Cómo aliviar el dolor de un espolón

Remedios efectivos para calmar las molestias de los espolones

Los espolones calcáneos son una serie de protuberancias que aparecen en el hueso del talón que puede desarrollarse por diversas causas, entre otras el permanacer mucho tiempo de pie o realiza actividades físicas que requieren de un movimiento intenso de la articulación del pie.

Este tipo de protuberancias óseas causa a menudo intenso dolor y molestias en la persona que lo padece por lo que se requiere de una serie de medidas que ayuden a aliviar en la medida de lo posible la inflamación. Veámos cuáles son estos remedios que aliviarán el dolor provocado por un espolón óseo.

    Índice

  1. Hacer reposo

    Una de las principales formas de aliviar y evitar el dolor provocado por un espolón óseo consiste en guardar reposo y evitar actividades que, por ejemplo, obliguen a estar mucho tiempo de pie. De igual modo hay que evitar el ejercicio físico de impacto en la zona del pie en la que se encuentra el espolón calcáneo como por ejemplo correr o saltar a la cuerda.

    Esto no quiere decir que se deba abandonar el ejercicio físico, al contrario, es muy recomendable hacer otro tipo de actividades como por ejemplo nadar o montar en bicicleta de modo que nuestro cuerpo se beneficie de todas sus ventajas. 

  2. Aplicar hielo

    El hielo puede ser de gran ayuda a la hora de aliviar la inflamación y en consecuencia el dolor provocado por un espolón calcáneo. Es importante que el hielo no esté en contacto directo con la piel, sino que se aplique a través de una bolsa de tela, e incluso unas bolsas especiales de hielo.

    Basta con aplicar sobre la zona inflamada unos 10 o 15 minutos tres veces al día para experimentar mejoría y aliviar el dolor.

  3. Utilizar plantillas adecuadas

    El uso de unas plantillas adecuadas con el calzado adecuado puede ser una buena forma de aliviar las molestias que el espolón calcáneo puede llegar a ocasionar cuando estamos durante mucho tiempo de pie.

    Este tipo de plantillas suelen estar fabricadas en un material blando y flexible como por ejemplo látex o silicona. Actúan amortiguando el impacto que se produce en la zona del talón al caminar, de modo que evita que se produzca dolor y por tanto mejora los síntomas.

  4. Tomar medicamentos para el dolor

    La forma directa en la que podemos aliviar el dolor de un espolón consiste en tomar medicamentos, previamente recetados por un especialista, tales como analgésicos y antiinflamatorios.

    Los más habituales suelen ser el paracetamol o el ibuprofeno, ambos de venta libre en farmacias, pero en algunos casos concretos el médico puede valorar otro tipo de medicación. Todo dependerá de la intensidad del dolor y de la forma en la que interfiere en la vida normal de la persona que lo padece. 

  5. Realizar estiramientos

    Existen una serie de ejercicios basados en estiramientos que resultan especialmente efectivos para aliviar el dolor del espolón.

    Estirar los dedos de los pies llevándolos hacia la parte de dentro del pie, agarrar una toalla con los dedos de los pies estirando al máximo esta zona o flexionar las rodillas alternando una y otra a la vez que nos colocamos en la misma posición que si empujáramos una mesa.

Los espolones calcáneos suelen ser molestos pero siguiendo estas y otras indicaciones del médico, es posible mejorar mucho los síntomas e incluso propiciar su recuperación. En los casos más extremos es necesario recurrir a la cirugía con el fin de limar la protuberancia o remover el espolón. El porcentaje de éxito es alto, pero no siempre es la opción más recomendada. El médico se encargará de valorar y aconsejar el tratamiento más adecuado.

¿sabías qué...?

Ciertos alimentos contienen sustancias antiinflamatorias que pueden ser muy beneficiosas para tratar el dolor de los espolones como por ejemplo la piña, papaya, alimentos ricos en Omega 3 como el pescado azul o las espinacas.

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