Cómo evitar tartamudear: 10 pasos

Técnicas más efectivas para evitar la disfemia

La tartamudez (disfemia o espasmofemia) es por definición un trastorno de la comunicación que impide a la persona que lo sufre expresarse verbalmente de forma normal sin poder trabarse y, en la mayor parte de los casos, provoca expresiones de miedo y tensión precisamente por no poder evitar tartamudear.

Cuando se es tartamudo se sufre estigmatización social, y sobre todo, incomprensión, especialmente preocupante en el caso de los niños y adolescentes quienes pueden sentirse acomplejados por este problema. Quien no lo sufre no es capaz de comprenderlo y para mucha gente, se asocia a la "falta de concentración" y en que la persona no pone suficiente "atención a la dicción". Sin embargo, veremos que esto no es así y que el asunto tiene implicaciones más profundas que provocan problemas a la hora de relacionarse tanto en adultos como en niños llegando incluso a aparecer síntomas de depresión así como otros problemas psicológicos.

    Índice

Por qué se produce la tartamudez

Existen varias causas que podrían explicar el por qué se produce el tartamudeo:

  • En un princìpio se cee que el tartamudeo ocurre durante la primera infancia cuando los bebés comienzan a balbucear, especialmente en aquellos niños de entre tres a seis años (a veces a partir de los dos años) que están comenzando a aprender el lenguaje y empiezan a desarrollar las primeras frases. Generalmente sucede porque el niño trata de encontrar las palabras necesarias cuando empieza a expresarse, sin embargo esta destreza aún no está completamente desarrollada, por lo que hablamos de una causa fisiológica. Este tartamudeo infantil repentino es leve y suele desaparecer con el tiempo, es uno de los tipos de tartamudez conocido como disfemia evolutiva, disfluencia o tartamudeo evolutivo.
  • Otra causa de tartamudez suele centrarse en el ámbito neurogénico. Al parecer, un trastorno de este tipo ocurre cuando el cerebro no es capaz de coordinar todos los mecanismos que son necesarias para llevar a cabo el lenguaje, es la conocida como tartamudez neurogénica.
  • Un accidente que haya afectado al cerebro, y especialmente a la zona en la cual se desarrolla el lenguaje, puede ser una de las causas que desarrolle un tartamudeo permanente.
  • Genéticamente las personas que tartamudean desde el nacimiento podrían transmitir este problema a un hijo en un alto porcentaje. Hablamos en este caso de una causa hereditaria.
  • Finalmente una de las causas menos frecuentes son las que se producen tartamudeo a consecuencia de traumas de tipo emocional o por causas psicológicas. Es lo que conocemos con el nombre de tartamudeo psicogénico, y puede suceder de forma repentina lo que significa que la persona siente estrés y ansiedad a la hora de hablar en público, al hacer una exposición o atender un teléfono y le cuesta hablar con personas desconocidas. Es propio de personas nerviosas y con problemas emocionales.

Tipos de tartamudez

Existen varios grados o categorías de tartamudez en función de la intensidad con la que se presentan los síntomas. 

Tartamudez tónica

A nivel físico u orgánico, los tartamudos experimentan un espasmo o una inmovilización muscular que hace que el habla se paralice completamente. Al recuperarla se produce la pronunciación de palabras muy rápido. Al dejar de hablar vuelve a paralizarse nuevamente.

Tartamudez clónica

Este tipo de tartamudez se caracteriza porque la persona que la sufre comienza a repeetir de forma continua una misma sílaba sin poder llegar a pronunciar la palabra completa hasta varias repeticiones después, como si se tratara de un balbuceo. Las sílabas se repiten de forma completamente involuntaria.

Tartamudez tónica-clónica

En cuanto a la tartamudez tónica-clónica, es la más frecuente y es la resultante de las características de las dos anteriores.

Curar o eliminar este tipo de trastornos de forma definitiva no es tarea fácil, se necesita de mucho entrenamiento y de una terapia adecuada con ayuda de un foniatra quién se encargará de llevar a cabo un tratamiento fonoaudiológico. En la mayoría de las ocasiones durará toda la vida ya que no existen ningún medicamento para disminuirlo, sin embargo existen una serie de ejercicios y técnicas que pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar la dicción y la comunicación. Esto influirá a su vez en la capacidad de las personas tartamudas para vencer el miedo y los complejos que se derivan de este trastorno y para saber enfrenterse mejor a esta capacidad.

Uno de los casos de tartamudez más especiales que existen es la enfermedad conocida con el Síndrome de Tourette, que se caracteriza por la presencia de tics vocales que provocan que la persona no pueda dejar de repetir de forma involuntaria determinados sonidos como ronquidos o carraspeos, palabras e incluso insultos.

No te pierdas estos 10 trucos para ayudar a solucionar la tartamudez.

  1. Cuenta hasta 5

    Uno de los ejercicios que se llevan a cabo para quitar y superar la tartamudez es la de contar hasta 5 antes de hablar. De esta forma, se podrán ir ordenando un poco mejor las ideas en tu mente y podrás controlar mejor la ansiedad por lo que la persona que sufre este problema podrá comunicarse sin trabas.

    No dudes en poner en práctica este fácil ejercicio a la hora de combatir los problemas de lenguaje. Esto te ayudará a perder el miedo a expresarte.

