Cómo superar una ruptura de pareja

Pasos a seguir para sobreponernos a la pérdida

El amor es uno de los pilares fundamentales para que nuestra vida se desarrolle plenamente. Es tan importante que las rupturas amorosas pueden llegar a crear procesos de duelo. Dependemos emocionalmente de otra persona, haciendo que forme parte de nuestro día a día sin plantearnos hasta qué punto se ha vuelto pieza clave para nuestro bienestar personal. Una vez notamos que la relación se deteriora es cuando descubrimos la importancia real de las relaciones de pareja, entrando en un proceso donde el paso final es la inevitable ruptura con sus consecuencias personales.

Cuando sufrimos una ruptura de pareja es fundamental tomar conciencia de lo que está ocurriendo. Ya sea por querer intentar retomar la relación, darnos un tiempo alejados o directamente separarnos de la otra persona para siempre no podemos hacernos ideas equivocadas del momento que estamos viviendo. Si llegamos al punto de interpretar la ruptura desde un plano diferente al de nuestra ya antigua pareja solo conseguiremos lastimarnos a nivel personal, actuando de forma descontrolada sin una meta clara donde nuestras acciones y pensamientos produzcan que el proceso de duelo por la ruptura dure mucho más de lo esperado.

    Índice

  1. No busques culpables

    No busques culpables

    Uno de los primeros pasos que tomamos la mayoría al acabar la relación es la búsqueda de culpables, ya sea la otra persona al dejarnos o nosotros mismos por haber producido que lleguemos a esa situación. Encontrar un culpable no va a cambiar la situación, al mismo tiempo que existen factores incontrolables desde nuestra posición. Podemos creer que la culpa es claramente de uno de los dos pero el tiempo que hemos vivido en pareja no es interpretado del mismo modo desde ambas perspectivas. Incluso, por mucho que nos duela, la relación podría haber necesitado acabar por el bienestar de los dos sin que ninguno diese el paso necesario.

  2. Acepta el dolor que sientes

    Tratar de engañarnos a nosotros mismos diciéndonos que lo superaremos rápido es solo una forma de alargarlo sin reconocer lo que nos ocurre. Sufrir en las rupturas amorosas es normal e incluso recomendable. Hemos pasado un tiempo con alguien a quien hemos querido más que a nadie en el pasado, cambiándonos a nosotros interiormente por el camino y haciendo planes para un futuro que siempre se nos antoja incierto. Creer que seremos capaces de sobreponernos sin apenas sentir ningún dolor es poco más que una utopía, impidiéndonos desarrollar correctamente el proceso de duelo y de abrirnos a conocer a gente nueva.

  3. Evita el contacto en la medida de lo posible

    Uno de los consejos más útiles a la par que más difíciles de mantener. El llamado contacto cero nos permitirá superar la relación mucho más rápido que si seguimos teniendo trato. Esa persona ya no forma parte de nuestra vida, necesitamos seguir hacia delante y mantenernos centrados en nosotros mismos y en el futuro que nos espera. Cualquier forma de contacto solo conseguirá traer a nuestra mente recuerdos difíciles de controlar, con sentimientos en un principio ya superados y haciendo que perdamos el control en los momentos de más debilidad. Si es necesario borrar el contacto físico de cualquier red social que tengamos lo haremos del mismo modo, evitando ver fotografías, leer comentarios o interesarnos por su vida privada.

  4. Entiende la ruptura como un proceso

    Entiende la ruptura como un proceso

    Aunque dediquemos tiempo a nosotros mismos y tratemos de evitar el contacto habrá momentos en los que sintamos que la situación nos supera, interpretando catastróficamente la ruptura hasta el punto de perder la ilusión por lo que nos rodea. Es un tipo de pensamiento habitual que suele bloquearnos, produciendo que dejemos de realizar actividades y busquemos un consuelo inmediato y habitualmente perjudicial a corto plazo. Ante todo la ruptura amorosa es un proceso personal que debe servirnos para crecer, comprendiendo todo lo que nos aportó la otra persona y lo que hemos descubierto de nosotros mismos gracias a este periodo juntos.

  5. Mantén la cabeza ocupada

    Al perder la relación indirectamente perderemos actividades que realizábamos en pareja. Dispondremos de más tiempo libre, siendo habitual que sirva como indicador de la pérdida amorosa. Es muy sencillo que nos sintamos hundidos a medida que las horas pasan vacías, pensando continuamente en lo que teníamos antes y lo que hemos perdido desde que ocurrió la ruptura. Para evitar este tipo de situaciones debemos retomar antiguas aficiones, centrarnos en disfrutar y, ante todo, mantenernos ocupados a nivel mental. El deporte es una opción fantástica, logrando activarnos fisiológicamente y con un objetivo personal que no depende de terceras personas.

¿sabías qué...?

Las relaciones amorosas están evolucionando hasta el punto de aceptar como 'normal' que no duren para siempre. Según los expertos dentro de unos años será completamente habitual entender las relaciones amorosas como procesos temporales más que como uniones para toda la vida.