Cómo motivar y animar a mis empleados vendedores

Descubre cómo mantener la motivación en tu grupo de trabajo

Cuidar a nuestros vendedores es fundamental si queremos que nuestra empresa tenga éxito. El capital humano es el motor de las empresas actualmente, siendo tan importante que los grandes conglomerados invierten millones con tal de mejorar el rendimiento de sus trabajadores. En el caso de las empresas centradas en la venta al público se requiere que los empleados mantengan una motivación alta en todo momento, capaces de lidiar con los problemas que surjan a diario en su desempeño manteniendo al mismo tiempo un porcentaje de ventas acorde al rendimiento que se espera de ellos.

Para poder animar a nuestros vendedores tendremos ante todo que mostrar paciencia y ser ecuánime en castigos y recompensas. No servirá de nada que critiquemos el trabajo que han realizado cuando se han equivocado si no reconocemos al mismo tiempo sus éxitos por iniciativa propia. Conseguir que nuestros empleados mantengan un nivel de motivación alto pasará por involucrarnos activamente en el desempeño de su jornada laboral, comprendiendo cómo se desarrolla y los problemas a los que se enfrentan a diario.

    Índice

  1. Mantén un interés activo en su trabajo

    Una de las peores sensaciones para los vendedores es notar que su jefe de ventas no se interesa por su trabajo. Muestra que te preocupas por su rendimiento y los problemas que puedan surgir. Cuando un empleado nota que sus superiores se preocupan por su trabajo aumenta su motivación al sentirse valorado, rindiendo mejor y acudiendo más animado al trabajo. Incluso con las pequeñas tareas diarias merece la pena que dediquemos unos minutos a observarle.

  2. Escucha sus ideas

    Escucha sus ideas

    Los trabajadores adquieren experiencia a medida que desempeñan su puesto, surgiendo nuevas propuestas que no llegan a pronunciar al no tener una posición relevante en la empresa. Escucha siempre que tengan ideas y anímales a compartirlas con todos. Puede ser desde una reunión informal en un descanso del trabajo hasta un correo electrónico que se mande a todos los empleados, deben poder notar que todas sus ideas son bien recibidas, adaptándose al trabajo y buscando mejorar la situación de la empresa de forma global.

  3. Ajusta el trabajo a sus capacidades

    Uno de los errores más habituales es asignar encargos a trabajadores que no están realmente cualificados para esas peticiones en concreto. No pidas milagros a los vendedores menos experimentados. Si necesitas cubrir una nueva zona de ventas pide ayuda a tus empleados más veteranos, haciendo que el resto pueda ir aprendiendo poco a poco mientras observa a su compañero realizar la tarea. Cuando un trabajador se encuentra en una situación que desconoce aumentará su ansiedad al no llevarla a cabo correctamente, temiendo una evaluación negativa por nuestra parte.

  4. Plantea un sistema de comisiones

    Plantea un sistema de comisiones

    Muchos vendedores funcionan a base de comisiones donde cobran una cantidad concreta de dinero dependiendo de las ventas que realicen. Lo mejor es mantener un sueldo base fijo más comisiones por méritos. De esta forma, no sentirán la presión de tener que generar su propio sueldo pudiendo quedarse sin nada cuando pasan un mal mes. A la vez evitaremos que unas comisiones pequeñas se sientan más como excusas para que se esfuercen que como premios a su buen trabajo. Prueba durante un tiempo distintos sistemas hasta que encuentres el que mejor encaje en tu empresa.

  5. Busca que trabajen en equipo

    En los grupos de vendedores normalmente se tiende a alejarse del trabajo en equipo por miedo a perder ventas individuales y que el esfuerzo personal se diluya por la influencia de los demás. Haz que se encuentren en contacto constantemente y procura que se ayuden entre ellos. Un equipo de trabajo siempre será más eficaz para la empresa que un puñado de personas aisladas que solo velan por sus intereses, comprendiendo que el éxito personal no es incompatible con plantearse metas grupales que acaben beneficiando a todos.

¿sabías qué...?

tener un poco de ansiedad siempre es bueno para rendir mejor. Si nos excedemos con el buen trato puede que se relajen tanto que no rindan como deben.