Causas de la tartamudez

Causas, tipos y características de la tartamudez

El tartamudeo es un trastorno del habla en que se repiten o prolongan los sonidos, las sílabas o las palabras. Esto perturba el flujo normal del habla. Estos trastornos del habla pueden incluir otros síntomas como parpadeo rápido o temblor de labios.

El tartamudeo puede hacer que se dificulte la comunicación con los demás, influyendo en la calidad de vida de la persona afectada.

Entre los diferentes trastornos de la fluidez verbal, la tartamudez es un especial trastorno del ritmo, estas alteraciones son llamadas disfluencias.

La disfluencia resulta imposible de eludir y el sujeto reacciona con conductas de esfuerzo y tensión para hablar, añadiéndose también comportamientos de evitación, escape, logofobia y repercusión negativa en el rendimiento escolar, social y/o laboral.




Este trastorno generalmente se inicia típicamente en la edad preescolar, alrededor de los 3 años de edad, sin que exista en la mayor parte de los casos motivo desencadenante. En general hay un componente familiar de predisposición a la tartamudez. 

Diversas circunstancias patológicas (de daño) en el sistema nervioso, pueden causar alteraciones en la fluidez del habla, en niños y en adultos, enfermedades y lesiones cerebrales por anoxia neonatal, parálisis cerebral, epilepsia, traumatismo craneoencefálico, accidentes cerebro vasculares, demencia y otras disfunciones cerebrales pueden perturbar la fluidez del habla de distintas maneras.

Se pueden dividir la tartamudez de la siguiente manera:

Tartamudez neurogénica (adquirida)

La disfluencia del habla se inicia a partir de una lesión o enfermedad cerebral en un sujeto que anteriormente tenía las condiciones normales para el habla fluida y/o un habla fluida normal. En estos trastornos, los fallos de la fluidez suelen ser estables a lo largo del tiempo y en las distintas situaciones verbales, es decir sin oscilaciones, sin adaptarse a la fluidez y sin manifestar ansiedad al tartamudear.

Tartamudez psicógena

Este tipo, se inicia en el adulto, sin causa neurológica, con escasa repercusión emocional, resulta un trastorno poco frecuente, cuya causa lo constituye un episodio estresante.

Tartamudez evolutiva

La tartamudez o disfemia se inicia en la infancia, típicamente entre los 2 y los 4 años de edad, generalmente coincidiendo con la aparición del lenguaje conectado, o sea, cuando el niño pasa de usar expresiones de una palabra a combinar varias palabras formando las primeras frases. En la mayoría de los casos, la disfemia comienza sin desencadenantes aparentes. En un subgrupo de casos se refieren a factores desencadenantes estresantes, en este subgrupo, la existencia de antecedentes familiares de tartamudez es menos frecuente que en un grupo mayoritario, y además son típicos los perfiles de personalidad con alta reactividad emocional y/o rasgos de ansiedad.

La conducta nuclear de la tartamudez es la disrupción de la coarticulación, mayoritariamente al inicio de la frase, dando lugar a disfluencias (repeticiones de parte de la sílaba, prolongaciones silenciosas o sonoras de sonidos verbales), a pesar de que el sujeto sabe lo que quiere decir y cómo se dice, con aumento de la tensión muscular y conductas de esfuerzo para hablar, en cuanto el niño advierte la dificultad.

Taquifemia

Trastorno particular evolutivo, del tipo de la disfemia, con disfluencias unidas a un habla poco inteligible y excesivamente rápida. Parece afectar menos al paciente que la disfemia (tartamudez evolutiva), y en principio puede ser más controlable.

Tartamudez encubierta

El paciente aprecia dificultades para la coarticulación fluida normal. Sin embargo, esta dificultad apenas es apreciable para el oyente. 

Se da en sujetos que han padecido un trastorno de disfemia en el pasado, que han mejorado la fluidez del habla, pero todavía perciben dificultad para hablar con fluidez o tienen una fluidez frágil o poco consistente.

La tartamudez es un trastorno del habla con entidad propia y en general no se asocia a otros trastornos del habla o del lenguaje. La gran mayoría de las personas que tartamudean no tienen un perfil psicológico determinado o similar, son iguales en inteligencia, desarrollo, neuroticismo, cultura, educación y personalidad que las personas fluentes.

No obstante, la observación clínica evidencia, que en un grupo importante de niños disfémicos, se dan de forma sistemática algunas condiciones especiales como: perfeccionismo, ansiedad y susceptibilidad emocional, que podrían considerarse como elementos acompañantes o predisponentes de la disfemia.

La tartamudez es un trastorno, que si bien no se ha determinado su causa, el componente genético es importante, así como las conductas de exigencia en las personas (en especial en niños en desarrollo), la importancia de conocer estos temas, es para evitar la burla que se hace a este tipo de personas, y entender que para ellos, se trata de un trastorno que puede impedir su óptimo desarrollo emocional, social y laboral. 

¿sabías qué...?

Existen tartamudos famosos como: el actor James Earl Jones (la voz de Darth Vader en Star Wars), Nicole Kidman, Bruce Willis, Marilyn Monroe, Marc Anthony, Samuel L. Jackson, Tiger Woods, Shaquille O'Neal, Andrew Lloyd Webber, Jorge Luis Borges, Winston Churchill, y Jorge VI, entre muchos más. Así que, entendamos que esto puede mejorar si nosotros ayudamos a que sea menos estresante para ellos.