Psicoterapia: para qué sirve

Descubre las características principales de la psicoterapia y su uso

Dentro de la psicología clínica hay varias ramas principales de diagnóstico y tratamiento, siendo la más popular el psicoanálisis al ser prácticamente la primera en la historia con una base teórica. En psicoterapia el paciente trabaja en conjunto con el profesional para solucionar la problemática del primero. No es un tratamiento pasivo donde se receta un fármaco o se prescribe un tratamiento.

Al haberse expandido tanto el uso de la psicoterapia podemos encontrar todo tipo de ramificaciones dentro de la propia psicología clínica que chocan en sus planteamientos teóricos. Sin entrar en ninguna en concreto, sigue existiendo una base teórica en común para todas ellas nacida de la práctica real, buscando siempre la mejora del paciente, el cual comprueba un avance a pesar de no haber cambios aparentes.

A pesar de haber tantos tipos de psicoterapias hay una serie de puntos en común que nos ayudarán a comprender su utilidad.

Siempre nos conoceremos mejor a nosotros mismos

Este es el punto más importante que se busca en psicoterapia. Nosotros somos el mejor termómetro para medir nuestra situación personal. Es imposible crear una prueba que nos diga al 100 % lo que nos ocurre si no aportamos información personal. Cuanto más nos abramos al tratamiento y confiemos en el profesional que se encuentra al otro lado más avanzaremos en el camino de conocernos a nosotros mismos.

Sacar cosas a la luz que no reconocemos

Cuando acudimos por primera vez a terapia llevamos una especie de guión para explicarle lo que nos ocurre, incluso de forma inconsciente. Colocamos los problemas que nos acucian, los exponemos y en la mayoría de ocasiones intentamos que todo encaje. En psicoterapia lograremos reconocer puntos personales que tratamos de ocultar en nuestro día a día. Una persona que tienda a la autocompasión y se avergüence de ello intentará adornarlo al principio, logrando relajarse a medida que pasan las sesiones y el terapeuta hace hincapié en ese punto. Solo evitaremos que esto ocurra en casos donde nos empeñemos en ocultarlo, situación en la que estaremos desaprovechando la terapia que hemos contratado.

Modificar conductas perjudiciales para nuestro día a día

De una forma más práctica, muchas personas acuden a terapia para trabajar conductas como adicciones o problemas al relacionarnos socialmente. Exponer la problemática y las posibles soluciones ya es un primer paso que gracias al contexto de terapia nos ayudará a mejorar. El psicólogo entonces nos planteará un camino a seguir dependiendo del marco teórico en el que trabaje, adaptándose a nuestras necesidades y la disponibilidad para cumplirlo.

Cambiar esquemas de pensamiento nocivos

Una de las problemáticas en auge durante los últimos años, los esquemas de pensamiento en forma de obsesiones y angustia surgen en la mayoría de casos. Al vivir en una sociedad tan dependiente de nuestros congéneres superamos con amplitud la necesidad de satisfacer cuestiones básicas como el alimento o la seguridad física, creando nuevos inconvenientes incapaces de abordar desde el campo personal. En este tipo de casos se exponen en detalle nuestros pensamientos y opiniones respecto a temas importantes en nuestra vida, evitando ocultarlos o matizarlos de forma conveniente. Si somos sinceros y nos abrimos a la terapia los cambios que lograremos alcanzarán todas las esferas de nuestra vida.

Dar coherencia a nuestra experiencia vital

A medida que crecemos nuestra personalidad se moldea a través de las experiencias vividas. Con el paso de los años acumulamos decisiones de las que nos arrepentimos, sintiéndonos confusos al mirar al pasado. En determinadas psicoterapias se trabaja sobre dichas experiencias, buscando unir diversos puntos claves de nuestra vida para darle sentido a nuestra situación actual. Particularmente importantes cuando hemos vivido un suceso vital (muerte de un familiar, divorcio, pérdida de trabajo) recientemente.

Superar transtornos puramente psicológicos

En el diagnóstico médico pueden surgir transtornos psicológicos que requieren necesariamente la ayuda de un profesional especializado. Casos como la ansiedad o la depresión necesitan obligatoriamente que acudamos a psicoterapia. Podemos complementarlos medicamente o con recursos adicionales como el ejercicio físico o terapia ocupacional, pero siempre hay que contar con el apoyo de un psicólogo formado, incluso aunque no 'creamos' en este tipo de tratamientos.

¿sabías qué...?

A pesar de la creencia popular, el psicoanálisis no es sinónimo de psicoterapia, sino que es una práctica terapéutica, y un método de psicoterapia.