Cómo aliviar los cólicos menstruales (dismenorrea)

Los dolores menstruales pueden ser molestos, ¡pero todo tiene solución!

Se ha comprobado que cerca de la mitad de las mujeres que menstrúan han sufrido de calambres menstruales por un día o dos cada mes. Esta condición de dolor asociado a la menstruación es llamada de dismenorrea, y si bien el tenerla en cada ciclo menstrual no es necesariamente un signo de un problema mayor, eso no quiere decir que no le haga la vida difícil a muchas mujeres en esos días.

Todas conocemos los calambres que vienen asociados al síndrome premenstrual, y lo molestos que son, en muchos casos afectando la calidad y cantidad de nuestro sueño. Además, muchas veces no permiten que podamos realizar ciertas actividades, pudiendo incluso interferir en nuestro ámbito laboral. En el caso de las adolescentes, no es raro que implique faltar a la escuela y quedarse en casa.

    Índice

¿Por qué se producen los dolores menstruales?

Durante la menstruación, el útero se contrae como una forma de facilitar la expulsión del revestimiento interno (llamado endometrio), el cual previamente se había engrosado para poder alojar un huevo fertilizado (o sea, la preparación del cuerpo para un posible embarazo). Para que estas contracciones del útero ocurran, entran en juego unas sustancias llamadas prostaglandinas, que se parecen a las hormonas, y que se producen en algunos tejidos, incluido el endometrio. Estas prostaglandinas están asociadas al dolor y la inflamación, razón por la cual altos niveles de prostaglandinas se asocian con una dismenorrea más severa durante la menstruación. 

Habiendo aclarado lo que es dismenorrea, hay que diferenciar entre dismenorrea primaria (que se da en mujeres jóvenes) y la dismenorrea secundaria (que se da en mujeres de más edad). La dismenorrea primaria, que afecta al 35-50% de las mujeres, suele permanecer durante toda la vida de la mujer, aun cuando tras el embarazo o con los años disminuya su intensidad. Tiende a aparecer entre los 6 y 12 meses siguientes a la menarquía (la primera regla) y no se asocia a ninguna enfermedad, siendo su mayor prevalencia en mujeres entre 17 y 25 años.

Por otra parte, la dismenorrea secundaria afecta sobretodo a mujeres mayores de 30 años, y normalmente se presentan como causa de una enfermedad o afección, como la endometriosis, fibromas uterinos, infecciones sexualmente transmitidas, estrés y ansiedad o enfermedad pélvica inflamatoria, entre otros. Te mostramos entonces a continuación cómo aliviar los calambres o cólicos menstruales, siempre referidos a la dismenorrea primaria:

 

  1. Infusiones para calmar los dolores menstruales

    Infusiones para calmar los dolores menstruales

    Si bien no ha habido pruebas científicas en abundancia respecto al efecto de ciertas infusiones sobre la dismenorrea, igualmente han sido consumidos por largo tiempo atrás como una manera de aliviar los molestos síntomas. Una de las plantas que se pueden usar es el sauqiillo (Viburnum opulus), el cual se usa extensivamente para tratar los espamos musculares y calambres ocurridos en la menstruación. Se recomienda tomar 3 infusiones de sauquillo al día en los días previos a que te llegue el periodo. Lo mejor es consultar con un médico si no tienes contraindicaciones, como por ejemplo, si estás tomando diuréticos para la presión arterial.

    Otra posibilidad es tomar infusión de extracto de corteza de pino (Pinus marítima), ya que contiene flavonoides, los cuales son antioxidantes con propiedades analgésicas y antiinflamatorias. También puede ser útil el aceite de onagra, gracias a que contiene ácido gamma-linolénico, que ayuda a combatir los calambres. Una dosis de entre 500-1000 mg de extracto de aceite de onagra puede ser una buena alternativa.

    También se han realizado estudios con hierbas chinas, las cuales han probado en muchos casos poder aliviar los calambres menstruales con una mayor eficacia que muchos medicamentos para tal efecto. En ese estudio, a los pacientes se les dio un mix de hierbas chinas, que incluía a plantas como la raíz de regaliz, corteza de canela, fruto del hinojo, raíz de angélica china y raíz de peonía roja. Conoce en nuestro artículo más infusiones para combatir los cólicos menstruales, que te dará más detalles sobre otras plantas útiles.

  2. Aceite de pescado y vitamina B1

    Aceite de pescado y vitamina B1

    También se ha visto que una forma de combatir los cólicos menstruales es tomar suplementos de aceite de pescado, vitamina B1, o bien ambos. Se cree que los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el aceite de pescado tienen propiedades antiinflamatorias, al regular el metabolismo de las prostaglandinas, que son sustancias parecidas a las hormonas y que se asocian con el dolor y la inflamación, en este caso, durante la menstruación.

