Artrosis cervical: Qué es, causas, síntomas y tratamiento

Cervicoartrosis: descubre toda la información y cómo tratarla

La artrosis es una de las conocidas como enfermedades degenerativas de las articulaciones, que se presenta en relación con un desgaste excesivo del cartílago, el cual las recubre y sirve de unión a los huesos. Cuando el cartílago ya no puede separar a estos huesos, ellos comienzan a rozar provocando dolor cuando las personas que padecen la artrosis realizan ciertos movimientos o posturas. La artrosis puede presentarse en diversas zonas del cuerpo dando a la aparición de un bulto en las zonas en las que se produce la deformación de las articulaciones, especialmente aparecen bultos o nódulos en las manos, pero cuando el dolor se localiza en la columna cervical o cervicales estamos hablando de una artrosis cervical o cervicoartrosis.

En Spoots te contamos qué es la artrosis cervical, sus causas, tratamiento y más.

¿Qué es la artrosis cervical?

La columna cervical o raquis cervical forma el esqueleto del cuello y comprende 7 vértebras articuladas entre sí (formando una especia de bisagra), y el canal que pasa en el interior de todas ellas es llamado de médula espinal, saliendo de aquí algunas terminaciones nerviosas dirigidas a las manos y piernas.




La unión entre cada vértebra comprende a su vez de algunas superficies articulares recubiertas por el cartílago. Como en todos los casos de artrosis, cuando el cartílago entre 2 vértebras se desgasta excesivamente, estamos hablando de la presencia de una artrosis cervical o cervicoartrosis. Cuando el desgaste se produce en los discos que se encuentran entre las vértebras estamos hablando de una espondiloartrosis (osteoartritis del cuello) o espondilosis cervical.

También es común que se produzca una artrosis interfacetaria. Otro de los tipos de artrosis cervical que puede aparecer es la uncoartrosis, la cual provoca la aparición de unas protuberancias óseas conocidas con el nombre de osteofitos en las articulaciones uncovertebrales, que provocan el cierre de los agujeros por los que se localizan las raíces nerviosas de la médula. Esto da lugar a un bloqueo que provoca la aparición de un pinzamiento doloroso.

La artrosis generalmente conlleva la aparición de osteofitos, también llamados picos de loro o sobrehuesos, que son protuberancias que se forman en el hueso como consecuencia de una calcificación desordenada por parte del cuerpo. Estos osteofitos pueden pinchar o rozar algunos nervios, al tapar los orificios por los que pasan las raíces nerviosas que salen de la médula, provocando dolor local o bien en otras zonas del cuerpo como los hombros, piernas o manos.

¿Existen vértebras más susceptibles de padecer artrosis cervical?

La artrosis cervical puede aparecer en cualquier disco intervertebral, pero el disco que se sitúa entre la 5ª y 6ª vértebra cervical es el que presenta problemas con más frecuencia, debido a su alta movilidad.

¿Cuáles son las causas?

Al igual que con las artrosis manifestadas en otras articulaciones del cuerpo, en el caso de la artrosis cervical no se sabe a ciencia cierta las causas en la mayoría de los pacientes (artrosis primaria). Entre las más frecuentes destacamos:

  • Sedentarismo.
  • Obesidad.
  • Lesiones deportivas o traumatismos.
  • Hábito de fumar.
  • Presencia de otras enfermedades, como la artritis reumatoide o la diabetes.
  • Sobrecarga del cuello por algunas actividades laborales así como accidentes de tráfico. Las consecuencias de un accidente de tráfico a menudo provocan el conocido como latigazo cervical, es una de las causas que a largo plazo pueden ocasionar artrosis cervical, debido a la rectificación que hace que la curva natural de la columna se invierta. Una columna rectificada, es una columna recta que pierde su curvatura natural dando lugar a cervicales rectificadas.
  • Desgaste provocado por el paso del tiempo. La artrosis juvenil o en niños es menos frecuente pero existen casos de personas jóvenes con problemas de artrosis cervical.
  • En algunos casos la aparición de artrosis puede ser una causa hereditaria.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis cervical?

Existen diversos síntomas asociados, entre los que se destacan:

  • Rigidez en el cuello: esto genera dolor al girarlo y al mover el cuello de un lado al otro, lo cual puede intensificarse en el caso de tener tensión en los músculos de la espalda. Cuando el cuello está rígido o en el caso de que se encuentraearqueado, es probable que estén afectadas las articulaciones interapofisarias. Es lo que se conoce como artrosis interapofisaria.
  • Dolor en la zona cervical: este es un dolor de tipo mecánico, como es habitual en los casos de artrosis, por lo que tiende a disminuir o desaparecer con el reposo. Este dolor, también llamado de cervicalgia, no corresponde al cartílago pues éste no tiene terminaciones nerviosas, por lo que suele estar asociado a los tendones, ligamentos o músculos que rodean a las articulaciones. También se pueden producir pinchazos de carácter agudo.
  • Pérdida de fuerza en extremidades: como la columna cervical está ligada a las extremidades por los nervios, por lo que el aplastamiento vertebral o el rozamiento de los osteofitos con los nervios puede generar hormigueo, dolor y una pérdida de sensibilidad en los brazos y sensación de manos dormidas. Esto no es tan frecuente y recibe el nombre de cervicobraquialgia o neuralgia cervicobraquial.
  • Crujidos: El crujir o los chasquidos de los huesos es típico del rozamiento de estos en las articulaciones como consecuencia del desgaste del cartílago. 
  • Dolor de cabeza: estos dolores de cabeza o migrañas se sienten comúnmente en la parte posterior de la cabeza y pueden ir acompañados también de sensación de mareos o vértigos que producen una pérdida de equilibrio.

