Dependencia emocional: claves para superarla

Aprende a superar la dependencia emocional de otras personas, algo más habitual de lo que crees

La dependencia emocional es uno de los problemas más difíciles de abordar, sobre todo cuando partimos de cero y sin la ayuda de nadie. Ya sólo el proceso de reconocer que sufrimos de dependencia emocional requiere de un esfuerzo personal que va en contra de la propia definición de lo que nos ocurre: al ser tan dependientes de otras personas no nos planteamos que 'eso' pueda ser realmente un problema.

¿Qué es realmente la dependencia emocional? Consiste en la inseguridad personal que nos impide tomar decisiones y realizar acciones por nuestra cuenta. Intentamos juntarnos a alguien que nos proporcione estabilidad interior, una zona de confort donde podemos actuar siempre a su alrededor sin miedo a quedarnos solos. La dependencia puede ser tan extrema que, de desaparecer esa persona, nos sentiríamos completamente perdidos sin saber qué hacer.

A pesar de ello, la dependencia emocional es capaz de superarse; difícil, pero no imposible. 

    Índice

  1. La soledad, el mayor enemigo

    Cuando hablamos de dependencia emocional es imposible no mencionar el mayor miedo de todas las personas que la sufren: la soledad. Sentirnos solos produce que busquemos personas a las que podamos fagocitar emocionalmente. Por dura que sea la expresión, es la mejor forma de describirlo, ya que la soledad altera nuestro pensamiento hasta límites imposibles de ver en nosotros mismos. Si realmente notamos dicha soledad, es fundamental que no busquemos personas como locos pensando que así quitaremos la sensación.

  2. Esfuérzate en conocerte a ti mismo

    No busques hacer lo que agrade a los demás siempre. Las personas dependientes siempre tratan de adaptarse sin mirar por sus propias apetencias. Tanto en los planes como en las propias opiniones, debemos evitar que nuestra vida acabe rotando para parecerse a una ideal que hemos visualizado junto a la persona de la que dependemos. No sólo desvirtuaremos nuestra identidad personal, con el tiempo causaremos rechazo, ya que los demás notarán nuestro empeño en ser algo que no somos.

  3. Evita pasar de la tristeza a la alegría repentina

    Los cambios emocionales súbitos son seña de identidad de las personas dependientes emocionalmente. Si nuestro estado de ánimo varía repentinamente por la presencia de la otra persona debemos reducir el contacto paulatinamente. Esto no significa que perdamos la relación, es dosificar nuestro tiempo para poder hacer tanto actividades que nos gusten a nosotros personalmente en soledad como con los demás. De este modo, no sentiremos un impacto emocional tan grande cuando llevemos varios días solos sin un contacto directo.

  4. Relajación y respiración: buenos aliados

    Las técnicas de relajación que tanta popularidad han ganado estos años no son un recurso de moda. Aprender a respirar en los momentos tensos y relajarnos cuando nos encontremos con ansiedad evitará que tomemos decisiones precipitadas. Muchas veces las personas dependientes emocionalmente actúan sin pensar en los momentos más graves, fruto del nerviosismo que sienten al no encontrarse cerca de su persona de seguridad. En estos casos podemos utilizar cualquier técnica sencilla de relajación, discretas y accesibles para cualquier persona con un mínimo de entrenamiento.

  5. No caigas en la codependencia

    El caso más difícil de llevar. La codependencia consiste en que dos personas dependientes emocionalmente se conocen, creando un tándem prácticamente imposible de romper. Cuando notamos que nuestra vida gira en torno a otra persona, la cual hace lo mismo con nosotros, no hay soluciones intermedias: debemos romper el círculo vicioso. Por mucho que apreciemos a la otra persona una relación así es una combinación explosiva, pasando de la adoración al odio por cualquier pequeño roce que haya. Nos ayudaremos a nosotros mismos y lograremos que la otra persona avance por el mismo camino.

  6. Di 'No' con más frecuencia

    Si somos dependientes emocionalmente es fácil que aceptemos las opiniones y propuestas de los demás sin apenas pensarlo, solo por agradarles a sus ojos. Decir 'No' en momentos incómodos nos dará seguridad personal al tomar una decisión por nosotros mismos. No debemos verlo como una falta de respeto ni pensar que los demás se alejarán por no plegarnos a sus pensamientos. Como personas individuales tenemos la capacidad de seguir nuestro propio criterio, poniéndonos siempre un poco por encima de los demás.

¿sabías qué...?

La dependencia emocional se considera en los casos más graves como un transtorno de la personalidad.