Resiliencia - Qué es y cómo se desarrolla en las personas

Conoce esta habilidad y desarróllala en tu día a día

La resiliencia es uno de los conceptos de psicología más extendidos en los últimos años. Consiste en la capacidad para superar las dificultades que surgen en nuestra vida, produciendo una respuesta adaptativa permitiendo fortalecernos al mismo tiempo. Debe tratarse como una habilidad más de la que disponemos en nuestro repertorio de capacidades personales, pudiendo entrenarla con situaciones producidas por nosotros mismos y analizando detenidamente los problemas que aparezcan en nuestro desempeño diario.

Una de las características más importantes de la resiliencia es que es un proceso dinámico que adoptará distintas formas de actuación según el contexto y la situación personal. Que no actuemos correctamente en determinados momentos no significa que tengamos una resiliencia débil, lo que significa por consiguiente que sentirnos llenos de energía en ocasiones puntuales no debe hacernos pensar que somos capaces de superarlo todo sin esfuerzo. Ante todo debemos mantener siempre una actitud reflexiva, siendo sinceros con nuestro rendimiento y los posibles cambios a nuestro marco de actuación cotidiano.

La evolución de la resiliencia con el tiempo

Lo más habitual es que la resiliencia se desarrolle por sí sola sin que nos percatemos aparentemente. Al ser una respuesta adaptativa ante situaciones imprevistas nuestro cuerpo actuará por su cuenta, permitiéndonos mejorar nuestra forma de responder a los inconvenientes de forma óptima. Es la evolución natural dentro de las personas que se desarrollan socialmente sin particularidades drásticas: todos tenemos situaciones difíciles que no esperábamos y conseguimos superarlas con nuestros propios medios.

Por otra parte, la resiliencia toma un carácter transformista cuando se viven determinadas situaciones límite, sin que necesariamente sea positiva. Hay que mantener la idea siempre de que es ante todo un proceso adaptativo y aunque lo habitual es aprender de la experiencia en ciertas ocasiones la situación superará nuestros recursos, obligándonos a tomar decisiones que afectarán a los pilares básicos de nuestra vida. Como se dice popularmente, existen momentos en la vida que nos cambian completamente sin poder discernir elementos positivos y negativos en dicho cambio.

En la evolución de la resiliencia es muy importante aceptar los cambios necesarios con la edad al vivir en sociedad. Encontrar el primer trabajo, tomar decisiones drásticas respecto a nuestros estudios o formar familia son pasos que muchas personas viven por el mero devenir de la vida cuando vives en comunidad. En este tipo de situaciones la resiliencia actúa más basada en nuestras capacidades personales que en la experiencia previa ya que no habremos tenido hasta ese momento situaciones similares, dependiendo completamente de las decisiones que tomemos en ese momento y la capacidad para adaptarnos a un medio impredecible.

Desarrollando nuestra resiliencia

Ante todo hay que entender que podemos entrenar nuestra resiliencia de forma autónoma. Aunque comprendamos su papel adaptativo y la influencia que tiene en nuestro desarrollo personal siempre habrá espacio para que actuemos por nuestra cuenta, generando situaciones voluntariamente y optando por responder de formas supuestamente poco adaptativas para explorar los límites de sus consecuencias. La resiliencia es un proceso que genera siempre cambios a nivel interno, marcando nosotros el límite dependiendo del riesgo que estemos dispuestos a asumir.

Confiar en nuestras capacidades, fomentar la creatividad personal y aceptar que no podemos controlarlo todo son herramientas clave para desarrollar la resiliencia. Debemos mantenernos siempre positivos cuando nos enfrentamos a los problemas, con una actitud que invite a la flexibilidad aceptando equivocarnos cuando ocurra. En la adaptación es imposible predecir cómo se moldeará el contexto en el que nos desarrollamos según las decisiones que adoptemos, teniendo que movernos en un clima de incertidumbre del que saldremos reforzados cuanto más nos esforcemos.

Por último, la resiliencia no tiene por qué ser un camino en solitario: apóyate en tus seres queridos. Cuando vivimos en sociedad nuestros problemas inevitablemente afectan a las personas que nos rodean, pudiendo recurrir a ellos y a su experiencia personal en este tipo de situaciones. No deja de ser otra forma para adaptarnos a un medio cambiante de forma constante, comprendiendo que en la resiliencia es tan importante desarrollar nuestras capacidades personales como aceptar la influencia de los demás.

¿sabías qué...?

La resiliencia es uno de los recursos más valorados por las empresas en la actualidad para elegir candidatos, mostrando flexibilidad y capacidad de adaptación personal.