La abstinencia como parte de la recuperación de las adicciones

Aprende sobre la principal consecuencia de abandonar el consumo

Cuando estamos involucrados activamente en una terapia para superar la drogadicción hay una parte que es prácticamente imposible de aludir: la abstinencia, entendida como los cambios que sufrimos a nivel mental y físico por la falta de consumo. No tiene que estar asociado a ninguna droga concreta para que lo suframos, variando más en su intensidad y efectos concretos que en el hecho de que se dé o no.

Es una de las partes donde más se sufre y donde hay más riesgo de recaída. Desgraciadamente solo podemos paliar sus efectos, no eliminarlos completamente. Existen diversas técnicas y tiene que haber un conocimiento pleno de que va a ser una etapa difícil, necesitando apoyarnos tanto en los consejos de los profesionales como en nuestro círculo social persona brindándonos su apoyo. Tratar de luchar solo con nuestra fuerza de voluntad frente a la abstinencia es una de las mejores formas para volver a recaer en la adicción.

Abstinencia como método contra las adicciones

Hemos visto lo que es el periodo de abstinencia pero también hay que remarcar que se usa la misma palabra para referirnos a la técnica consistente en reducir y/o eliminar la fuente de nuestra adicción. Ya sea ir reduciendo el número de cigarrillos diarios, dejar las copas de después del trabajo reservadas solo para los viernes o abandonar completamente el consumo de drogas más fuertes alejándonos de las amistades que se encuentran relacionadas.




En un principio, suele ser recomendable la abstinencia parcial al comienzo de cualquier tratamiento. Cesar el consumo de forma súbita produce un síndrome de abstinencia mucho mayor al eliminar todos los efectos positivos que nos daba la sustancia. Un ejemplo claro para que lo entendamos es el café, uno de los productos más consumidos del mundo y que se encuentra completamente arraigado en nuestra cultura. Muchas personas relatan sin titubear que sin un café al día ellos no son capaces de rendir de la misma manera.

¿Cuándo es recomendable la abstinencia completa? Podemos eliminar del todo nuestra adicción si no produce cambios fisiológicos directos. La adicción a las máquinas tragaperras es uno de los comportamientos más claros donde se aplica la abstinencia completa, prohibiendo incluso acercarse a cualquier lugar que contenga una máquina y pueda incitarnos a jugar. Es cierto que aún así sufriremos síntomas como ansiedad o preocupación al no estar jugando pero al ser consecuencias del juego podremos paliarlas con otros reforzadores que produzcan la misma sensación.

Luchando contra la abstinencia: tormenta antes de la calma

Independientemente de que reduzcamos el consumo o lo eliminemos del todo es prácticamente imposible que no suframos en cierto grado el síndrome de abstinencia. Incluso aunque no mostremos síntomas externos por dentro estaremos pensando en la adicción, ocupando el tiempo que le dedicábamos con otras tareas que, a priori, no nos aportan lo que conseguía nuestro elemento de deseo.

Hay que comprender que la abstinencia es un periodo intermedio en la recuperación. Todos vamos a pasarla, estaremos un tiempo muy mal y a partir de ahí conseguiremos paliar sus efectos poco a poco. Serán momentos difíciles los cuales nos mostrarán que estamos haciendo lo correcto, superando una adicción que nos estaba consumiendo. Después de la abstinencia siempre pasaremos por un periodo de calma, mejorando la sensación de autocontrol y por ende nuestra propia autoestima.

Con todo, debemos recordar que siempre estaremos en riesgo de recaída. Aunque los síntomas más duros de la abstinencia ya hayan pasado habrá momentos en los que recordemos el placer que nos daba nuestra adicción, pudiendo volver a caer en un consumo supuestamente espontáneo que nos lleve de nuevo al camino del consumo constante. Sin llegar a obsesionarse, es importante que permanezcamos siempre alerta ante cualquier mínimo riesgo de volver a tener contacto con nuestra particular adicción.

¿sabías qué...?

Una de las adicciones más poderosas y de la que es imposible librarse es al...¡chocolate! No importa que estemos incluso años sin tomarlo, siempre tendremos antojo de él.