Cómo saber si mi hijo tiene baja la autoestima

Aprende a reconocer la autoestima de tu hijo

Cuando criamos a un hijo uno de los aspectos que más nos cuesta comprender es la autoestima. Podemos entender la autoestima en el pequeño como la relación entre sus pensamientos y acciones sobre sí mismo y la forma en que el mundo le responde. Normalmente la autoestima siempre se sitúa ligeramente por encima en cuanto nuestra visión personal, manteniendo la motivación para seguir hacia delante a pesar de la respuesta negativa de las personas y las consecuencias negativas de sus acciones. Es muy parecida a la del adulto, más emocional y con menos raciocinio a la hora de valorar las situaciones que afronta.

Partiendo de esta definición encontramos que nuestro hijo tendrá la autoestima baja cuando haya una discrepancia excesiva entre su forma de verse a nivel personal y su desempeño en la vida real. De esta forma, tener conflictos con compañeros no afectaría en un principio a su autoestima mientras no tocase aspectos personales como su simpatía o su timidez, al mismo tiempo que la dificultad para obtener buenas notas daría pie a una baja autoestima cuando la relacionase con una supuesta baja inteligencia. Es en esta relación donde los padres más debemos fijarnos, buscando conocer a nuestro hijo en profundidad junto a su forma de desempeñarse en el mundo día a día.

    Índice

  1. Cada vez es más tímido

    La timidez en la infancia es relativamente habitual, pero no por ello debemos dejar de prestarle atención, sobre todo en los casos donde nuestro hijo cambia su forma de ser en poco tiempo. Debemos tratar de investigar si ha ocurrido algún hecho en particular, buscando la ayuda de los profesores para que nos comenten cómo se relaciona con sus compañeros de clase. En la mayoría de ocasiones este cambio repentino hacia la timidez se debe por conflictos escolares o con algún acontecimiento fuera del aula en la que se ha sentido muy avergonzado.

  2. Está cerca del fracaso escolar

    El colegio es uno de los ámbitos más importantes para los niños durante su desarrollo, modulando aspectos como la personalidad o la propia autoestima. El fracaso escolar afecta gravemente a la autoestima de nuestro hijo, sobre todo cuando se alude a factores personales. Es fundamental que mostremos nuestro apoyo incondicional tratando de que mejore sus calificaciones y al mismo tiempo cree una rutina de trabajo, evitando mencionar palabras como inteligencia o capacidad. Los niños realizan asociaciones rápidamente, más cuando mentamos puntos tan críticos relacionados con su forma de ser.

  3. Recurre constantemente a la mentira

    Recurre constantemente a la mentira

    Una forma de proteger la autoestima es evitar hablar de ella, utilizando la mentira para esquivar conversaciones incómodas que se relacionen con su situación personal. En este tipo de situaciones debemos observar tanto sus palabras como la forma de expresarse gestualmente. Es sencillo que veamos comportamientos como movimiento excesivo de las manos, esquivar la mirada o mantener una postura incómoda, tratando de huir de la situación antes de que apretemos todavía más descubriendo su mentira. Hay que prestar especial atención a los temas donde más insista en mentir, serán la fuente principal de sus problemas.

  4. Apenas se relaciona con niños de su edad

    Independientemente de la forma de ser de nuestro hijo los niños tienden a hacer amigos de una forma u otra. Las amistades son un pilar fundamental para la autoestima, afectando enormemente al pequeño cuando apenas tiene amigos o no consigue crear nuevas amistades. En estos casos es importante que nos involucremos de forma activa, ya sea buscando actividades donde pueda relacionarse con otros chicos de su edad, preguntando en la escuela si ha tenido algún problema en la clase y animándole a salir frecuentemente en sus ratos libres.

  5. Le cuesta dormir

    Le cuesta dormir

    Los niños normalmente tienen un sueño sencillo, durmiendo las horas correspondientes seguidas y sin acontecimientos destacables. Cuando su autoestima se encuentra deteriorada el sueño se vuelve agitado, menos duradero y sin sentirse descansado. Es una de las señales más claras para reconocer que algo le ocurre a nuestro hijo, pudiendo afrontarlo directamente con él al disponer de un acontecimiento que él mismo nota como extraño. Una buena forma de ayudarle complementaria es asegurarnos de que se acueste siempre cansado gracias al deporte o al haber pasado largo rato con sus amigos.

¿sabías qué...?

Siempre se piensa que los problemas de autoestima en los niños son por asuntos infantiles. En la autoestima de los adultos se estima que su origen en las grandes ciudades se fundamental principalmente en problemas muy parecidos a los de los niños pequeños.