Juguetes especiales para niños autistas

Descubre las características que debe cumplir un juguete para un niño autista

Regalar un juguete a un niño con autismo es mucho más complicado que simplemente fijarnos en su edad y su género. En el autismo la dificultad en las relaciones sociales, la comunicación y la pasividad general producen rechazo a la hora de jugar con los juguetes cotidianos. Al no mostrar un interés abierto y constante por nada es fácil que apenas interactúen con lo que le regalemos, dejándolo apartado o llegándolo a romper si insistimos en que lo use.

Hay algo fundamental que debemos entender para comprar un juguete de esta índole y es que no debemos jamás confundir el autismo con la carencia intelectual. Los juguetes destinados para el segundo grupo tampoco se adaptarán correctamente a un niño con autismo. La falta de interés que muestran no se relaciona con cualquier idea que creamos sobre un posible déficit, es una característica del autismo con la que tendremos que convivir a la par que trabajamos con ella.

Qué debe cumplir nuestro juguete

Antes de comprar un juguete es importante que las ideas de éxito o fracaso con el recibimiento del niño para el juguete no se pueden aplicar. Incluso el juguete más adaptado para el autismo puede ser ignorado durante los primeros días. No debemos impacientarnos esperando una respuesta positiva, el mismo juguete que apenas miró cuando se lo dimos puede convertirse en uno de sus favoritos con trabajo y apoyo.

Evita los juguetes que se puedan romper con facilidad o puedan llegar a ser peligrosos de ser mal usados. Aunque el niño autista muestra poco interés habitualmente también puede virar en repentinos episodios de rechazo abierto, lanzando los juguetes a su alrededor o golpeándolos hasta que queden de una forma que les parezca más adecuada. Si se rompen en partes pequeñas podría desde cortarse hasta sufrir asfixia se ingerirlos. Tampoco debemos buscar juguetes de construcción o con partes móviles, difícilmente aprovechará sus funciones y al ser mal usados pueden llegar a producir las mismas consecuencias que los juguetes que se rompen.

No compres muchos juguetes ni te centres en un solo campo. Es mejor tener dos o tres juguetes de diversa índole que comprarle nueve balones de fútbol porque descubrimos que el primero le gustó. Si tiene muchos juguetes en su habitación le costará más centrar su atención en alguno, distrayéndose con cualquier otra cosa en su tiempo de juego. A su vez, es importante que disponga de cierta variedad para que pueda ir modelando su propio espectro de interés dentro de los juguetes.

Recuerda que sigue siendo un niño: habla con él sobre los juguetes. En un principio nunca nos dirá abiertamente que quiere determinada figura de acción pero sí podemos intuir en las conversaciones que tengamos que dicho personaje le gusta. Podemos comprarle un cuaderno de dibujos para que vea sus ilustraciones y, de gustarle, avanzar hacia dicha figura o un peluche . Ante todo debe tener cierto interés base, sobre todo cuando el pequeño va creciendo.

Por último, esquiva los juegos grupales o que obliguen a que los use con otros niños. Pueden ser interesantes cuando el niño ya ha desarrollado ciertas habilidades sociales pero un juego de mesa mismamente nunca acabará de gustarle al no poder sacarle provecho. Recordemos que debe gustarle a él, no a nosotros.

Ideas para regalarle

Un campo interesante dentro de los juguetes son los relacionados con las experiencias sensoriales. Que produzcan sonidos, imágenes, le permitan ver luces al realizar acciones y crear melodías al combinar las pulsaciones. Es preferible que no tengan efectos exagerados pudiendo ir de menos a más a través de sus propias acciones.

Los juguetes donde cuentan una historia como libros infantiles o muñecos pueden funcionar realmente bien. Incluso aunque no quiera interactuar expresamente con ellos puede dedicarse a escuchar los cuentos, compartiendo con nosotros lo vivido. Es recomendable que estemos con él mientras los utiliza para que sepamos exactamente qué es lo que ha escuchado, le animaremos a terminar la historia completa y podremos conversar cómodamente sobre ello.

Buscar juguetes de construcción con piezas relativamente grandes puede servir para estimular su instinto de curiosidad. Una vez hayamos comprobado que son seguros podemos acudir a juegos más complejos, todo de forma escalonada y siempre cuando estemos seguros que el pequeño va a seguir profundizando.

¿sabías qué...?

Igual que con los demás niños puedes descubrir por casualidad su juguete favorito. Desde una simple caja de cartón hasta un cuaderno en blanco con un lápiz, no te dejes llevar exclusivamente por lo recomendable pedagógicamente y céntrate en que el pequeño disfrute.