Cómo comer sano en el trabajo

Consejos útiles para comer de forma saludable en la oficina

Hace unos años, en los trabajos de jornada completa, lo más normal era comer el menú del día en un restaurante cercano o directamente en el casino o comedores de la empresa. Otra opción habitual para las personas que tenían poco tiempo era comer cualquier cosa en el mismo puesto de trabajo y prácticamente sin dejar de trabajar.

Ambas opciones han demostrado ser bastante insanas, ya que comer todos los días en restaurantes de menú propicia una alimentación pesada y demasiado rica en grasas, que al ser mantenida en el tiempo puede provocar un aumento de peso e incluso problemas de salud. La segunda opción tampoco es mucho mejor ya que para digerir adecuadamente la comida es necesario cambiar de ambiente, no realizar otra actividad a la vez que se come y disponer del tiempo suficiente para hacerlo con calma.

Pero no siempre es fácil saber qué y cómo comer saludable fuera de casa para mantenernos sanos, así que si quieres descubrirlo no dejes de leer los siguientes consejos:

    Índice

  1. Llevar una fiambrera al trabajo

    Llevar una fiambrera al trabajo

    Llevar una fiambrera o tupper al trabajo es saludable para tu salud... pero también para tu bolsillo, ya que te saldrá mucho más barato que comer en restaurantes. Puedes preparar comida una o dos veces por semana en grandes cantidades e ir llevándola al trabajo en este tipo de recipientes.

    Es conveniente que te informes sobre el tipo de preparaciones y recetas más adecuados para llevar y que te asegures de que en tu lugar de trabajo haya un horno microondas y una nevera o refrigerador para almacenar la comida.

    Hay bastantes recetas que se pueden llevar medio cocinadas y que se pueden terminar de preparar en el trabajo calentándolas en el microondas con aceite de oliva, como por ejemplo: pollo, pavo, filetes de pescado, guisos, estofados, tortillas, etc.

  2. Organizar bien las comidas del día

    Organizar bien las comidas del día

    Para comer sano en el trabajo también es importante comer bien antes de salir de casa. Empieza el día con un buen y abundante desayuno en casa y llévate una o dos piezas de fruta para comer en la oficina a media mañana. También piensa en las horas posteriores a la comida, cuando se acerca la tarde, por lo que es recomendable tener a mano un zumo, una barra de cereal, o algún snack saludable para no caer en otras tentaciones.

  3. Mantenerse hidratado

    Mantenerse hidratado

    A lo largo del día no se te olvide beber frecuentemente, sobre todo agua, para estar bien hidratado. Ten siempre una botella a mano en tu mesa. Los zumos naturales y las infusiones de hierbas también son muy saludables y te mantendrán saciado entre las comidas.

    En cuanto a los tés y cafés, será mejor que limites su consumo siempre que sea posible, ya que tanto el café como el té contienen estimulantes que podrían alterar tu ritmo cardíaco o causarte algún tipo de acidez en el estómago, sin contar que ayudan a la deshidratación. 

  4. Hacer una pausa para comer

    Hacer una pausa para comer

    Es muy importante hacer un descanso de entre tres cuartos de hora y una hora para el almuerzo. Lo mejor es comer en una habitación en la que no trabajemos, en un espacio agradable y relajado para diferenciar espacios y que el cuerpo asimile mejor los alimentos.

    Es importante que en este momento puedas relajarte y dedicarte escusivamente a la comida, masticando muy bien los alimentos, para propiciar una mejor digestión.

    Si puedes compartir la comida con tus colegas, será mucho mejor ya que podrás distenderte y aprovechar mejor ese descanso para el cuerpo y la mente.

  5. Organizar y programar comidas y cenas

    Organizar y programar comidas y cenas

    Un consejo práctico y que da muy buenos resultados es preparar en casa una ración doble de comida, para que podamos consumirla en el momento en casa y que además nos permita llevarnos lo que sobre al día siguiente a la oficina. Parte de esta comida también puede congelarse en tuppers individuales. Así que recuerda: cuando cocines la cena, piensa en tu comida de mañana!

  6. Evita las grasas animales

    Evita las grasas animales

    Te habrá pasado incontables veces que luego de comer debes volver a trabajar y desearías que el teclado de tu ordenador se convierta en un cojín para poder dormir una buena siesta. Pues bien, esto sucede cuando comes demasiado y sobre todo cuando los aliementos contienen muchas grasas. Debes saber que esta sensación se puede evitar tan sólo comiendo de forma moderada, y sobre todo evitando las carnes y grasas animales: cambia el bistec por pastas, o el estofado por una ensalada o arroces. Deja estos alimentos más pesados para la cena. 

Ejemplos prácticos de alimentos que se pueden llevar al trabajo

Una gran idea para comer en el trabajo son las ensaladas variadas, de las que podremos llevar listas o bien con los ingredientes por separado para luego mezclarlos allí.

También puedes llevar barritas de cereales, pudines caseros de verduras, conservas de pescado y verduras, tartas, tortillas, bocadillos, sopas, potajes, arroces, etc. Deja volar tu imaginación y busca las preparaciones más prácticas y menos engorrosas de transportar, siempre que sean saludables (evita los embutidos).

¿sabías qué...?

En el mercado existen tuppers eléctricos que calientan la comida sin necesidad de microondas. El funcionamiento es sencillo: se trata de un recipiente de plástico que se guarda dentro de una bolsa térmica con cremallera y que tiene incorporado un puerto usb para conectarlo al ordenador u a otro aparato y así calentarlo.