Consejos para mejorar la autoestima

Te ayudamos a fortalecer la autoestima para así mejorar tu imagen mental y disfrutar de la vida y de las relaciones sociales

La autoestima es la imagen mental que una persona tiene de sí misma, el reflejo cuando uno se mira y explora. Pero no un contorno o una figura sino una valorización personal que está vinculada con la psiquis de cada quien.

Esta imagen mental toma diferentes formas: ¿cómo me veo? ¿Cuáles son mis puntos fuertes? ¿Qué cosas me cuestan? ¿Soy querido por los demás? Estas y otras preguntas están vinculadas con la autoestima o autoimagen, es decir la imagen que nosotros mismos proyectamos de nosotros.

Está arraigada a dos grandes ejes, por un lado la valoración y aceptación de los otros y, por el otro,  nuestra propia valoración y aceptación. Y aquí es donde aparecen algunos vaivenes pues hay personas que tienen la autoestima baja y no se sienten bien consigo. Piensan que no gustan y no se sienten aceptadas y buscadas, no encuentran atributos propios y, en algunos casos, hasta pueden aislarse debido a sus propias dificultades a la hora de conseguir una imagen positiva de sí mismos.

Tener problemas de autoestima es algo normal en ciertos momentos de la vida pero cuando esta imagen carente se transforma en algo constante es necesario reforzarla para así elevar la autoestima.

En busca de una solución

Hay diferentes técnicas y tratamientos para subir la autoestima aunque todos ellos comparten ciertos rasgos en común. El punto de partida es saber que:

  • La autoestima no es algo dado.
  • La autoestima puede cambiar en el tiempo.
  • Siempre es posible fortalecer la autoestima.

Por otra parte, la psicología enuncia que los principales factores que afectan la autoestima son:

  • Las palabras y opiniones críticas de los padres.
  • La propia crítica y las expectativas poco realistas de uno mismo.
  • La mirada crítica de profesores y otras figuras de autoridad.

Autoestima en crecimiento

La clave para mejorar la autoestima es modificar los circuitos mentales y hábitos cotidianos, es decir cambiar el modo de pensar y de percibirnos. Para eso puedes:

  • Evitar los pensamientos negativos sobre ti mismo.
  • Aceptar el error como una oportunidad de aprendizaje.
  • Animarte a probar experiencias nuevas para así descubrir nuevas habilidades.
  • Aceptar lo que no puedes hacer o cambiar e identificar aquello que sí puedes cambiar.
  • Evitar buscar la perfección y cambiar el foco hacia lograr el logro.
  • Practicar ejercicio para evitar el estrés y activar las endorfinas.
  • Animarte a expresar las ideas y opiniones sin sentir temor a la mirada ajena.
  • Disfrutar de la vida a diario sin pensar en aquello que no se tiene, pasar tiempo con las personas, hacer cosas que gustan. En síntesis, pasarla bien.

¿Listo para poner en práctica estos consejos para desarrollar la autoestima? Comienza de a poco pero anímate a dar tus primeros pasos.

¿sabías qué...?

Es importante tener una autoestima elevada pues los sentimientos que tenemos de nosotros mismos influyen en la forma en que vivimos la vida. Se sabe que quienes tienen una autoestima alta tienen mejores relaciones sociales, pueden solucionar problemas y rinden mejor en sus estudios y trabajos.