Alimentos para ayudar a prevenir el cáncer de mama

Te enseñamos los alimentos más beneficiosos para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de mama

Seguir una buena alimentación puede no ser la solución para evitar un cáncer, pero sin embargo consumir los alimentos adecuados puede reducir las posibilidades de desarrollarlo a la vez que hace que nuestro cuerpo esté más sano, más libre de toxinas y por tanto menos propenso a su desarrollo.

El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en las mujeres, no obstante unos hábitos de alimentacióna adecuados y un peso adecuado serán de gran ayuda para sentirnos mucho más fuertes y saludables. A continuación te enseñamos los alimentos adecuados para reducir las posibilidades de sufrir cáncer de mama.

    Índice

  1. Arándanos

    Arándanos

    Los arándanos son una de las bayas más saludables y recomendadas para prevenir la aparición del cáncer de mama.  Este tipo de fruta contiene una serie de fitoquímicos que actúan reduciendo sus posibilidades de propagación.

    Por otro lado, los arándanos contienen un tipo de ácido, el ácido elágico que actúa eliminando las toxinas que pueden dar paso al desarrollo del cáncer gracias a sus propiedades antioxidantes y antitumorales.

    Es preferible consumir los arándanos de la forma más natural y fresca posible. Podemos potenciar sus efectos beneficiosos combinándolos con otro tipo de bayas como las moras o las frambuesas.

  2. Cúrcuma

    Cúrcuma

    Numerosos estudios han demostrado las propiedades medicinales de la cúrcuma para evitar el desarrollo de varios tipos de cáncer incluyendo entre ellos el cáncer de mama. Utilizado como condimento y colorante alimentario podemos encontrarlo en forma de polvo o de raíz y sin duda es uno de los aderezos más sanos que encontraremos.

    Las investigaciones llevadas a cabo han determinado que la cúrcuma es capaz de actuar sobre un grupo de células madre pretumorales evitando que desarrollen células cancerosas. Para aprovechar correctamente todos sus efectos es muy importante mezclarla con aceite de oliva o pimienta. En caso contrario deberemos aumentar la ingesta diaria hasta los 8 gramos.

  3. Espinacas

    Espinacas

    Las espinacas cuentan, entre otras virtudes, con una importante cantidad de carotenoides.  Y es que este tipo de compuesto natural cuenta con las propiedades antioxidantes necesarias para proteger contra el cáncer de mama especialmente.

    Los caretonoides ayudan a proteger a las células de aquellos radicales libres que favorecen su oxidación lo cual hace que las células se desarrollen de forma saludable evitando la proliferación de células cancerígenas.

    La dosis necesaria de espinacas para prevenir el cáncer de mama debe de situarse en dos raciones a la semana como mínimo, ya sea en ensalada, o bien en batido.

  4. Granada

    Granada

    La granada además de ser una de las frutas más atractivas y sabrosas que podemos disfrutar con la llegada del otoño ejerce como un importante escudo protector contra el cáncer de mama. Esto se debe a su composición rica en fitoquímicos como antocianinas, flavonoides, elagitaninos y ácidos grasos poliinsaturados que disminuye la posibilidad de desarrollo de las células tumorales.

    Por otro lado la granada cuenta con interesantes propiedades desintoxicantes que ayudan a eliminar las toxinas acumuladas en el organismo. Podemos aprovechar todas sus propiedades consumiéndola de forma natural o bien a través del jugo de granada.

  5. Nueces

    Nueces

    Las nueces son probablemente uno de los frutos secos más completos y nutritivos que existen debido a las numerosas propiedades que los caracterizan, entre ellas su capacidad para ralentizar y prevenir el crecimiento de las células tumorales causantes del cáncer de mama.

    Ricas en ácidos grasos omega-3, fitoesteroles y antioxidantes son los mejores aliados para luchar contra las células causantes del cáncer y por tanto es recomendable su consumo diariamente.

    Las nueces pueden consumirse solas o bien como aderezo de ensaladas o postres. Un puñado al día es suficiente para aprovechar sus innumerables beneficios para la salud.

  6. Brócoli

    Brócoli

    Los vegetales conocidos como crucíferos y especialmente el brócoli son alimentos muy apreciados gracias a sus cualidades para la prevención del cáncer de mama. La razón se encuentra principalmente en la presencia de sulforafano, una sustancia química que estimula la prevención natural que los mecanismos del organismo activan para proteger contra el desarrollo del cáncer.

    Para que las propiedades anticancerígenas del brócoli surtan efecto es necesario introducirlo como mínimo dos veces a la semana, cantidad suficiente para mejorar los niveles de antioxidantes en la sangre y evitar la oxidación de las células, factor directamente relacionado con el desarrollo de cáncer.

  7. Semillas de lino

    Semillas de lino

    Las semillas de lino, también conocidas como linaza, han ido abriéndose hueco poco apoco en nuestra alimentación diaria, y es que sus múltiples beneficios para la salud las han convertido en un alimento muy interesante a tener en cuenta a nivel nutricional.

    Pero aún hay más y es que además de ser ricas en ácidos grasos omega 3 y fibra, las semillas de lino contienen una sustancia conocida como lignanos que ayuda a proteger contra el cáncer de mama. Su papel fundamental es interferir en la inhibición de los estrógenos considerados “dañinos” y causantes del desarrollo del cáncer de mama.

    Existen muchas formas de consumir las semillas de lino. Molidas o como condimento de batidos naturales o ensaladas, cremas y sopas no olvides introducir un pequeño puñado de este gran alimento en tu dieta diaria.

  8. Tomate

    Tomate

    El tomate e uno de los vegetales que más presentes tenemos en nuestra cocina, y es que la amplia variedad de formas de consumición que admite lo han convertido en el protagonista de numerosos platos. Todo ello sin olvidar sus importantes propiedades anti cancerígenas que previenen el desarrollo de diferentes tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de mama.

    La razón por la cual actúa como escudo protector contra el cáncer de mama se encuentra en la producción de una hormona llamada adiponectina, cuya función es la de regular los niveles de azúcar y grasa en la sangre.  Teniendo en cuenta que el aumento de masa corporal eleva el resigo de padecer cáncer de mama especialmente en el período post menopaúsico, los tomates se convierten en uno de los alimentos más indicados para reducir este riesgo de forma sana y natural.

    Podemos consumir el tomate de forma natural en ensaladas o bien en jugos.

Los factores genéticos y medioambientales son importantes a la hora de analizar el riesgo de padecer cáncer de mama así como cualquier otro tipo de cáncer. Sin embargo tomando los alimentos adecuados podemos contribuir a reducir el riesgo de forma significativa y a disfrutar de un estilo de vida mucho más saludable.

¿sabías qué...?

El riesgo de padecer cáncer de mama está en una mujer entre ocho.