Artrosis de columna lumbar: Causas, síntomas, tratamientos y más

Te contamos qué es la artrosis lumbar y cómo combatirla con diferentes tratamientos

La artrosis es por definición: una enfermedad reumática degenerativa y crónica lo cual significa que implica un desgaste del cartílago sin cura y difícil de prevenir, provocando dolor en las articulaciones y otros molestos síntomas en quienes la padecen. Existen diversas partes del cuerpo que pueden ser afectadas por esta enfermedad, como la artrosis cervical, atrosis en dedos, muñeca o pies, osteoartrosis, artrosis de cadera (coxartrosis), artrosis de rodillas, artrosis múltiple, uncoartrosis cuando están afectadas las articulaciones uncovertebrales, artrosis en la región lumbar o poliartrosis cuando se produce en más de cuatro articulaciones, o artrosis generalizada entre otras.

Hoy escribiremos sobre la artrosis lumbar, una de las enfermedades degenerativas más comunes que afecta a las articulaciones del cuello cervical y de la espalda baja (lumbar) produciendo dolor lumbosacro, no debiendo confundirse con la lumbalgia o lumbago.

En Spoots te decimos qué es la artrosis lumbar, también conocida como osteoartritis lumbar o artrosis de columna lumbar.

¿Qué es la artrosis lumbar?




La columna lumbar comprende 5 vértebras localizadas en la espalda, entre la pelvis y las costillas. La artrosis de columna lumbar puede manifestarse tanto en el desgaste del cartílago asociado a las articulaciones interapofisarias como del disco invertebral, generando dolor en el paciente ante muchas posturas frecuentes que conllevan numerosas contracturas lumbares.

Hablamos de artrosis facetaria (síndrome facetario) o interfacetaria cuando se produce un desgaste en las articulaciones vertebrales, y espondilosis cuando se produce en los cuerpos vertebrales, que son las partes mas gruesas de la vértebra.

Se pueden generar osteofitos o picos de loro (espolones) provocados por la desaparición y el desgaste del cartílago, que son protuberancias óseas causadas por una producción desordenada de calcio en el hueso por parte del organismo, produciendo una calcificación que es como una extensión del hueso mismo. Estos osteofitos o sobrehuesos producen cambios óseos que pueden pinchar algunos nervios de la columna, produciendo dolores cuando existen rozamientos o cuando tapan el orificio por donde pasan los nervios, lo cual debe ser corregido en muchos casos con una cirugía.

Dentro de la artrosis lumbar podemos encontrar varios tipos de artrosis como por ejemplo la espondiloartrosis lumbar o espondilosis lumbosacra  que se caracteriza por un fuerte dolor en la parte baja de la espalda relacionada con la hernia de lumbago y lumbalgia.

¿Cuáles son sus causas?

Las causas de la artrosis de columna lumbar no siempre son conocidas, pudiendo este tipo de artrosis dividirse en primaria (sin causas aparentes) o secundaria (asociada a otras dolencias).

  • Edad.
  • Presencia de osteoporosis.
  • Género (se da con más frecuencia en las mujeres).
  • Obesidad.
  • Deformidades articulares o padecimiento de otro tipo de enfermedades como la escoliosis.
  • Sobrecarga en las articulaciones de raíz ocupacional.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis lumbar?

El desgaste de los discos de las vértebras en la columna es un proceso gradual de degeneración y conlleva un estrechamiento de los espacios entre las vértebras, lo cual se llama estenosis. Esto provoca que algunas personas se vean obligadas a sentarse al sentir dolor cuando caminan. Sin embargo, en muchas personas que padecen artrosis lumbar los síntomas no se aprecian hasta que una radiografía “fortuita” confirma su presencia.

El dolor asociado a la artrosis lumbar es más bien de tipo mecánico, por lo que debiera atenuarse o desaparecer con el reposo. Como vimos antes, los osteofitos pueden tocar los nervios que salen de la médula, dando en algunos casos lugar a la ciática, un trastorno que causa dolor en las piernas a causa del nervio pellizcado.