    Un estudio comprobó que quienes tomaban aceite de pescado, vitamina B1 o ambos tenían significativamente menos dolores menstruales que las mujeres que tomaban pastillas placebo. Además, se vio que el dolor también duraba por menos tiempo.

  3. Más magnesio en la dieta

    Más magnesio en la dieta

    Otra forma de poder aliviar los cólicos menstruales es incorporando más cantidad de magnesio en la dieta, pues ha habido algunos estudios que lo corroboran. Este mineral lo podemos encontrar en muchas comidas, pero también lo podemos tomar como un suplemento si nuestra dieta no nos aporta la cantidad suficiente. 

    Lo que se recomienda como dosis de magnesio diarias para un hombre adulto varía entre 320-400 mg, aunque hay quienes abogan que un valor cercano a los 500 mg es lo ideal. Sin embargo, para las muejres este valor puede ser menor, situándose por los 300-350 mg, no olvidando que en altas concentraciones el magnesio puede ser tóxico. Algunas dosis de magnesio aproximadas encontradas en algunos alimentos, que puede serte muy útil, son:

    • Una taza de salvado de trigo = 350 mg
    • Una taza de semillas de calabaza = 740 mg
    • 100 g de chocolate negro sin azúcar = 330 mg
    • 100 g de semillas de lino o linaza = 390 mg
    • 100 g de semillas de sésamo = 350 mg
    • 100 g de semillas de girasol = 325 mg
    • 100 g de melaza = 250 mg

    Es bueno consultar con un doctor para tomar magnesio, pues podría estar contraindicado para algunos casos, como las mujeres que sufran problemas renales, anomalías cardíacas congestivas o bien que estén tomando ciertos antibióticos (como las tetraciclinas), pues en este último caso el magnesio podría inhibir su acción. Otros beneficios de tomar suplementos de magnesio pueden ser la prevención de las migrañas y los cálculos renales, el tratamiento de la presión arterial alta y un mayor control del azúcar en la sangre, para quienes sufren de diabetes.

  4. Masaje con aceites esenciales

    Masaje con aceites esenciales

    Una forma alternativa y natural de intentar eliminar los dolores menstruales es por medio del masaje, usando ciertos aceites aromáticos esenciales. Una investigación se hizo con cerca de 50 mujeres, en la cual a un grupo se le masajeó la parte baja del abdomen con aceites esenciales, mientras al otro grupo se lo hizo con fragancia sintética. Si bien ambos grupos mostraron menos dolor, lo cual confirma el beneficio del masaje para tratar los dolores abdominales asociados a la menstruación, se observó que el grupo que había sido tratado con aceites esenciales tuvo mejores resultados. Los investigadores concluyeron además que se había reducido el tiempo de duración del dolor de 2,5 días a poco menos de 2 días.

    Entre los aceites esenciales que pueden ser útiles para tratar la dismenorrea o calambres menstruales son los derivados del hinojo, albahaca, salvia, romero y enebro, entre otros. También se puede recurrir a una mezcla de aceites de lavanda, ciprés y menta. En un contenedor con gotero, puedes mezclar 5 gotas de aceite esencial de lavanda, 10 gotas de aceite esencial de ciprés y 15 gotas de aceite esencial de menta junto a un aceite neutro (como el aceite neutro de bebé).

  5. Ejercicios

    Ejercicios

    Si tienes cólicos menstruales, quizás lo que menos se te viene a la mente es realizar ejercicios, en vez de lo cual te parecerá más cómodo estar en cama o recostada en el sofá. Sin embargo, los estudios y la evidencia muestran que realizar ejercicio es benéfico incluso en esos días ya que favorece la relajación y combate la retención de líquidos y la formación de coágulos.

    Por otra parte, el ejercicio ayuda a que se produzca una mayor cantidad de endorfinas. Te preguntarás qué son las endorfinas, entonces. Pues bien, son sustancias químicas que produce el cerebro y que tienen una serie de beneficios como mejorar el ánimo, fomentar la circulación sanguínea (y para este caso, en la zona pélvica), hacer que los músculos se relajen y también disminuir la sensación de dolor que tienes.

    Entre los ejercicios que son más eficaces, te recomendamos los de tipo aeróbico, pudiendo incluir una caminata, paseo en bicicleta, la práctica del yoga o algún baile sin mucho impacto. El tener sexo (ojalá con orgasmo) también ayuda en la liberación de endorfinas, así que esta es otra actividad placentera que puedes tener. 

  6. Métodos anticonceptivos hormonales

    Métodos anticonceptivos hormonales

    Cuando no estás tomando ningún anticonceptivo hormonal,  tu cuerpo sufrirá durante el ciclo menstrual una serie de vaivenes en los niveles hormonales, especialmente del estrógeno y la progesterona. Los métodos anticonceptivos hormonales regulan estos vaivenes, manteniendo los niveles de las hormonas más estables. De esta forma, impedirán que el endometrio (el recubrimiento interno del útero) se haga más grueso, lo que es uno de los grandes causantes del sangrado menstrual y de los calambres menstruales (siempre ligados a las contracciones del útero).

