Cómo curar las anginas

Remedios sencillos para tratar la amigdalitis

La inflamación de las anginas, también conocida con el nombre de amigdalitis, es una de las más habituales dolencias de garganta que se pueden presentar. La amígdalas cumplen una interesante función que consiste en filtrar los gérmenes que penetran a través de la boca desde el exterior para que no entren en el organismo.

Muchas veces la filtración de estos gérmenes provoca la infección en la amígdalas provocadas por virus y bacterias. Esto provoca que se inflamen, enrojezcan e incluso aparezca pus. Para tratar el problema de la amigdalitis, existen varios remedios que serán muy efectivos. Veámos cuáles son.

    Índice

  1. Gárgaras con bicarbonato

    El bicarbonato es un compuesto sólido que puede encontrase en forma de polvo blanco y que constituye uno de los remedios más efectivos para aliviar el dolor y curar las molestas anginas gracias a su poder neutralizador contra las bacterias.

    Mezcla una cucharada de bicarbonato en un vaso de agua que esté a temperatura ambiente y realiza gárgaras durante unos segundos varias veces al día. Si realizas esto incluso sin tener anginas, ayudarás a prevenirlas.

  2. Miel con limón

    La miel con limón es sin duda uno de los remedios tradicionales para aliviar las molestias relacionadas con la garganta, y en este caso para mejorar los síntomas provocados por las anginas. Por un lado, el limón ayuda a desinfectar la zona gracias a su poder bactericida y la miel limpia y suaviza aliviando el dolor producido por la amigdalitis.

    Para ponerlo en práctica debes de poner a calentar un vaso de agua mineral hasta que esté tibio y añadir el jugo de u limón y una cucharada de miel y removemos. Podemos tomarlo de esta forma para aliviar el dolor y favorecer la curación.

  3. Infusión de jengibre

    El jengibre, conocido por su peculiar sabor en el mundo culinario, es también un excelente remedio para combatir el dolor de garganta producido por las anginas. La raíz de esta planta es un excelente antiinflamatorio natural y además nos ayudará a calmar la tos

    Para ello basta con tomar en forma de infusión. Pondremos a hervir unas rodajas de jengibre en una taza de agua hirviendo y dejamos que repose unos minutos. Colamos y endulzamos.

  4. Infusión de tomillo

    La infusión de tomillo es excelente para curar las anginas debido a que tiene propiedades antisépticas que combaten los gérmenes causantes de la inflamación de las amígdalas, y además ayuda a aliviar el dolor.

    Para preparar la infusión de tomillo, es necesario poner a hervir en un litro de agua un puñado de flores y ramas secas de tomillo. Dejamos que hierva cinco minutos y posteriormente que repose otros diez minutos más. Colamos y servimos. Podemos aladir zumo de limón y un poco de miel para potenciar los efectos.

  5. Enjuagues bucales con vinagre de sidra

    El vinagre de sidra es un gran desinfectante natural que combate con gran efectividad a los microorganismos encargados de provocar la infección en las amígdalas. Dado su nivel alto de acidez consigue hacer disminuir el pH de la zona infectada matando a las bacterias. La forma más efectiva de aprovechar esta propiedad, consiste en hacer gárgaras.

    Para realizar la preparación debemos de mezclar 250 ml de agua y 250 ml de vinagre de manzana. Mezclamos bien y realizamos las gárgaras durante unos segundos. Podemos repetir entre tres y cuatro vecs al día para notar los efectos.

  6. Infusión de cúrcuma y pimienta

    La cúrcuma junto con la pimienta negra son excelentes remedios para aliviar el dolor y la inflamación causadas por la amigdalitis.

    Por un lado, la pimienta contiene una sustancia que recibe el nombre de piperina y que se caracteriza por sus propiedades sedativas ante el dolor. La cúrcuma por su parte, proviene de la familia del jengibre y posee un compuesto que recibe el nombre de curcumina y que es conocido por sus propiedades antiinflamatorias.

    Para poder aprovechar los efectos de ambos condimentos, debemos de hacer una infusión mezclando dos cucharaditas de cúrcuma, una pizca pequeña de pimienta de cayena, zumo de limón y una cucharada de miel para endulzar. Ponemos a hervir en el equivalente a dos tazas de agua. Dejamos que el líquido se reduzca a la mitad y servimos.

En el caso de algunas personas, las amígdalas más que convertirse en un filtro contra gérmenes, puede acabar siendo un foco de infecciones y alergias por lo que en muchos casos es preferible extirparlas. Si sufres de infecciones frecuentes y amigdalitis muy continuadas, no dudes en consultar con un especialista para valorar la conveniencia de eliminarlas.

¿sabías qué...?

La acumulación de moco, restos alimenticios y bacterias puede dar lugar al desarrollo de cálculos en las amígdalas, conocidos con el nombre de tonsiolitos. En ocasiones puedne provocar dolor, infección y mal olor. Cuando no se expulsan espontáneamente, suele ser necesaria su extracción quirúrgica.

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