Algunos signos y síntomas iniciales frecuentes al principio de la dolencia son:

  • Menor flexibilidad en la columna, disminuyendo esta rigidez a lo largo del día.
  • Dolor en la espalda al caminar, o después de movilizarse luego de un largo reposo.
  • Menor fuerza en las piernas.
  • Hormigueo incipiente que empieza en las articulaciones de la espalda.
  • Atrofia muscular o pérdida de masa muscular en la espalda.
  • Problemas para agacharse.
  • Rigidez y dolor reflejo en el cuello, lo que se conoce como artrosis cervical.
  • Contractura lumbar y dolores lumbares y en la zona de los riñones.
  • Pinzamiento dorsal y pinchazos lumbares.
  • En casos más graves la artrosis puede derivar en una invalidez porque las dolencias progresan y se vuelven definitivas.

A la hora de hace un diagnóstico de artrosis es necesario someterse a algunas pruebas que determinarán y confirmarán su existencia como por ejemplo los signos radiológicos derivados de una radiografía y un examen del estado de la columna.

¿Qué consejos se deben tener para el cuidado de la artrosis lumbar?

Cuando existe artrosis lumbar, la persona verá limitada muchas de sus posturas habituales, pues la columna es parte integral del cuerpo. En concreto, se recomienda, además de acudir al traumatólogo:

  • No estar mucho tiempo parado. Esta solución sirve para no sobrecargar la zona.
  • Es bueno dormir de lado (nunca boca abajo) con las piernas levemente flexionadas en la rodilla para aliviar el dolor.
  • Se debe preferir dormir en colchones con mayor dureza, los colchones muy blandos pueden resultar perjudiciales para la columna.
  • Flexione siempre las rodillas al recoger algo del suelo, como los levantadores de pesas, que mantienen su columna derecha al hacer el esfuerzo.
  • Otra de las soluciones es evitar el sobrepeso, pues éste conlleva mayor esfuerzo en las articulaciones de la espalda lo que puede provocar dolor intenso y agudo generalizado.
  • No usar almohadas altas al dormir.
  • No cargar mucho peso, preferentemente menos de 8-10 kg.
  • Al levantarse, no alzarse con la espalda sino con las piernas.
  • No se aconseja dormir en espacios reducidos como el sofá.
  • Se desaconseja todo lo que implique toser en exceso, y esto también implica dejar el tabaco.

Otro concepto o estilo de vida que favorece la aparición de artrosis de columna lumbar es el sedentarismo, lo cual se puede dar en personas que no realizan ejercicios físicos con regularidad y que están mucho tiempo sentadas en el trabajo, especialmente los malos hábitos posturales. Una solución para mejorar los síntomas de este tipo de patologías sería combinar el trabajo con ejercicio físico regular para contrarrestar los problemas que conllevan pasar mucho tiempo sentado, o en la misma posición. Si bien no supone una curación del problema mitigará el dolor.

¿Cómo se diferencian la artritis de columna lumbar con la artrosis lumbar?

Si bien tienen nombres parecidos, ambas enfermedades son diferentes. La artrosis es una enfermedad de tipo degenerativo que va progresando con la edad, pero la artritis es una enfermedad de tipo inflamatorio que tiene su raíz en el sistema inmunológico, en donde el cuerpo por error ataca las células de los tejidos de las articulaciones, pudiendo ramificarse a otros órganos o zonas del cuerpo. Siendo así, en el caso de la artritis lumbar el dolor no desaparece con el reposo, lo que sí sucede con la artrosis de columna lumbar, donde las molestias son producidas por el rozamiento del hueso con los nervios de la columna al movilizarse la persona.

¿Cómo pesa el factor hereditario?

