Cómo afecta la artritis reumatoide al cuerpo

Te mostramos qué partes del cuerpo puede atacar la artritis reumatoidea

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que implica una inflamación en las articulaciones, lo cual puede derivarse a las zonas cercanas, como huesos o el cartílago, especialmente cuando no es tratada adecuadamente. Además del dolor e inflamación articular, casi la mitad de quienes padecen de artritis reumatoide también sufren dolencias o síntomas en otras zonas del cuerpo, por lo que un correcto tratamiento es esencial para reducir este número.

En Spoots te mostramos cómo afecta la artritis reumatoide a distintas zonas del cuerpo.

    Índice

  1. Articulaciones

    Claro está, la zona típicamente más afectada por la artritis reumatoide son las articulaciones, especialmente de las manos y pies, derivándose desde aquí a otras zonas del organismo. Normalmente el dolor se siente con mayor intensidad en la mañana (o después de un largo reposo) y es de forma simétrica, lo cual quiere decir que si lo sientes en una mano, probablemente lo sentirás también en la otra, y lo mismo con las piernas. Para combatir la inflamación articular, existen diversos fármacos de tipo antiinflamatorio o bien modificadores de la enfermedad (Pames).

  2. Sistema cardiovascular

    La presencia de artritis reumatoide no sólo afectará las articulaciones sino que en muchos casos pueden también generar inflamación en los vasos sanguíneos (vasculitis), aumentando las posibilidades de sufrir un ataque cardiovascular o de padecer enfermedades del corazón. Esto porque la inflamación crónica puede dañar las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos, provocando que formen placas las cuales pueden a su vez bloquear los vasos, llevando a problemas cardiovasculares como el infarto o problemas al corazón.

  3. Piel

    Los efectos en la piel también se sienten al padecer artritis reumatoide. Cerca de un 40% de quienes sufren esta enfermedad reumática ven la aparición de nódulos reumatoides, los cuales son abultamientos sub-cutáneos que se forman especialmente en zonas óseas expuestas a presiones, como los huesos del codo y los dedos de la mano. Normalmente no requieren tratamiento a menos que afecten la movilidad articular para una tarea importante, pero sí pueden provocar deformaciones antiestéticas.

    También pueden aparecer úlceras o una seguidilla de puntitos rojos en la piel como causa de la inflamación de los vasos sanguíneos. Algunos corticosteroides que se toman para controlar la inflamación pueden provocar un adelgazamiento en la piel, haciéndola menos fuerte y resistente, y por otra parte, algunos fármacos modificadores dela enfermedad (abreviados como “Panes” y que buscan detener la progresión de la artritis) como el metrotexato pueden producir sensibilidad excesiva al sol.

  4. Pulmones

    Los problemas en los pulmones pueden afectar a más de la mitad de los pacientes con artritis reumatoide, si bien en la mayoría de los casos no se trata de algo serio, incluso normalmente no produciendo síntomas. Sin embargo, cuando no se trata correctamente la enfermedad o bien el paciente la padece por un tiempo prolongado, pueden producirse algunas complicaciones pulmonares más severas como la pleuritis, que afecta a la normal respiración de la persona, la fibrosis pulmonar, que se caracteriza por una progresiva cicatrización del tejido pulmonar o mayores chances de padecer enfisema pulmonar. Así también, al igual que en las manos y pies, pueden formarse nódulos pulmonares, que en la mayoría de los casos no produce síntomas y, por tanto, no necesitan tratamiento.

  5. Hígado y riñón

    La enfermedad no afecta directamente al hígado, pero algunos medicamentos que se toman para combatirla sí. Algunos de los fármacos cuyos efectos dañan al hígado son el acetaminofeno (tylenol) y el metotrexato (especialmente cuando se toma por un largo tiempo), por lo que es imperativo chequearse regularmente con el doctor si estás usando algunos de estos fármacos para tratar la artritis reumatoide.

    En cuanto a los riñones, la ciclosporina (un fármaco inmunosupresor) y el metotrexato que ya analizamos se ha visto que puede afectar su funcionamiento. También es necesario que el doctor pueda chequear el correcto funcionamiento de los riñones al tomar estos fármacos.

  6. Nervios

    Varios pacientes que sufren de artritis reumatoide también padecen algunas condiciones relacionadas a los nervios, como la neuropatía periférica, que es una insuficiencia producido en el sistema nervioso (a un nervio o bien a un grupo de nervios), siendo el síndrome del túnel carpiano su manifestación más frecuente, dándose en la muñeca y provocando hormigueo y entumecimiento en los brazos y manos. Los nervios periféricos son los que llevan información entre la médula espinal y el cerebro, por lo que este desequilibrio conllevará adormecimiento en las extremidades.

  7. Boca

    La inflamación provocada por la artritis reumatoide puede provocar sequedad en la boca, por lo que el médico podría recomendar en estos casos medicamentos para ayudar a producir saliva, puesto que es en la boca seca en donde pueden proliferar mayor cantidad de bacterias, inflamando las encías y empeorando la salud de los dientes. Además, un estudio concluyó que quienes padecen esta enfermedad tienen mayor propensión a desarrollar enfermedad periodontal, que es justamente consecuencia de la infección en las encías.

  8. Ojos

    Las personas con artritis reumatoide son más propensas a desarrollar escleritis, que es una inflamación de la parte blanca del ojo, y que puede manifestarse con síntomas como dolor, visión borrosa y sensibilidad a la luz. También es posible desarrollar uveítis, que es la inflamación de la úvea, la lámina del ojo intermedia, y si se deja sin tratar o bien se toman medicamentos esteroides por un tiempo muy prolongado, es probable que pueda aparecer el glaucoma, el cual conlleva un aumento progresivo de la presión intraocular.

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