¿Si me duele el cuello, es siempre debido a una artrosis cervical?

No, el dolor en el cuello (o cervicalgia) puede ser debido a otros factores, incluso en personas que desarrollan la artrosis cervical. Normalmente, el dolor en el cuello se produce por malas posturas en el trabajo al estar sentado, o bien a posturas inadecuadas en el dormir.

Para descartar algunas de estas posibilidades, el médico deberá examinar al paciente, hacer una exploración adecuada, saber su historial y probablemente efectuar una radiografía, siendo en raros casos necesario una resonancia magnética para detectar una artrosis cervical. También pueden ser necesarios un examen de sangre o una gammagrafía ósea para descartar otras enfermedades.

¿Qué recomendaciones debe seguir el paciente?

Hay varias recomendaciones que el paciente debe seguir de forma de poder lidiar con la artrosis cervical de mejor forma:

  • Se debe procurar hacer una rutina de ejercicios aeróbicos para procurar una buena rehabilitación así como a modo de prevención para la progresión de la enfermedad.
  • Evitar dormir boca abajo.
  • Es bueno procurar dormir en un colchón ni muy duro ni muy blando, así como utilizar una almohada especial para cuidar y tratar los problemas de cervicales. Algunas personas utilizan un collarín cervical para dormir.
  • Procurar evitar la exposición a ambientes muy helados, como por ejemplo, con aire acondicionado. Puede ser útil el uso de mantas eléctricas.
  • No girar la cabeza de forma brusca para prevenir molestias o mareos.
  • No cargar mucho peso, y de tener que hacerlo, procurar que sea pegado al cuerpo.

Es importante seguir estos consejos y aquellos que nos de el profesional médico con el fin de evitar una invalidez causada por la progresión de la enfermedad provocada por la degeneración de las articulaciones y combatirla eficazmente.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles para la artrosis cervical?

Existen varios tipos de tratamientos recomendados y remedios para ayudar a aliviar el dolor, y estos pueden ser tanto quirúrgicos (requiere de una operación de cirugía, suele practicarse como solución en los casos de artrosis más severa o avanzada) como no quirúrgicos (medicina natural). Si bien no existe una cura para tratar la artrosis cervical, siendo una enfermedad crónica, los síntomas no aumentan con la edad. El tratamiento en la mayoría de los casos es integral, esto es, combinando medicamentos para el alivio del dolor con una terapia física que tenga como objetivo fortalecer los músculos de la zona cervical, sin olvidar el cambio de algunos hábitos posturales en el paciente.

Entre los tratamientos no quirúrgicos destacamos:

Tratamiento del dolor con fármacos

Normalmente se prescribe medicación, en concreto analgésicos para quitar el dolor, mejorar y frenar los síntomas, pero si su efecto no es el deseado, se recurren a los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno). Sólo en casos más crónicos, donde exista pellizcamiento severo de una raíz nerviosa, se procurarán otro tipo de medicamentos para combatir el dolor más intenso. Sin embargo, si existe dolor muscular asociado, podrían prescribirse relajantes musculares. Así también, se puede echar mano de fármacos de acción lenta (como el sulfato de glucosamina), que tardar más en surtir efecto pero que en muchos casos tienen menos contraindicaciones.

Fisioterapia

La fisioterapia puede incluir en un comienzo (normalmente los primeros 2 días) la aplicación de frío para ayudar a descontracturar la zona afectada y eliminar las molestias iniciales. Luego, se sustituye el frío por calor seco, complementando con masajes, termoterapia (rayos infrarrojos, microondas o radiofrecuencia) así como ultrasonidos. A la vez, se prescribirán ejercicios específicos para fortalecer la musculatura cervical y de la espalda, y la inclusión de estiramientos y ejercicios de relajación como por ejemplo estirar el cuello.

Infiltraciones con corticoides

Estas infiltraciones se aplican a modo de inyecciones directamente a la articulación y son recomendadas en caso de dolor crónico, produciendo un alivio rápido.

Otros tratamientos alternativos

También se puede recurrir a otros remedios o tratamientos naturales como por ejemplo la hidroterapia, específicamente a los baños termales, para procurar un alivio y relajación muscular del cuello y espalda. También se ha visto algunos casos que presentan mejorías luego de algunas sesiones de acupuntura.

Los tratamientos quirúrgicos, por otra parte, también son variados, dependiendo del estado del paciente:

  • Descompresión: buscarán retirar los osteofitos o espolones óseos, desobstruyendo los agujeros por donde pasan los nervios de la médula espinal, de forma de que no sean pinchados por los osteofitos.
  • Descompresión y fusión postero-lateral: Se insertan injertos óseos con el fin de dar mayor fuerza y estabilidad en la columna.
  • Microdiscoidectomía: se hace una pequeña incisión en la piel, a través del centro y parte baja de la espalda, con el fin de observar el nervio que pinchado, el cual es luego liberado retirando fragmentos óseos del disco invertebral.

Esperamos te haya quedado claro qué es la artrosis cervical. No dudes en acudir a un especialista en este tipo de enfermedades para ampliar información acerca de la artrosis cervical, si sospechas que puedes tenerla. Además te presentamos en Spoots otros artículos interesantes sobre la artrosis:

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