10 curiosidades interesantes sobre los pezones

Te enseñamos curiosas particularidades de los pezones en el hombre y en la mujer

Los pezones o tetillas, son protuberancias pequeñas que se ubican básicamente en el centro del seno o mama. En su anatomía podemos observar que tienen una forma un tanto rugosa con pequeños abultamientos que se asemejan a bolitas o granitos cuya principal función es poder abastecer de leche, producida por las glándulas mamarias durante el embarazo y etapa de lactancia, al recién nacido.

Tanto el hombre como la mujer tienen dos pezones. En el caso de la mujer todo se debe a una cuestión de evolución y supervivencia, sin embargo en el caso de los hombres existen pezones porque durante el desarrollo embrionario todos los embriones se desarrollan como si fueran del género femenino. No será hasta pasadas unas semanas cuando el embrión pasará a ser un feto de sexo femenino o masculino. Independientemente de que sea hembra o varón, los pezones prevalecen en el cuerpo del ser humano.

Además de poder conocer los datos científicos del pezón en cualquier enciclopedia, hoy buscamos mostrarte en Spoots algunas curiosidades e informaciones que no sabías sobre el pezón, para que puedas sorprenderte de las maravillas del cuerpo humano.

    Índice

  1. Los pezones son una zona erógena

    Tanto para el caso de hombres como de mujeres, el pezón es considerado una de las partes erógenas del cuerpo, de hecho es una de las más atractivas y receptivas tanto femeninas como masculinas. Es por ello que al estimular esta zona (con besos o caricias) se ponen duros. En otras palabras, ¡los pezones también pueden sufrir una erección cuando se tocan!.

    Ahora bien, el deseo sexual no es lo único que consigue erguirlos. Otro tipo de estímulos como por ejemplo el frío, un roce accidental o bien a la exposición al exterior, pueden lograr el mismo efecto. Esto ocurre en el caso de pezones femeninos como masculinos.

  2. Los pezones son generadores de orgasmos

    Existen mujeres que tienen en los pezones una zona erógena tan potente que son capaces de experimentar el éxtasis máximo con la mera estimulación de ellos. De hecho, algunas mujeres solo pueden experimentar el orgasmo a través de los pezones, aunque son casos raros. 

    Otras mujeres, por otra parte, no se excitan con la estimulación de los pezones a diferencia de otros lugares del seno. Por lo tanto, no hay un estándar único de excitación en relación a ellos, sino que dependerá de cada mujer en particular.

  3. Sensibilidad y siliconas en los pezones

    Esto puede ser útil para quienes están pensando hacerse un implante mamario para aumentar el tamaño del busto, o bien ya se lo han hecho. En algunos casos, la incorporación de silicona en los senos puede llevar a una pérdida parcial o total en la sensibilidad de los pezones, lo cual no es una muy buena noticia.

    Ahora bien, mientras mayor es la cantidad de silicona inyectada, mayor es la probabilidad de que esto suceda, pero lo curioso es que algunas mujeres también pueden sufrir el mismo efecto al reducirse los senos.

  4. ¿Más de 2 pezones?

    Todos sabemos que lo normal, tanto para hombres como mujeres, es que el cuerpo humano tenga 2 pezones, ubicados en el pecho o las mamas (no como algunos mamíferos, que pueden llegar a tener 4 pares de ellos). Pero como todo en la vida, hay honrosas excepciones, pues existen personas que llegan a desarrollar más de 2 pezones, fenómeno que recibe el nombre de politelia.

    Si miramos las estadísticas, los hombres tienen ligeramente más propensión a desarrollar más de 2 pezones. Generalmente los casos de politelia en hombres suelen darse con un número que no suele ser mayor a tres pezones aunque el récord (hasta donde sabemos) es de un hombre de la India que tiene 7 pezones.

  5. Pezones invertidos

    También es destacable mencionar que ciertas personas pueden tener los pezones invertidos, esto es, apuntando hacia dentro, detrás de la piel, como si estuviera retraído hacia adentro. Esto puede motivar que muchos de ellos busquen una cirugia para poder "arreglarlos". Ahora bien, el tener pezones invertidos también puede ser un mal augurio, pues si es una condición nueva puede que sea un signo de cáncer detrás del pezón, en donde el tumor asociado puede estar pujando hacia atrás.

    Sin necesidad de ser más claros en el asunto, si eres una de esas personas con pezones invertidos, ve lo antes posible al doctor para descartar cualquier problema serio.

  6. Durante el embarazo los pezones cambian de aspecto

    Cuando una mujer está embarazada, uno de los primeros cambios que comenzará a experimentar en su cuerpo será el de los pezones. Estos comenzarán a crecer, a hacerse más grandes y se oscurecerán. A medida que crecen, notarás como en la zona de las areolas aparecen unos pequeños bultos o puntos blancos: estos puntitos son las glándulas de Montgomery y son un signo de que el pecho comienza a prepararse para la futura lactancia materna.

    Durante los últimos meses previos al parto, es normal que el pezón comience a segregar una sustancia amarillenta llamada calostro, que será el primer alimento que el bebé reciba cuando comiences a amamantar. La preparación del pezón para la lactancia finaliza cuando el bebé nace y ya está preparado para segregar leche.

