Psicomotricidad del bebé durante los primeros meses de vida

Conoce su desarrollo psicomotor al detalle

Una de las características que más sorprende a los padres cuando observan a su bebé durante los primeros meses es el espectacular desarrollo de sus habilidades motrices. El bebé en el primer año de vida evoluciona a pasos agigantados en cuestiones psicomotrices. La aparente dependencia que muestra al principio se convierte en una continua muestra de habilidades nuevas que le permiten explorar el mundo que le rodea. Todos sus sentidos se disparan, queriendo acercarse a cualquier elemento que llame su atención para palparlo, reptando por el suelo hasta alcanzarlo para asirlo con fuerza investigándolo al completo.

Esta evolución en sus habilidades no significa que no necesiten ayuda para desarrollarse plenamente. Los padres tendrán todavía que ayudarle en todo momento, buscando facilitar el camino antes que trazarlo por él. De esta forma, crearemos zonas de juego seguras pero que le animen a moverse entre los objetos a su alrededor. Alimentaremos su curiosidad estimulando sus sentidos con nuestros gestos y nuestras reacciones, asegurándonos siempre de mantener una comunicación constante con él mientras servimos de punto de apoyo para su desarrollo. Al mismo tiempo, hay que recordar que este desarrollo es orientativo, cada niño tiene su propio ritmo con pequeñas diferencias que no deben preocuparnos sobre su bienestar.

    Índice

  1. Los 2 primeros meses

    En esta etapa el pequeño será completamente dependiente de nosotros. Recibirá todos nuestros estímulos aprendiendo a responder a ellos con los sentidos y su capacidad motora rudimentaria. El sentido de orientación lo manifestará con su mirada y ligeros movimientos de cabeza, desarrollando la sonrisa social aproximadamente a finales del primer mes cuando se encuentre ante nosotros. Aunque todavía no pueda manejar objetos con soltura intentará tocar la mayoría, asiéndolos torpemente mientras explora su entorno con todos los sentidos.

  2. 3-4 meses

    Mucho más atento a su entorno, es capaz de mantener la cabeza erguida y controlar sus manos para sujetar objetos con firmeza. Seguirá dependiendo de nosotros para los desplazamientos pero hará los primeros intentos de mantenerse sentado sin la ayuda de sus padres. Fijará su mirada atentamente en objetos concretos, complementándola con el tacto y el gusto al llevárselos a la boca. En este periodo ya será capaz de sujetar los objetos durante largos periodos de tiempo, experimentando con ellos al agitarlos y arrojarlos contra el suelo.

  3. Periodo de 4 a 6 meses

    Periodo de 4 a 6 meses

    Destaca su interés por desplazarse independientemente de las figuras paternales. Es capaz de permanecer sentado durante unos segundos, ayudándose de la reptación para alcanzar los estímulos de su interés. Es uno de los periodos más abruptos en su desarrollo psicomotor, haciendo que los objetos de su alrededor sean seleccionados por él mismo al poder desplazarse hacia ellos sin que sean los padres los que organizan el entorno. Maneja ambas manos de forma independiente, llamando la atención de las personas con movimientos gestuales y sonidos.

  4. 7-8 meses

    El control de su cuerpo se desarrolla espectacularmente durante este periodo. Se da la vuelta si se encuentra boca abajo, permanece erguido sin ayuda y comienza el gateo propiamente dicho. Observaremos cómo trata de evolucionar movimientos previos como la reptación y el apoyo de sus brazos para alzarse a comportamientos desarrollados que le permitan explorar el ambiente de forma independiente. Sus manos trabajan de forma independiente pudiendo desechar objetos con una para elegir nuevos elementos con la otra. Al mismo tiempo, ya puede utilizarlas para alimentarse con comida sencilla que no requieran herramientas externas.

  5. Entre 9 meses y el año

    Entre 9 meses y el año

    El gateo se ha convertido en su forma preferida para desplazarse, comenzando los primeros intentos para caminar. Podrá ponerse de pie apoyado, animándole a moverse si sujetamos sus manos con las nuestras. Es capaz de agacharse para alcanzar objetos, experimentando con ellos al combinarlos, introducirlos en otros objetos y arrojándolos con fuerza. Controla la postura de su cuerpo en la mayoría de casos, pudiendo mantenerse erguido al mismo tiempo que gira la cabeza ante los estímulos de su alrededor. No obstante, es importante no tratar de acelerar su desarrollo alentados por su rudimentaria forma de caminar; todo llegará a su debido momento.

¿sabías qué...?

Muchos padres esperan que haya saltos en bloque dentro de las habilidades del pequeño. Habrá momentos donde parezca mucho mayor por su forma de moverse mientras que otras capacidades como las relaciones sociales o el uso de los sentidos se encuentran menos desarrolladas. Todo está conectado pero al mismo tiempo se desarrolla de forma independiente.