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Relaciones de pareja tóxicas, cómo identificarlas.

Todos hemos pensado alguna vez que dos personas se harían más bien estando separadas que juntas, pero a veces la vida nos pone en situaciones en las que tenemos que aprender a las malas algunas lecciones. Esto puede ser juntándonos con personas en las que nuestras peores contradicciones estallan contra las de la otra persona, y enturbian el buen discurrir de la vida de ambos participantes de la relación.

Si tú quieres lanzarte en la ayuda de alguno de los que están viviendo esta situación, o incluso de ambos, y alertarles de los males de una relación tóxica, aquí vamos a indicarte varios puntos en los que podemos ver reflejados que sea así.

No obstante, no te olvides de que a menos que las personas pidan ayuda de forma pasiva o activa, ni tú ni nadie tienes el derecho de intervenir en su relación, y no solo de pareja, sino de cualquier otra índole.

Y no solo eso, sino que además, si por azares consiguieras interrumpir su flujo vicioso sin ayudarla a madurar, al haber interrumpido el proceso de aprendizaje asociado al mismo, ten por seguro que la persona volverá a repetir la experiencia con otra persona que se le parezca... o peor. Ni tú ni nadie puede salvar a alguien de las lecciones que esa persona tiene que aprender.

En tus manos queda. 

    Índice
  1. 1 La persona te limita en lugar de potenciarte
  2. 2 La persona te engaña y se engaña
  3. 3 La persona es dependiente patológica o proteccionista en exceso.
  • 1

    La persona te limita en lugar de potenciarte

    Ten por seguro un hecho, y es que el dicho “mejor solo que mal acompañado” es lo más cierto en términos de relaciones que existe. Si una pareja no te inspira para dar lo mejor de ti, si con ella estás atrapado en la parte más pequeña y mezquina de tu ser. Si con ella no consigues ver esperanza porque su presencia te limita, entonces tu relación con ella es tóxica.

    Ojo, no confundir esto cuando estamos pasando por procesos duros de reajuste en los que independientemente de quien tuviéramos cerca nos sentiríamos así. Las cosas que sentimos independientemente siempre son responsabilidad de uno

  • 2

    La persona te engaña y se engaña

    Las relaciones son dinámicas y si no evolucionan, mueren. Esto hace que muchas personas caigan en la tentación de hacer trampas, tal vez porque saben que si la relación evolucionase acabaría por dejar de ser una de pareja. Las trampas más comunes son y siempre serán las mentiras. Ya sea las que nos contamos a nosotros mismos o a nuestra pareja. ¿Y por qué se cuentan mentiras? porque queremos mantener las cosas estáticas, inalterables, en apariencia buenas.

    Cualquier persona sensata sabe que un árbol robusto por fuera y podrido por dentro no es nada confiable, y que sus frutos probablemente estén envenenados. Las mentiras, en una relación, no son tolerables, si queremos que la relación permanezca sana. Si no, tarde o temprano, está avocada al fracaso o a ser una relación muerta.

  • 3

    La persona es dependiente patológica o proteccionista en exceso.

    A esto hay que añadir un matiz: las personas, cuando hay confianza y amor, nos apoyamos los unos en los otros, y cuando no hay barreras podemos apoyarnos durante mucho tiempo. Hay procesos muy largos y muy duros, y si ambos integrantes de la relación son conscientes de eso, es que en ese apoyo existe madurez, con lo que no podría haber mayor expresión de una relación sana, por mucho que haya una parte más dependiente que la otra en la misma.

    Sin embargo en este caso hablamos sobre personas que son dependientes y que justifican su dependencia en la otra persona. Personas que harían daño si dejaran de recibir el sustento que la otra persona les da, y que no está basado en una relación de confianza sino en un sentimiento de falsa impotencia y de comodidad enferma por parte del dependiente y en un sentimiento de culpabilidad y de proteccionismo insano por parte de la otra.

    Una de las cosas más duras en una relación es establecer límites y decir “por aquí no paso“. Si no quieres acabar remitiéndote al punto 1, trata por todos los medios de no juntarte con personas patológicamente dependientes… o de no ser una.

     

¿Sabías qué...?

Las relaciones de pareja pueden crecer o pueden estancarse y morir. Si una relación te potencia y te ayuda a desarrollarte, es que sin duda es correcto que estés en ella. Sin embargo, si no es así, no debería haber ningún miedo a explorar otras vía de relación.