  7. Problemas en los pezones asociados a la lactancia

    Todos sabemos que dar de pecho al bebé es un instinto de cada mujer, siendo parte básica de la relación entre la madre y el recién nacido. Sin embargo, en muchos casos es necesario preparar este proceso de dar de mamar puede ser bastante complicado al principio, lo que puede desanimar a muchas mamás.

    No todo es color de rosa en la lactancia, pues el dar de pecho puede provocar una serie de problemas para los pezones, ya que pueden llegar a transformarse en pezones sangrantes, agrietados y con dolor al tacto, de igual modo que los pechos se ponen duros y puede llegar a ser muy molesto.

    Para evitar estos problemas, existen algunos cuidados, como por ejemplo aplicar una pomada llamada Lanolin (o bien lanolina modificada) entre las sesiones de dar de pecho. Otras mujeres han experimentado buenos resultados aplicando aceite de oliva, así como colocando la piel interior de la papaya o banana en el pezón después de cada sesión.

    En otros casos, una infección fúngica (como la candidadiasis) puede ser la causa de los problemas, por lo que si detectas que los pezones duelen así como otro síntoma extraño, lo mejor es consultar con el médico. Lo ideal es no dejar de dar de mamar al bebé, pues la mayoría de las veces estos son problemas pasajeros, pero el experto en lactancia podría en algunas ocasiones recomendar extraer la leche por un par de días para ayudar en la cicatrización.

    Es común que en el pezón aparezca la conocida como perla de leche, que es un pequeño bulto o bolita blanca. Esto ocurre generalmente cuando se produce una obstrucción en la glándula mamaria. Se soluciona alrededor de una semana después de su aparición, sin embargo es un proceso que para muchas mujeres puede resultar doloroso. En cualquier caso no hay que dejar de amamantar ya que esto no dificulta la alimentación del bebé.

    Una vez que se ha logrado dominar el proceso de dar de mamar, en ocasiones con la ayuda de un experto en lactancia, igualmente los pezones pueden sufrir algunos problemas asociados para los que es necesario prepararse, además de contar con la ayuda de un profesional.

  8. Vello en los pezones

    La verdad es que si de un día para otro descubres un poco de vello alrededor de los pezones, no debes preocuparte pues esto tiende a ser un rasgo normal en la fisonomía femenina, más allá de que pueda ser considerado como antiestético por la mayoría.

    Si tu intención es remover esos pelitos apenas aparecen, déjanos decirte que la cera no es una opción, sea en frío o en caliente, ya que esta zona de la piel es muy sensible y no aguantaría bien esos molestos tirones de cera. Mejor es intentar eliminar los vellos de los senos con pinzas de depilar. Otra forma más moderna es la depilación por láser, la cual debiera ir recomendada por un médico.

  9. Pezones de todos los tipos

    Los pezones, como todo en la vida, también tienen diversidad de formas, tamaños y colores. De hecho, es aceptado en la medicina que existen básicamente cinco tipos de pezones:

    • Común: Como dice el nombre, es el tipo más frecuente en mujeres. Los pezones sobresalen unos pocos milímetros y se alargan un poco ante una estimulación o bien por la exposición al frío.
    • Planos: Son los que no sobresalen de la areola, pero que igualmente pueden sobresalir un poco ante la estimulación o temperatura.
    • Pezón invertido: Ya habíamos mencionado este tipo, pero es cuando el pezón no se protuye sino que se encuentra hundido, apuntando hacia dentro de la areola. Tiene la apariencia de un pezón que no se ha desarrollado a pesar de que están ahí, solo que se encuentran hundidos.
    • Seudo invertido: Estos pezones tienen la apariencia de estar ligeramente invertidos, pero pueden sobresalir de la areola, como en el caso de los pezones planos, ante una estimulación.
    • Unilateral: Solo uno de los pezones está invertido.

  10. Cuidado con los piercings y perforaciones en los pezones

    La decisión de colocarse un piercing en el pezón debe ser siempre después de informarse bien sobre los pros y contras. En el caso de los hombres, la curación de un piercing en sus pezones puede tomar entre 3-4 meses, pero en el caso de la mujer, la curación es más lenta, pudiendo llegar a los 6 meses.

    Es sabido que el colocar piercings en los pezones puede hacer que ellos aumenten de tamaño, y ¡ojo!, esto puede darse de forma permanente. Si decides quitarte una perforación en el pezón, debes saber que en general la herida cierra bastante rápido, pero no debes dejar que nadie pueda lamerlos hasta que se hayan cicatrizado por completo.

Esperamos hayas podido aprender más sobre los pezones y sus curiosidades, algunas de ellas consideradas como información útil para la buena salud de ellos, y por ende, de tus senos. No dudes en buscar información o consultar con tu médica si tienes dudas de algún tipo sobre la salud de las mamas.

¿sabías qué...?

Cualquier cambio anormal en el pezón puede ser síntoma de alguna enfermedad e incluso de un cáncer de mama. Presta especial atencíón si segregas líquido, si los pezones pican, la piel se engrosa, el pezón se retrae y hay dolor, hinchazón o hendiduras anormales. Es importante, ante cualquiera de estos síntomas, consultar con un especialista para saber las causas que los provocan.

comenta y pregunta