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Las 12 pinturas más importantes de Salvador Dalí

Salvador Dalí es un icono fundador del arte surrealista. Nacido en Figueres, Cataluña en el año 1904, el artista tuvo su primer encuentro con la muerte al nacer, ya que su hermano bebé había muerto el día de su concepción. Esto hizo que su padre creyera que Dalí era la reencarnación de su hermano menor, cosa que Dalí también llegó a creer fervientemente. Con respecto a su hermano, Dalí dijo: “nos asemejábamos como dos gotas de agua, pero teníamos reflejos distintos. Mi hermano fue una primera versión de mí mismo, pero concebido en la profundidad del absoluto".

Fue la madre de Dalí la que apoyó a su hijo para que se dedicara al dibujo y la pintura. Dalí acudió a cursos de dibujo y pintura desde muy joven; y a los 13 años su padre ya le estaba organizando exposiciones con sus composiciones en carboncillo. En 1922 fue a Madrid a estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y se mudó a la Residencia de Estudiantes, uno de los centros artísticos y científicos más vanguardistas e interesantes del continente.

En 1929 conoce a Gala, en ese momento esposa del artista surrealista Paul Eluard. Rápidamente empezó un romance con quien se convertiría en su musa y en su inspiración para vivir. Fue durante esta larga relación que Dalí desarrolló su proceso creativo para la representación del inconsciente, y de su método-paranoico-crítico, que empleó en la producción de pinturas y obras surrealistas, especialmente las que involucraban ilusiones ópticas o instalaciones de múltiples imágenes. El aspecto de la paranoia que le interesaba a Dalí, era la capacidad de vincular conceptos, ideas e imágenes a otros que no estén racionalmente relacionados. Dalí describe este proceso como “un método espontáneo de conocimiento irracional, basado en la objetividad crítica y sistemática de asociaciones e interpretaciones de fenómenos delirantes”.

Aunque algunos críticos piensan que analizar la obra de Dalí es el resultado contrario al deseado, ya que son obras realizadas a partir de un imaginario del inconsciente, otros estudiosos afirman que las obras de Dalí se deben analizar, pero como si de un sueño se tratara. Los sueños contienen distintas capas de información relevante, la consciencia misma. También llama la atención su técnica empleada: Dalí utiliza el realismo para representar lo onírico, lo intangible.

Dalí fue, además de un pintor y artista prodigioso y novedoso; un personaje en sí mismo. Además de su vasta creación artística, Dalí convirtió su vida en la más compleja de sus obras surrealistas. Su comportamiento excéntrico llegó a ser más importante que su propia obra, para la profunda decepción de los críticos y amantes de su obra por igual. Su firma pasó a ser un exótico bigote alargado, inspirado en las obras del maestro español Diego Velázquez.

Sin duda, Salvador Dalí es la vida hecha literatura. Hoy en Spoots te mostramos las pinturas más importantes de Dalí y su significado.

    Índice
  1. 1 Primeros días de primavera, 1929
  2. 2 La persistencia de la memoria, 1931
  3. 3 El Gran Masturbador, 1929
  4. 4 La tentación de San Antonio, 1946
  5. 5 Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar, 1944
  6. 6 Jirafa Ardiendo, 1937
  7. 7 Joven virgen autosodomizada por los cuernos de su propia castidad, 1954
  8. 8 Galatea de las esferas, 1952
  9. 9 Cristo de San Juan de la Cruz, 1951
  10. 10 Muchacha en la ventana, 1925
  11. 11 La Última Cena, 1955
  12. 12 Cisnes que se reflejan como elefantes
  • 1

    Primeros días de primavera, 1929

    La obra Primeros días de primavera es uno de los más famosos y principales ejemplos del surrealismo temprano de Dalí. En este cuadro vemos un extenso paisaje, una de las temáticas recurrentes en la obra de Dalí inspirada en su mayoría en paisajes de Cataluña. En el paisaje se encuentran distintas figuras algunas abstractas y otras realistas.

    Vemos la imagen de un padre con su hijo simbolizando la relación rota entre Dalí y su padre, quien para el momento de esta pintura se dice que estaba sumamente decepcionado y preocupado por la carrera de elección y comportamiento excéntrico de su hijo.

  • 2

    La persistencia de la memoria, 1931

    Esta es una de las obras famosas de Dalí que fue mostrada por primera vez en la galería Julien Levy-Galley en 1932 en Nueva York.

