Claves del orgasmo cervical

Conoce uno de los orgasmos más placenteros

Cuando nunca hemos oído hablar del orgasmo cervical nuestra primera impresión es que probablemente se trate de una nueva vuelta de tuerca a las relaciones sexuales sin que haya realmente nada relevante detrás. Nada más lejos de la realidad, el orgasmo cervical se consigue con la estimulación del cuello uterino o cérvix, la zona que comunica la vagina con el útero. Mide apenas 2,5 centímetros de diámetro, situándose aproximadamente en la parte final de la vagina. Como es de esperar dicho orgasmo lo alcanzaremos con la estimulación del cérvix, ya sea por caricias o masajes propios o de la persona con la que nos encontramos.

Alrededor del orgasmo cervical ha nacido una suerte de mitología desde que en 2010 Kin Anami, creadora del concepto, explicaba este nuevo orgasmo capaz de conjugar el placer del orgasmo natural con el alcanzado por el famoso punto G. Sus particulares estudios se basaron en la lectura y la experiencia personal, relatando con todo tipo de detalles cómo el orgasmo cervical es placentero física y emocionalmente. Cualidades que ciertamente podemos adjudicar a ciertas relaciones que hemos tenido en nuestra vida a pesar de catalogarlas en su momento como encuentros sin nada distinto de lo habitual.

Jugando con las posturas sexuales

Aunque es un tipo de orgasmo con relativa poca aceptación científica se ha creado durante los últimos años una cantidad ingente de bibliografía y relatos personales donde la información del orgasmo cervical se ha extendido como si fuese una ciencia en sí mismo. La clave más importante será la postura sexual que realicemos durante el acto. Más allá de cuestiones como la longitud o el grosor del miembro masculino o el juguete al que recurramos es ser capaces de estimular el cuello uterino correctamente, de forma constante y sin detenerse por tratar de profundizar todo lo posible o estimular otras zonas. Para ello la postura más recomendable es la llamada de el perrito, donde el hombre penetraría a la mujer por detrás frotando su pene con movimientos internos en vez de introducirlo y sacarlo repetidamente.

Puede que la del perrito sea la mejor postura pero es mejor comenzar con otras posturas para crear un ambiente cargado de erotismo y deseo. El orgasmo cervical puede llegar a ser doloroso al principio por la intensidad emocional que produce, perdiendo el control y haciendo que la experiencia pase de un placer intenso a una situación difícil de manejar en esos momentos. Si le sumamos que es una posición donde el hombre toma el control totalmente de la situación es mejor jugar activamente con preliminares y otras posiciones antes de adentrarnos con el orgasmo cervical como meta para nuestra relación.

Recuperando el sexo tántrico

Si alguna vez habéis profundizado en las teorías sexuales conoceréis el sexo tántrico, donde el placer va más allá del propio acto sexual para crear la situación perfecta después de una larga preparación. Utilizar el lenguaje, el coqueteo a lo largo del día, permitir que las manos exploren zonas desconocidas hasta ese momento y dejar la ropa en su sitio mientras nos besamos apasionadamente. El sexo tántrico, aunque a perdido fuerza durante los últimos años, sigue siendo uno de los referentes para la sexología actual, formando parte clave del orgasmo cervical. Recordemos que en este tipo de orgasmo la confianza mutua es fundamental para encontrar la zona concreta donde conseguiremos alcanzarlo.

Para alcanzar el orgasmo cervical tendremos que desarrollar la capacidad de conocer nuestro cuerpo al máximo junto a nuestra pareja. De esta forma, tendremos la capacidad de alternar en la estimulación de diferentes zonas erógenas mientras mantenemos el deseo y evitamos la obsesión por buscar el cérvix incluso ignorando el resto del cuerpo femenino. Hay que recordar siempre que el órgano sexual más importantes el cerebro, capaz de conseguir que alcancemos orgasmos sin haber recibido caricia alguna o de impedir lograr un placer pleno en las sesiones más intensas. Con el orgasmo cervical necesitaremos mucha confianza en el momento manteniendo un clima relajado donde no consideraremos en ningún momento como fracaso no haber experimentado diferencias notables.

¿sabías qué...?

El orgasmo cervical es probablemente el orgasmo más desconocido en primera instancia y del que se encuentran más experiencias personales una vez sabemos de su existencia. Prácticamente todas las mujeres alguna vez en su vida han conseguido un orgasmo de este tipo.