Qué son los celos

Descubre las características de los celos y cómo los afrontamos

Los celos son de los sentimientos más difíciles de manejar tanto por la persona que los sufre como los que los viven indirectamente al convivir con alguien que es celoso. Sentir celos significa temer que la persona a la que apreciamos prefiera a un tercero sin explicación aparente. Aunque se asocia prácticamente siempre con las relaciones amorosas hay que notar los celos también en campos como la amistad, las relaciones laborales o incluso con familiares.

Sufrir de celos es algo completamente normal por muy damnificado que se encuentre el término en nuestra sociedad. Todos sufrimos de celos en mayor o menor medida, diferenciándonos en la forma de sobrellevarlos. Aunque no manifestemos las actitudes más típicas de los llamados celosos no significa que no sintamos lo mismo, logrando darle apenas importancia mientras no altera nuestra forma de actuar.

Inseguridad personal y emociones internas

La inseguridad es sin duda la característica más marcada a la par que desconocida (sea de forma voluntaria o convenientemente ignorada) de las personas celosas. Los celos tienen una fuerte base emocional en inseguridades personales que sintamos incluso sin reconocerlas. Hay que tener en cuenta que una de las primeras preguntas que se hace una persona que sufre de celos es el '¿por qué?' de la forma de actuar de su pareja.

Pongámonos en el caso más habitual: una relación amorosa con cierto tiempo a sus espaldas. Los dos miembros de la pareja se basan en un amor mutuo junto a otros muchos sentimientos colindantes que caracterizan a la relación. Es un tipo de equidad donde las diferencias duelen mucho más que en otro tipo de casos al tocar partes de nosotros mismos. Si tenemos celos de la otra persona lo primero que más nos duele, aunque sea de forma inconsciente, es pensar que fallamos a nivel interno. Nuestro amor no es suficiente, no le parecemos ya atractivos o no tenemos nada interesante que ofrecer.

Con diferencia las emociones forman parte fundamental de los celos. Su función más importante es la de añadir diversos matices a los celos iniciales, pudiendo hacer que sea un pensamiento momentáneo al que no damos importancia o un auténtico problema que apenas nos deja dormir. Si dichas emociones comienzan a infiltrarse en aspectos personales de nuestra vida ajenos a la otra persona es cuando más sufriremos, buscando soluciones inmediatas que suelen ser desastrosas al no tener una planificación detrás.

Presión constante a nuestro alrededor

Una vez ya hemos aceptado que estamos celosos es cuando entramos en la parte más cruda de los celos: qué hacer para reducir la ansiedad que sentimos. Porque este sentimiento no es más que otra forma de ansiedad manifestada en la relación con otra persona. Y, como el resto de problemas relacionados con la ansiedad, solemos aplicar soluciones que acaban siendo peores que el propio sentimiento.

Es esta ansiedad la que deriva en la presión por hacer 'algo', lo que sea, para acabar con los celos. Podemos tratar de hablar con nuestra pareja, mostrarnos sorprendentemente indiferentes de forma repentina o enfadarnos con nosotros mismos esquivando hablar de lo que nos ocurre. Las consecuencias de los celos suelen ser impredecibles aunque pensemos que haya un patrón y es que un mismo gesto puede ir cargado de un simbolismo completamente distinto dependiendo de la persona.

¿Existen casos justificados de celos? En un principio no hay celos que puedan justificarse por lo que haga la otra persona. Podemos sufrir de un vacío repentino, de que nos sean infieles o de que nos den muestras abiertas de ello, pero es aquí donde entramos en un punto básico del bienestar interior: nosotros siempre estamos un poco por encima de los demás, incluso de nuestra pareja. Si alguien nos muestra signos claros para ser celosos debemos hablarlo y, de ser claros, tomar una decisión. Los celos solo harán que aumente nuestra inseguridad incluso en los casos donde creamos tener razón para ello.

¿sabías qué...?

Los llamados 'celos sanos' consistentes en hacer que nuestra pareja sufra celos para que se vuelva más atento acaban siempre en tragedia aunque en el cine funcione. En el amor la confianza siempre como fórmula del éxito.