    La conocida pintura introduce la imagen del reloj de bolsillo derritiéndose, empleando dos nociones que interesaban particularmente a Dalí: la teoría de la suavidad y la dureza. Dawn Ades escribió acerca de la pieza: “Los relojes suaves son un símbolo inconsciente de la relatividad del tiempo y el espacio, una reflexión surrealista que gira en torno al colapso de lo que pensamos que es real”. La obra incorpora de forma onírica las teorías de relatividad del matemático y físico Albert Einstein.

    La misteriosa figura que se encuentra en mitad del cuadro no es sino una imagen vista por un soñador, una persona que entre la niebla del inconsciente no puede determinar una vez despierto qué soñó o que figuras vio exactamente.

  • 3

    El Gran Masturbador, 1929

    En el centro vemos la imagen de un rostro distorsionado con los ojos cerrados mirando hacia el suelo. De la parte de atrás de la cabeza sale una mujer que se asemeja a su musa, Gala, y se acerca lentamente a la entrepierna de un hombre con rodillas sangrantes. Esto podría ser la fantasía masturbatoria de Dalí. Del gran rostro durmiente se despliegan otras figuras como un saltamontes, hormigas, piedras y figuras humanas.

    Cuando Dalí era niño su padre intentó impartirle educación sexual dejando un libro de enfermedades venéreas abierto en la cocina. Dalí sintió una mezcla de horror y maravilla ante las imágenes, y pasó toda su vida relacionando su sexualidad con la putrefacción. Es por esto que la obra de Dalí se relaciona constantemente con su ansiedad sexual.

  • 4

    La tentación de San Antonio, 1946

    Este óleo sobre lienzo muestra por un lado a San Antonio arrodillado sosteniendo una cruz para protegerse contra las tentaciones y por otro lado un caballo y una fila de elefantes con patas deformadas hasta el cielo. Cada uno está cargando con una tentación, mientras San Antonio está flaco, casi desnudo y mendigo.

    En esta obra se representan tres de las tentaciones más comunes en el hombre:

    • El caballo representa el triunfo, la soberbia por la gloria y la victoria.
    • La mujer sobre el caballo representa el sexo, la lujuria y la sensualidad.
    • La pirámide y la casa de oro sobre los dos elefantes representan el oro y la riqueza, codicia y ambición.

    Esta fue una de las primeras veces que Dalí introdujo la imagen de los elefantes de patas largas, icónicos en la obra del artista.

  • 5

    Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar, 1944

    Obra hecha a partir de las teorías freudianas de Sigmund Freud, psicólogo que estudió de manera profunda los sueños y sus formas de análisis, que planteaban que los estímulos externos pueden penetrar e integrarse en los sueños. También se ha sugerido que la pintura es “una surrealista interpretación de la Teoría de la Evolución”.

    Este fue uno de los pocos cuadros pintados por Dalí en el año 1944. Por aquel entonces el artista se dedicaba a diseñar escaparates, a hacer decorados para películas de Hollywood o a diseñar portadas para la revista Vogue por lo que le quedaba poco tiempo para pintar.

  • 6

    Jirafa Ardiendo, 1937

    Cuadro pintado antes del exilio de Dalí a Estados Unidos en 1940. Dalí se declaraba como una persona apolítica, sin embargo la representación de la jirafa ardiendo siempre se ha relacionado con sus preocupaciones por la álgida situación política de España que salpicaba al país en aquella época.

    En el cuadro vemos dos figuras femeninas con gavetas en su cuerpo, una clara referencia a la teoría freudiana. Dalí afirmó alguna vez que “la única diferencia entre la Grecia inmortal y nuestra era es Freud, quien descubrió que el cuerpo humano, que en Grecia era un artefacto neoplatónico, está lleno de gavetas secretas que pueden ser abiertas a través del psicoanálisis”.

    Dalí había utilizado anteriormente la imagen de la jirafa ardiendo en La Edad de Oro y en La Invención de los Monstruos. Dalí describe esta imagen como “el monstruo cósmico masculino apocalíptico”..

  • 7

    Joven virgen autosodomizada por los cuernos de su propia castidad, 1954

    En esta imagen vemos el cuerpo fragmentado de una joven mujer. Sus glúteos separados se convierten en cuernos de rinoceronte que amenazan con sodomizarla. Dalí afirma haber estado haciendo una réplica de “La encajera” del artista holandés Johannes Vermeer y haber conseguido un resultado un tanto particular. La obra está repleta de alusiones a simbología fálica y sexual, aunque el artista afirme que “paradójicamente, esta pintura tiene una apariencia erótica, pero es la más casta de mis obras”.

