Cómo saber si mi hijo se droga

Descubre si tu hijo consume drogas en secreto

El consumo de drogas es uno de los mayores peligros a los que se enfrentan nuestros hijos, siendo a su vez un reto para los padres. La tentación de lo prohibido junto a sus intensos efectos son sus mayores cualidades para atraer a los adolescentes. Sienten que están accediendo a un mundo al que los padres no pueden alcanzar, disfrutando de una sustancia a la que muchos compañeros no se atreven a acercarse sin saber lo supuestamente especial que es.

Hay una cosa importante que debemos tener en cuenta si sospechamos que nuestro hijo toma drogas y es que los adolescentes son expertos mentirosos si se lo proponen, sobre todo con sus padres. Saben que nuestros sentimientos limitan nuestro raciocinio, llegando a mentirnos con situaciones obvias donde nuestro deseo personal de que no estén dentro de la droga hace que pasemos por alto lo ocurrido. Tenemos que ser firmes en nuestro pensamiento, planteándoselo llegado el momento cuando tengamos pruebas fehacientes.

    Índice

  1. Se encuentra mucho menos accesible

    Se encuentra mucho menos accesible

    La adolescencia es una época complicada pero no tanto como pensamos, siguen siendo nuestros hijos y la relación es constante. Si notamos que nuestro hijo rehúsa hablar con nosotros o hacer actividades juntos es que algo nos está ocultando. Cuanto más ocurra más grave será probablemente lo que no quiera que sepamos, siendo sin duda uno de los primeros indicios a tener en cuenta. Acercanos para hablar sobre ello es un buen punto de inicio para fijarnos en otros detalles.

  2. Altera su ritmo habitual de actividades

    Por muy descontrolados que se encuentren los adolescentes son como los adultos, prefiriendo una serie de costumbres que cambiar repentinamente su forma de vivir. Salir a deshoras, en días poco habituales o hacer planes que no encajan con su forma de actuar son muestras de que algo ocurre. Es importante que no nos ciñamos solamente a la hora de vuelta a casa, es algo obvio incluso para ellos, debe ser más un cambio total en su tiempo libre que no cuadra con su forma de ser.

  3. Repentinamente se preocupa por el dinero

    En una educación equilibrada se encuentra el valor del dinero, un significado que los adolescentes entienden rápidamente. Cuando necesita más dinero sin justificación, nos pide pequeñas cantidades constantemente o siempre anda sin dinero encima es porque hay una nueva necesidad. La droga se caracteriza por su alto coste y tener relativamente pocas oportunidades para comprarla, haciendo que tenga que ahorrar durante un tiempo evitando comprar otras cosas para no llamar nuestra atención.

  4. Miente constantemente

    Miente constantemente

    Que un adolescente mienta es algo completamente normal, el problema es cuando miente de forma habitual en cuestiones sin sentido alguno. Decir que ha estado con un amigo cuando es claramente mentira, intentar lograr más dinero mintiéndonos con situaciones completamente absurdas o engañarnos para que no entremos a su cuarto son habituales cuando están consumiendo droga. Este tipo de mentiras suelen ser fácilmente detectables cuando nos hemos preocupado por conocerles, siendo fácil apretarles a través de ellas para que confiesen lo que ocurre.

  5. Cambia de amistades

    Más allá de hacer amigos nuevos es fácil que el consumo haga que se aleje de sus amistades de toda la vida. Aunque consumir sea también una actividad social no es fácil que todo el grupo de amigos entre, sobre todo si sabe que les conocemos y confiamos en sus padres por miedo a que confiesen lo que están haciendo. La mejor forma de abordarlo es simplemente que nos cuente sobre sus nuevos amigos, sabiendo que algo raro hay con ellos.

¿sabías qué...?

Las adicciones a drogas como la cocaína se han ido reduciendo durante los últimos años por un paradójico efecto: los jóvenes encuentran su 'chute' de adicción con las nuevas tecnologías, sufriendo una adicción completamente distinta.