de shock, como palidez, disminución de la presión arterial, somnolencia, entre otros. Si por alguna razón tuvimos una situación que nos haga sospechar que la lesión fue grave, debemos de acudir inmediatamente a nuestro servicio de salud, ya que este tipo de hemorragias no podemos controlarlas desde el exterior.

Estamos acostumbrados a ver algunas situaciones de sangrado que son comunes y que sabemos manejar, pero en ocasiones esos sangrados y la forma en como actuemos puede ser la diferencia entre la vida y la muerte del paciente.

¿sabías qué...?

Un ser humano adulto tiene en promedio 5 ó 6 litros de sangre; lo que representa un 7.7% del peso corporal. Esta proporción no suele variar así que para calcular la sangre de cualquier persona, sin importar su edad sólo es necesario dividir su peso (en kilogramos) entre 13 y tendremos el resultado en litros.