  2. Crea distracciones visuales en la otra persona

    Otro de los consejos para tratar el problema de la tartamudez es: mientras le hablas a otra persona, puedes intentar crear distracciones visuales en su rostro de modo que te puedas abstraer de las emociones y reacciones de esa persona a la que estás hablando. Puedes intentar enfocar tu visión en la punta de su nariz, ya que dará al interlocutor la impresión de un contacto visual.

    Esta técnica es muy útil para los casos de tartamudez por nerviosismo, ya que evita que el contacto visual acreciente los síntomas.

  3. Memoriza palabras claves

    Otro de los tips más efectivos es intentar memorizar algunas palabras clave en tus afirmaciones, de forma que te ayuden a construir un discurso más fluido. Intenta usarlas lo más frecuentemente posible, ya que te ayudarán a ganar más y más confianza al momento de expresarte.

    No importa si al princpio aprendes un número reducido de ellas, ya que una vez que las domines con cierto podrás ir incrementando el vocabulario y el aprendizaje de modo que sea más fluído.

  4. Intenta sonreír siempre

    Intenta siempre sonreír mientras hables, puesto que el hacerlo relajará varios músculos de tu cara ayudándote a expresarte con más fluidez, y además le enviará un mensaje de mayor confianza y tranquilidad a la otra persona.

    Esta es una de las actividades más fáciles y gratificantes, ya que además causarás una buena impresión hacia tu interlocutor, lo cual te hará ganar confianza y te ayudará a ganar en relajación, propiciando de este modo una mayor fluidez a la hora de hablar.

  5. Modula conscientemente

    Otro de los remedios más importante  que debes de poner en práctica cuando hables es intentar modular siempre lo más posible tus palabras, ya que indirectamente te ayudará a generar más fluidez en las frases y te ayudará a controlar la velocidad de tu discurso.

    Este control en la velocidad y en la claridad de lo expresado también le dará más importancia y realce a tu mensaje, pero para ello es importante trabajar la concentración. No importa cuánto tiempo tardes en controlarlo, poco a poco conseguirás ir agilizando el proceso.

  6. Respira lento y pausado

    Una clave para un buen discurso es controlar bien la respiración y hablar despacio. El inspirar y exhalar de forma pausada te ayudará a a tener más calma al hablar, y oxigenará de mejor forma tu cerebro.

    De hecho, las técnicas de respiración son muy usadas por personas que deben hablar frecuentemente en público por lo que no hay razón para no aplicarlo en estas circunstancias. Es muy útil para personas que sufren un tartamudeo de tipo nervioso ya que les ayuda a estar más tranquilos.

  7. Practica en el espejo

    Una buena técnica para practicar tu discurso es poder hacerlo frente a un espejo. De esta forma podrás ir analizando tu lenguaje corporal y facial, al mismo tiempo que irás corrigiendo tus errores del habla. Por supuesto que hablar frente a un espejo no es lo mismo que hacerlo frente a otra persona, sin embargo, te ayudará en tu fluidez y autoconfianza.

    Intenta hacerlo diaramente por 20 minutos hasta que vayas ganando en seguridad. Poco a poco irás mejorando tu comunicación hacia las personas.

  8. Lee libros en voz alta

    El poder leer en voz alta te ayudará a controlar mejor la respiración mientras hablas, aumentando tu confianza y permitiéndote analizar tus errores y poder corregirlos de mejor forma.

    Por otro lado, al leer en voz alta, además de poder mejorar la dicción al ir diciendo palabras tanto sencillas como complejas, iremos mejorando la memorización de conceptos, lo cual se traduce en una mayor agilidad a la hora de establecer una comunicación. Intentar hacerlo 30 minutos cada día.

  9. Intentar imaginar las palabras en tu mente

    Intenta, por extraño que parezca, visualizar las palabras en tu mente antes de decirlas. Si lo haces, sin duda será más sencillo pronunciarlas ya que tu mente ya las incorporó antes de verbalizarlas, es una de las consecuencias de leer en voz alta con cierta asiduidad.

    El cerebro es un enorme archivo en el cual se van almacenando todo tipo de conceptos, palabras y aprendizajes. Al trabajarlo, iremos mejorando la comunicación, al principio de forma más lenta y poco a poco ganando en fluidez.

  10. Prolongar las vocales al leer o al hablar

    La prolongación de los sonidos de forma pausada y consciente ayuda a mejorar la vocalización y por tanto a mejorar el modo en el que nos expresamos.

    Es importante hacerlo de forma pausada, sabiendo lo que hacemos, con concentración. Poco a poco iremos mejorando la técnica hasta hacerlo sin dificultad. Conviene hacerlo sobretodo a la hora de leer, ya que resulta más fácil.

Si bien estas técnicas y juegos no remplazan el trabajo de un especialista en el tratamiento de la tartamudez, sí podrán indicarte algunos terapias e ideas a incorporar en tu vida diaria, de fácil asimilación para trabajar de forma activa y estimular de este modo la capacidad para hablar.

Hay que tener en cuenta que la detección temprana del problema permite empezar poner en práctica tratamientos de estimulación que ayudarán a mejorar esta discapadidad y a evitar las consecuencias emocionales que conlleva.

¿sabías qué...?

La tartamudez es un problema mucho más común de lo que pensamos. De hecho, varios famosos han debido lidiar con la tartamudez, entre ellos Shaquille O'Neal, Emily Blunt o James Rodríguez.

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