La artrosis tiene un componente genético, en donde un mayor historial familiar con esta enfermedad podría aumentar la propensión a desarrollarla de forma natural. Sin embargo, esto no es tan marcado en el caso de la artrosis de columna lumbar, siendo más frecuente en los casos de artrosis de las manos, especialmente en las mujeres. Una vez que aparece no es posible curarla y su aparición además puede dar lugar a otro tipo de dolencias como por ejemplo la esclerosis subcondral.

¿Cuáles son los tratamientos para la artrosis de columna lumbar?

Hay diversas opciones de tratamiento y remedios recomendados para lidiar con la artrosis de columna lumbar y tratarla tanto en su estado más incipiente como en los casos en los que la artrosis es más severa, que si bien no pueden curar al menos pueden contribuir a favorecer la recuperación y mejorar los cuidados. Entre ellos destacamos:

  • Tratamiento farmacológico (analgésicos y antiinflamatorios) que nos ayudan a quitar el dolor de forma momentánea y que deben de ser recetados por los medicos especialistas en este tipo de enfermedades. En ningún caso se deben de administrar fármacos sin supervisión médica.
  • Gimnasia frecuente (para fortalecer los músculos de la espalda y piernas). Es bueno montar en bicicleta o realizar natación, aunque debe de ser el médico especialista quién determine el deporte más adecuado y la tabla de ejercicios terapéutica más indicada.
  • Aplicación de calor local y frío de forma alterna para los dolores fuertes.
  • Rizolisis facetaria lumbar: un procedimiento que actúa sobre los nervios situados en las articulaciones de la columna lumbar a través de denervación por radiofrecuencia y que se puede utilizar para tratar la artrosis más avanzada.
  • Tratamientos de hidroterapia.
  • Masajes.
  • Crioterapia.
  • Ejercicios de rehabilitación en fisioterapia. El tratamiento fisioterapéutico es una de las recomendaciones que puede ayudar a mitigar el dolor y muchos de los síntomas asociados, a modo de prevención para frenar los efectos degenerativos de esta enfermedad progresiva.
  • Cirugía (en casos más crónicos de artrosis aguda es necesario someterse a una operación, implicando la descompresión de zonas artrósicas que rocen con algunos nervios junto a la columna). Hay que tener en cuenta que las operaciones conllevan riesgos que será importante valorar previamente junto con el médico.
  • Bloqueo de las facetas lumbares, articulaciones situadas entre cada dos vértebras.
  • Tratamiento de magnetoterapia, una técnica consistente en la aplicación de un campo magnético sobre una zona del cuerpo que sirve para parar o más bien retrasar el proceso degenerativo. Es una de las terapias más efectivas.

A pesar de que no existe remedio alguno para prevenir o curar la artrosis lumbar, existen ciertos alimentos buenos que pueden ayudar a retrasar la enfermedad manteniendo los huesos en buen estado, ya que una de las consecuencias de una mala alimentación pueden conllevar a la aparición de este tipo de enfermedades precozmente. Así no te olvides de tomar la siguiente alimentación en tu dieta: el pescado azul muy rico en Omega 3 que favorece la desinflamación de las articulaciones, alimentos ricos en vitamina C para favorecer la formación de colágeno necesario a la hora de garantizar la buena salud de huesos y articulaciones, (podemos encontrar un interesante aporte al comer frutas y verduras) así como los frutos secos o el aceite de oliva. Alimentos que mejoran el estado de los huesos y de las articulaciones, y que ayudan a controlar la artrosis cuando comienza a aparecer.

Por otro lado es posible que sea necesario recurrir a algún tipo de medicación para el dolor ya que los medicamentos forman parte principal del tratamiento cuando la artrosis se manifiesta. El uso de la medicina es fundamental en el caso de este y de cualquier otro tipo de artrosis, que si bien nos puede ayudar a frenar y calmar el dolor y conseguir alivio no podrá detener los efectos degenerativos que conlleva su aparición al no ser una enfermedad curable.

¿sabías qué...?

La artrosis de columna desencadena en la mayoría de los casos una pérdida de altura en la persona.