Cómo dar de pecho con pezones planos o invertidos

Te enseñamos las técnicas para practicar la lactancia materna en función de la forma de tus pezones

Los pezones planos o invertidos son un problema mucho más común de lo que pensamos. Cuando hablamos de un pezón plano nos referimos a aquel que solamente sobresale hacia afuera cuando se presiona la areola con dos dedos. Por el contrario nos referimos al pezón invertido cuando parece que se mete hacia adentro quedando un pequeño hoyuelo en la parte en la que debería de sobresalir. 

En cualquiera de los dos casos, es necesario aclarar que sí es posible amamantar al bebé. Tan solo hay que seguir una serie de recomendaciones para garantizar que se haga de la forma adecuada, y de la misma forma que una mujer con los pezones en su posición correcta. Veámos cuáles son los métodos más importantes a seguir.

    Índice

  1. Utiliza un extractor de leche

    Utiliza un extractor de leche

    El uso de un extractor de leche es una de las formas de ayudar a que el pezón salga hacia afuera. Mediante la succión que el aparato ejerce sobre la zona, se estimula el pecho de modo que el pezón tiende a sobresalir. Tan solo es necesario que lo mantengas apenas unos minutos para conseguir el efecto deseado.

    Puedes hacer uso de este aparato como un estimulante minutos antes de ofrecer el pecho al bebé, de modo que podamos facilitar la extracción de la leche directamente. Probablemente con el paso del tiempo el bebé se acostumbre a coger el pecho sin necesidad de que tengas que estimularlo, por lo que puedes utilizarlo como una solución en los inicios de la lactancia.

  2. Colocarse pezoneras solo temporalmente

    Colocarse pezoneras solo temporalmente

    Las pezoneras son una de las soluciones que cada vez más mujeres utilizan para facilitar la lactancia, sobretodo en las primeras semanas. Se trata de pequeñas “fundas” de silicona muy fina que imitan la forma del pezón de la madre, y que se colocan sobre este de modo que al bebé le resulta más fácil agarrarse al pezón materno.

    Este accesorio puede resultar muy útil cuando iniciamos la lactancia, ya que ayuda a que el bebé tenga un buen agarre, y al momento de succionar provoca que el pezón salga hacia afuera. Lo bueno de este método es que a los pocos meses, el bebé probablemente dejará de necesitarlas ya que se habrá habituado a  agarrarse  la forma del pecho de la madre, de modo que no importará la forma de los pezones, ya que la lactancia se podrá completar de forma exitosa independientemente de si se trata o no de pezones planos o invertidos.

  3. Maniobra de Hoffman

    Maniobra de Hoffman

    La maniobra de Hoffman son una serie de ejercicios que se llevan a cabo para estimular los pezones cuando estos son planos o invertidos, de modo que ayuda a que salgan hacia afuera. Suelen realizarse unos minutos antes de dar el pecho al bebé, de modo que sirven para preparar el pecho y asegurar un buen agarre. Para hacerlos correctamente se deben de seguir los siguientes pasos:

    • Estira la areola hacia afuera realizan movimiento rotatorio con un dedo.
    • A continuación coloca un poco de aceite lubricante o calostro sobre la punta del dedo, colócalo bajo la base del pezón y haz movimientos rotatorios alrededor.
    • Finalmente estira el pezón hacia fuera para que salga.

    Haciendo estos ejercicios durante unos minutos conseguiremos estimular los pezones, y prepararlos para que el bebé pueda mamar correctamente. No hay que olvidar que debemos de prestar especial cuidado de no realizarlos durante la gestación, ya que pueden aparecer contracciones. Por otro lado, es importante que se lleven a cabo bajo estricto control médico.

  4. Comprueba que el bebé se agarra correctamente

    Comprueba que el bebé se agarra correctamente

    Una de las claves principales para asegurarnos de que el bebé está siendo amamantado correctamente independientemente de la forma de los pezones, es asegurarnos de que coloca la boca en la posición correcta. Y es que en contra de lo que en un principio se cree, dar el pecho no consiste en succionar el pezón, sino que el bebé debe de abarcar con su boca toda la areola.

    Al principio debemos de ir probando diversas posturas para ver en cual de ellas resulta más fácil hacer que el bebé se agarre de forma adecuada. Es conveniente contar con la ayuda de una matrona durante los primeros días, pues son profesionales que nos ayudarán a encontrar la forma más cómoda y efectiva de dar el pecho. Para ello el bebé debe de tener la boca bien abierta, la lengua bajo el pezón y la nariz y barbilla contra el pecho de la madre. De este modo la lactancia puede llevarse a cabo sin ningún problema.

  5. Acude a grupos de apoyo a la lactancia

    Acude a grupos de apoyo a la lactancia

    Finalmente, y no menos importante, es contar con la ayuda de un grupo de lactancia en el que tantos profesionales del tema como otras mujeres con problemas similares o con otro tipo de inquietudes contribuirán a solucionar nuestras dudas, compartir nuestros temores y darnos la confianza necesaria para asegurarnos de que no importa la forma de los pezones, pues existen trucos y técnicas que pueden posibilitarla de la misma forma que cualquier otra mujer.

    Infórmate acerca de los cursos que se llevan a cabo antes del parto, y no dudes en confiar todas tus dudas, ya que además de resultar muy motivador, hará que despejes muchas incógnitas y resultará mucho más fácil para ti y para el bebé.

La lactancia materna es un período muy especial en la vida de una mujer, ya que supone uno de los vínculos de unión más fuertes con el bebé. Las dudas y la desmotivación suelen aparecer por muchos factores, y uno de ellos es la presencia de pezones de diferente forma a la habitual. Afortunadamente hoy día es posible llevar a cabo una lactancia completamente normal, positiva y muy gratificante.

¿sabías qué...?

Existen algunos casos en los que los pezones invertidos pueden ser señal de una dolencia más grave, especialmente si los pezones siempre han tenido apariencia normal. Un pezón invertido puede ser señal de un cáncer de mama.