    De hecho, muchas mujeres a las que les llega muy fuerte el periodo recurren a los métodos anticonceptivos para poder tener la regla con síntomas más controlados, además de su función de prevención del embarazo. Entre los distintos métodos anticonceptivos hormonales están los parches Orth Evra, las pastillas anticonceptivas, las inyecciones anticonceptivas, los implantes o el anillo anticonceptivo, entre otros.

    Sin embargo, los efectos secundarios de la píldora anticonceptiva podrían disuadir a muchas de seguir un régimen prolongado, pero muchos de estos efectos tienden a disminuir o desaparecer con los meses. Entre estos efectos podríamos nombrar a los dolores de cabeza, las náuseas, un bajo deseo sexual, sensibilidad en los senos y goteos vaginales entre periodos; sin embargo, cada mujer es un caso diferente, habiendo muchas que no sienten ninguno de estos síntomas. Lo mejor es consultar con un médico sobre el tema, y para terminar, también te podrá ser interesante conocer cómo actúa la píldora frente a la menstruación, con más detalles sobre los procesos involucrados.

  7. Acupuntura

    Acupuntura

    Una terapia alternativa que tiene muchos seguidores es la acupuntura, la cual podría ayudar en este caso a aliviar los calambres menstruales dado que tienes efectos antiinflamatorios sobre el cuerpo. Una revisión de 25 estudios publicada en Complementary Therapies in Medicine, con pruebas en más de 3,000 mujeres, comprobó que efectivamente la estimulación que provee la acupuntura puede proveer alivio en el corto plazo para la dismenorrea. No te preocupes, pues si el especialista es hábil, no deberías sentir dolor con las agujas.

    La acupuntra nos dice que existe la energía de la vida (qi), también llamada "fuerza de la vida", fluye a través de los meridianos del cuerpo, estando relacionada con nuestra salud general. En estos meridianos se cree que hay cerca de 700 puntos acupunturales, los cuales, si correctamente estimulados, pueden ayudar a que haya un correcto flujo del qi. Si tenemos que no hay flujo del qi, esto es, un estancamiento, entonces esto sería lo que provocaría los dolores.

    En el caso que nos interesa analizar aquí, la estimulación acupuntural permitiría un mayor flujo sanguíneo hacia el útero, lo cual ayudaría a la relajación muscular reduciendo entonces las contracciones del útero, que es lo que conocemos como calambres menstruales. Otros beneficios de la acupuntura también incluyen la disminución del dolor al incrementar la liberación de endorfinas, lo cual también tiene un efecto sobre el estado de ánimo, muchas veces comprometido durante el síndrome premenstrual.

  8. Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)

    Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)

    No a todas les gusta recurrir a fármacos para proporcionar alivio a los dolores menstruales, pero es bien sabido en la medicina tradicional que los analgésicos antiinflamatorios pueden ser de gran ayuda en los momentos complicados en que el dolor menstrual supera lo tolerable. Entre los principales analgésicos antiinflamatorios para combatir la dismenorrea están el ibuprofeno, el naproxeno (destacándose la marca comercial Antalgin) y el diclofenaco

    Todos estos fármacos pertenecen al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), los cuales inhiben la producción de prostaglandina (que ya vimos anteriormente que está asociada al dolor y la inflamación) por lo que de esa forma pueden aliviar los calambres menstruales. Entre un 2-3% de las mujeres que toman alguno de los AINEs puede sentir algunos efectos secundarios como dolor estomacal, náusea o dolores de cabeza. Es importante seguir las indicaciones del doctor para estar seguro de no tomar un dosis mayor a lo recomendado.

    Si quieres conocer la diferencia entre el ibuprofeno y el naproxeno, visita nuestro artículo sobre el tema, en donde podrás conocer las características de cada uno y compararlas. Algunas mujeres recurren a medicamentos sin receta como la aspirina o el acetaminofeno (Tylenol), este último junto o no con un diurético, pero la aspirina no es tan efectiva para inhibir la acción de las prostaglandinas por lo que su uso se limita a calambres menstruales leves, en el mejor de los casos. Esta es la razón por la cual los AINEs son más efectivos para reducir el dolor menstrual.

El saber cómo aliviar los cólicos menstruales puede ser de mucha utilidad cuando se presenten los dolores abdominales o pélvicos, y esperamos la información entregada, más la opinión de un especialista, pueda ayudarte a estar más informada de tus posibilidades. Si además de dolor experimentas sangrado vaginal abundante, entonces lo mejor es que visites a un médico sin pensarlo dos veces.

¿sabías qué...?

Los calambres menstruales son dolores que pueden ser tanto pélvicos como abdominales, comenzando normalmente un poco antes del periodo menstrual. Luego llega a un máximo de intensidad en las 24 horas siguientes al comienzo de la regla, para luego disminuir su fuerza luego de un día o dos.