Cómo saber qué estudiar

Consejos para ayudarte a tomar la difícil decisión que todo estudiante debe enfrentar

El que quizá sea el primer desafío más serio que nos plantea la vida, y paradójicamente uno de los más importantes por su trascendencia a lo largo de nuestra existencia, es esta duda que tanto complica a los jóvenes o adultos –a algunos más que a otros- a la hora de enfrentarse a la decisión de qué carrera escoger para estudiarla y luego, idealmente, ejercerla. Es por esto que acompleja tanto a quienes llegan a la instancia de tener que decidirse por una. "¿Cómo saber la carrera que debo elegir?" es un típico cuestionamiento que se hacen quienes deben inclinarse por una carrera.

Una decisión de suma importancia al tratarse, lo más probable, de lo que haré por el resto de mi vida. Ya no es una ingenuidad como cuando pequeños decimos qué queremos ser cuando grandes. Ahora es algo realmente serio que se debe tomar con absoluta responsabilidad.

Estos son algunos aspectos que se deben considerar a la hora de enfrentarse a esta situación. Pasarlos por alto puede llevar a errores que significan muchas veces pérdidas de dinero, ganas y tiempo, algo muy perjudicial en un cada vez más competitivo mundo laboral.

Cómo saber qué estudiar
  • 1

    Haz una introspección para conocer tus gustos e intereses

    Haz una introspección para conocer tus gustos e intereses

    Para empezar a generar opciones y eventuales carreras a evaluar, debes buscar en ti mismo tus intereses y gustos personales. “¿Qué es lo que más me gusta hacer?”, “¿qué me apasiona?”, “¿qué disfruto haciendo?”, son preguntas que hay que necesariamente realizarse si quieres conocer tus gustos, para así ya ir elaborando tu lista de probables carreras.

  • 2

    Realiza test vocacionales

    Realiza test vocacionales

    Si te cuesta responder las preguntas hechas en el primer punto o no estás muy seguro de lo que te gusta, interesa o apasiona, hacer test vocacionales es menester para orientarte acerca de tus intereses. A su vez, con los resultados de estos test, además de ir generando carreras para tu lista a evaluar, puedes descartar otras carreras y áreas en las que según el test vocacional no estás tan interesado. Así como también se pueden reafirmar ciertas áreas con patrones comunes y elementos generales que poseen carreras con ciertas similitudes.

  • 3

    Conoce tus habilidades

    Conoce tus habilidades

    Las habilidades –muchas de ellas se creen incluso inherentes o por genética- son también importantes a la hora de escoger una carrera. ¿En qué me destaco?, ¿en cuál materia me iba mejor en la escuela?, ¿para qué soy bueno?, son otras preguntas que también debes hacerte antes de inclinarte por una carrera. No obstante, puede pasar que te guste mucho algo pero no tienes la habilidad para aquello. Si pasa esto, adelante; puedes estudiarlo igual, pero seguramente se te hará más difícil y solo esforzándote mucho en el estudio podrás obtener buenos resultados. De lo contrario, solo obtendrás frustración y malos momentos, además de perder tiempo. Por eso, siempre busca el equilibrio entre gustos y habilidades.

  • 4

    Ve qué te gustaría hacer por el resto de tu vida

    Ve qué te gustaría hacer por el resto de tu vida

    Recuerda que la decisión que tomes es importante por el hecho de ser lo que muy probablemente harás todos los días del año, seguramente por el resto de tu vida. Es por ello que debes evaluar en qué ambiente te gustaría trabajar (oficina, terreno, etc), qué quieres estar haciendo muchas horas durante la semana y de qué forma ganarte la vida. Así puedes seguir descartando carreras y reforzando otras.

  • 5

    Revisa los currículos de las carreras

    Revisa los currículos de las carreras

    A esta altura ya deberías tener unas cuántas carreras en tu lista de opciones, idealmente entre dos y cuatro, de modo que tengas más de una alternativa en caso de que no logres ingresar a la primera, y no muchas para no perder la orientación de tus reales intereses. Ahora es cuando comienzas a discriminar y descartar carreras viendo sus currículos, mallas curriculares, course handbook o pensum de cursos, como se le llama en diferentes países. Al ver las materias, asignaturas o cursos a estudiar durante los años que dure la carrera, puedes ir conociendo aquellas cosas que no te gustaría aprender o que se te hagan muy difíciles, descartando así aquellas carreras que contengan esos aspectos.

  • 6

    Habla con estudiantes

    Habla con estudiantes

    Cuando ya tengas una o dos carreras como opciones, hablar con estudiantes que estén actualmente estudiando alguna de las dos carreras te puede ayudar mucho a la hora de inclinarte por una u otra. Esto sirve mucho al ser un testimonio dado por alguien que pasó por lo mismo que tú estás viviendo ahora y que ya tiene la experiencia de haber o estar cursando esa carrera. Puedes pedirle orientación en cuanto a la dificultad de la carrera, los cursos o asignaturas que se estudian y también si era lo que se esperaba. Para mejores resultados, pregunta a estudiantes de distintas universidades, para evitar quedarte con una sola visión que muchas veces puede estar limitada o estructurada en base a lo que se ofrece o sucede en la universidad en la que estudia tu entrevistado, las que varían dependiendo de la universidad.

  • 7

    Habla con profesionales

    Habla con profesionales

    Si ya tienes una carrera y estás casi seguro que esa será la que quieres escoger, ve donde personas que ejerzan la carrera y ya estén trabajando en eso. Esto te ayudará mucho al poder conocer en voz propia de cómo es su trabajo, si era lo que se imaginaba al momento de cursar la carrera o si está a gusto con lo que está haciendo. También puedes preguntarle por los puestos que pueda ofrecer el mercado laboral, si está colapsado o por el contrario, si cuenta con buena empleabilidad.

Recuerda que tu futuro lo escoges tú, aunque siempre es bueno recibir orientación de tus padres, familiares u otros adultos a la hora de enfrentar esta decisión. Aunque no por eso deberás dejar que te impongan lo que vas a estudiar. Si llega el momento de decidirte y no te sientes muy seguro, puedes optar por tomar un año más y no entrar a estudiar inmediatamente, sino que decides esperar hasta el próximo año. Por mientras puedes trabajar –para no quedar desocupado- e ir conociéndote un poco más. Así llegas al próximo año con más claridad en tus pensamientos y con más certeza al momento de tomar la decisión.


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