Cuáles son las causas de la fascitis plantar

Esta información puede ayudarte a que evites el dolor al caminar

¡Ya me volvió a doler el pie!, "Nada más camino y me duele el talón", cuántas veces hemos escuchado o hemos dicho estas frases y nuestros vecinos y amigos nos dan un sin fin de recomendaciones y remedios para el dolor de pie. Pero qué tal si conocemos la causas de este dolor y aprendemos a evitarlo. Aquí te explicamos qué es la fascitis plantar, cuáles son sus posibles causas y cómo podemos evitarlo o tratarlo.

La fascia plantar es la envoltura que cubre los músculos cortos del pie, se extiende desde los dedos hasta el hueso del talón, cuando alguna parte de toda esta superficie (músculos, tendones, ligamentos, etc.) sufre una lesión, por cualquier causa, esta envoltura se inflama causando dolor y es lo que se llama fascitis plantar.

El dolor se siente normalmente en la base del talón y suele ser más agudo por las mañanas por la rigidez que se presenta durante la noche. Muchas veces se diagnostica como espolón calcáneo, sin embargo, este, es consecuencia de la misma fascitis, incrementando así el dolor por la excesiva tracción de la fascia plantar en su inserción proximal al calcáneo.

¿Qué causa la fascitis plantar?




  • Deportes: puede aparecer en deportes que se practican sobre superficies duras.
  • Sobrecarga: esto puede ser por sobrepeso, obesidad, trabajo donde se cargue mucho peso.
  • Variaciones anatómicas en los pies: pronación exagerada, pies planos, planta del pie arqueada y rígida, un tendón de Aquiles corto, falta de flexibilidad de los músculos de la pierna, limitación en flexión del tobillo.
  • Síndrome del túnel tarsiano: por alteración de los nervios y tendones que llegan al pie.
  • Fracturas por estrés: en el calcáneo, o fisuras en el hueso del talón por sufrimiento del mismo.
  • Un calzado inadecuado: Suela demasiado rígida o demasiado blanda, desgaste excesivo del talón.
  • Correr sobre punta de los pies: también los descensos pueden favorecer la fascitis, sobretodo en atletas con desequilibrios biomecánicos en extremidades inferiores que les obligan a apoyar mal, la diferencia de la longitud (dismetría) de las extremidades inferiores, tibias curvadas o caderas en anteversión.
  • Sobrepeso: un sobrepeso de 3Kg aporta en cada apoyo un impacto suplementario de 9kgs, lo que puede llevar a una sobrecarga con el paso de los kilómetros. Aumento de peso repentino (embarazo), donde el sistema musculoesquelético que sujeta el pie resulta insuficiente para el peso de la persona.
  • Atrofia de la almohadilla grasa natural del pie.

La fascitis plantar ocurre principalmente cuando sometemos a estrés repetido a nuestro talón, sobre todo cuando corremos sobre terrenos o superficies duras, porque provocan un continuo golpeteo sobre el mismo, llevando a lo que se denomina microtraumatismos, que provocarán una inflamación en el talón y posteriormente el dolor.

¿Es lo mismo el espolón del calcáneo que la fascitis?

No, el espolón calcáneo es una protuberancia ósea que se localiza en el hueso del talón llamado calcáneo. Cuando el proceso de la fascitis plantar no es tratado convenientemente y se mantiene en el tiempo, o se cronifica, se originan cambios degenerativos en el origen de la fascia plantar en más del 60% de los pacientes. Estos procesos degenerativos y la tracción continuada que ejerce la fascia sobre el hueso son los responsables de la calcificación del origen de la fascia o espolón calcáneo. Hay que recordar que el espolón es un fenómeno secundario de la fascitis plantar y no el origen del dolor. 

Una vez que tenemos esta información, es importante que la utilicemos para evitar las actividades que puedan causarnos daño, pero para aquellos que ya tienen el problema de forma aguda, presentamos algunos consejos y tratamientos para que el dolor sea menor y ayudemos a desinflamar la fascia.

Tratamiento de la fascitis plantar

  • Inyección de esteroides: las cuales pueden proporcionar  un alivio duradero en muchas personas. Este tratamiento no es para todos los pacientes, y se ha encontrado que aún cuando el dolor es aliviado durante un mes después del tratamiento, a los 3 meses después de iniciado el tratamiento ya no tiene efecto.
  • Ozonoterapia: esta terapia que está teniendo mucha aceptación y buenos resultados, se ha extendido para atacar diferentes patologías. En este caso en particular, ayudaría para la desinflamación de las fibras de la fascia y la disminución del dolor, proporcionando alivio al paciente a corto y largo plazo.
  • Tratamiento Quirúrgico: cuando el tratamiento no quirúrgico no es efectivo, se vuelve necesario realizar una cirugía para liberar la fascia tensa e inflamada.
  • Tratamiento fisioterápico: en fase aguda del dolor, se utiliza el hielo, que se aplica en bolsas de hielo-gel o de forma casera como bolsas de alimentos congelados, se aplica masaje durante 10 o 20 minutos (no más de 30 minutos) de 3 a 4 veces al día.

La mejor prevención es incluir en nuestro programa de estiramientos de antepié el movimiento hacia nosotros por 20 segundos. Es preciso usar varios pares de zapatillas y cambiarlas continuamente; si nos conocemos con problemas de pisada, debemos utilizar las plantillas correctoras oportunas.

Y aún cuando sea una opción de tratamiento, deberíamos de rechazar como primera opción la infiltración de esteroides, por el posible efecto rebote de estos y sus efectos secundarios.

Existen opciones para poder prevenir y/o mejorar los molestos dolores de la planta del pie, y como les hemos recordado siempre, si las molestias continuan, es momento de visitar a un experto.

¿sabías qué...?

El sistema fascial induce a la cicatrización de las heridas, gracias a la producción de colágeno. Así que es importante tener sana nuestra fascia plantar, ya que nuestros pies estan expuestos a accidentes que pueden causar heridas, y necesitamos la producción correcta de colágeno para que sanen adecuadamente.