Cómo vencer el rencor y resentimiento

Aprende a superar el odio o resentimiento y sacar el rencor que llevas dentro para estar bien

Sabemos lo emocionales que somos viviendo en sociedad, desarrollando nuestras relaciones con los demás a través de las vivencias y las decisiones que tomamos. Con el rencor encontramos un sentimiento que nace de la frustración. Hemos sufrido un agravio o una afrenta que nos ha afectado más allá de lo puramente físico. Nuestro orgullo ha sido tocado y sentimos que tenemos una especie de 'deuda' con alguien o algo en forma de sociedad, justicia o mala suerte.

Para comprender el rencor hay que ver que tiene dos fuentes realmente en las que se sustenta: por una parte queremos sentimos injusticia de la persona o el acontecimiento que nos produjo el sentimiento, pero también está la valoración de nuestras capacidades y estado personal tanto para haber permitido que ocurriera como para no solucionarlo. Afecta directamente a nuestra autoestima, creciendo por dentro con el paso del tiempo sin estar seguros de cómo reaccionar.

A continuación vamos a repasar algunos consejos que serán de ayuda para superar el sentimiento de rencor hacia una persona.

    Índice

  1. Define lo que realmente ocurrió

    El rencor es un sentimiento tan turbio por sí mismo que es fácil que distorsionemos lo que ocurrió con el tiempo. Damos vueltas a esa conversación tan dolorosa, al encontronazo en el trabajo o a la injusticia que sufrimos hace pocos días, rellenando los huecos de la memoria con lo que pensamos que ocurrió. Hay que tratar de hacer un ejercicio real de autoconciencia y aislar los hechos para poder verlos con objetividad.

    Haciendo esto encontramos el problema de que los momentos posteriores suelen estar nublados por la tensión. En casos así intentaremos sobre todo no añadir más de lo que recordemos de verdad. Si discutiendo con esa persona no somos capaces de recordar la conversación completa trataremos de pensar sobre lo que sí que sabemos que pasó de verdad. Cuanto menos influya el rencor en la memoria más fácil será que tomemos el control nuevamente.

  2. Reduce al absurdo tus sentimientos

    Reduce al absurdo tus sentimientos

    Una técnica muy utilizada en los problemas de personalidad, ridiculizando los pensamientos más graves que tengamos pensaremos con más claridad al ver lo que estamos haciendo. Por sorprendente e imposible que parezca atribuyéndolo a nosotros mismos es muy fácil que pensemos que todo el planeta es injusto con nosotros, existiendo una especie de suerte general que nos ha esquivado durante toda nuestra vida. Este tipo de pensamientos tan extremos no solemos verbalizarlos, pero si pensamos habitualmente con el filtro del rencor nuestra idea puede acercarse peligrosamente a este tipo de ocurrencias.

  3. Lo pasado se queda en el pasado

    Rememorar la fuente del rencor es la forma más sencilla de hacer que volvamos a sentirlo incluso años después. Por grave que fuese lo ocurrido siempre podemos pasar página. Puede que en nuestro anterior trabajo hayamos sufrido una afrenta realmente injusta pero si hemos encontrado un trabajo nuevo, tenemos un proyecto entre manos que no tiene que ver y, en general, hemos seguido adelante, ¿por qué seguir lamentándonos de un mal golpe de la vida? El pasado debe quedarse en lo que es, vivencias que tuvieron su momento de relevancia y que hoy en día no deben influirnos negativamente para poder seguir desarrollándonos interiormente.

  4. Mira siempre hacia delante

    Mira siempre hacia delante

    El rencor tiene la incómoda característica de necesitar muy poco para ocupar completamente nuestros pensamientos. Si tenemos proyectos de vida y nos esforzamos a diario el rencor no podrá actuar como tal en nosotros. Podemos recordar con una mueca lo que nos pasó en el pasado, pero no va a hacer que nuestro futuro cambie ni que nos amargue el presente. Más que una aceptación irracional es comprender que ya no hay espacio para el rencor en nuestra vida.

¿sabías qué...?

El rencor no siempre va asociado a la venganza como contrariamente se piensa. La mayoría de las personas planifican miles de escenarios diferentes de lo que pasó hasta que se les pasa el momento y piensan en otra cosa.