    En el cuadro se destaca el tema de la pureza de la mujer, quien asomada a la ventana intenta escapar de su propia virginidad con el fin de liberarse de su castidad.

    La obra estuvo anteriormente en la colección de arte de la Mansión Playboy.

  • 8

    Galatea de las esferas, 1952

    Esta obra pertenece a la época conocida como místico-nuclear en la que el artista refleja su inquietud por el mundo de las ciencias y, en esta pintura en concreto, por la desintegración del átomo. Al fondo del cuadro se observa el rostro de su musa Gala formado por esferas perfectamente integradas, partiendo curiosamente desde la boca. Dalí refleja de este modo la naturaleza atómica de los seres vivos.

    El cuadro presenta una armonía palpable en la fluidez con la que las esferas parecen flotar sobre el cuadro. Un cuadro en cuyo fondo únicamente se aprecia la unión entre cielo y mar.

  • 9

    Cristo de San Juan de la Cruz, 1951

    Realizada con la técnica del óleo sobre lienzo, el Cristo de San Juan de la Cruz es una de las obras más apreciadas de Dalí. Recibe el nombre de “San Juan de la Cruz”, debido a que fue una imagen de este poeta místico la fuente de inspiración para la creación de este cuadro.

    En él se aprecia la figura de Jesucristo desde una perspectiva poco habitual, visto desde arriba en el momento de su crucifixión (razón por la que a menudo se le llama “la crucifixión de Dalí”). Se aprecia un fuerte contraste entre la oscuridad del fondo y la luz que emana desde la cruz. A diferencia de otras obras conocidas de temática similar, Jesucristo es representado con el pelo corto y en posición cabizbaja, sin poder verse su semblante. Tampoco hay una crudeza excesiva, ni sangre, ni llagas; solo luz y un cierto aire de paz.

  • 10

    Muchacha en la ventana, 1925

    Muchacha en la ventana es una de las primeras obras de Salvador Dalí, un óleo sobre cartón piedra que pertenece a la etapa de formación del artista. Llama la atención sobre el resto de obras debido a que en el aún no se aprecia el surrealismo que más tarde influiría en sus obras posteriores.

    En esta ocasión Dalí representa la figura de su hermana Ana María cuanto esta contaba con diecisiete años, asomada a la ventana de la casa de vacaciones que la familia tenía en la localidad de Cadaqués. La obra está realizada en diferentes tonalidades azuladas, de forma similar a las primeras obras de otro de los grandes nombres del mundo del arte, Picasso.

    La obra Muchacha en la ventana, formó parte de la primera exposición de Salvador Dalí en el año 1925, en la galería Dalmau.

  • 11

    La Última Cena, 1955

    Cuando se nos habla de algún cuadro que se titule “La Última Cena”, inmediatamente se nos viene a la mente la famosa obra de Leonardo da Vinci, uno de los pintores renacentistas más destacados, que por cierto es una de las más famosas de toda la historia del arte. Dalí no quiso quedarse solo con este aporte renacentista y procuró imprimir su sello y dar su propia versión a este tema tan importante del arte religioso. 

    Esta obra forma parte su etapa “místico-religiosa”, una de las más profusas e inspiradoras del artista catalán. Ahora bien, las pinceladas de las vestimentas y capas nos recuerda al estilo de la Escuela española del Siglo de Oro, con referentes tan importantes como Zurbarán o Velazquez. Nos llama la atención las paredes trasparentes del fondo de la escena, así como la actitud en extremo reverente de los discípulos, en donde ni siquiera podemos apreciar sus rostros, algo totalmente diferente del estilo del cuadro de Da Vinci. 

  • 12

    Cisnes que se reflejan como elefantes

    Fue durante el período paranoico-crítico que este cuadro fue realizado, usando el reflejo del lago para crear un dualidad visual. En la obra observamos tres cisnes que están frente a unos árboles, y en el reflejo del agua, los cisnes son en realidad las cabezas de los elefantes, mientras que los árboles son los cuerpos.

    En la izquierda vemos a un hombre parado que da la espalda al centro de la escena (muchos dicen que se pintó a sí mismo), mientras que en el cielo podemos observar algunas nubes con formas bastante peculiares, como si fueses esculturas difusas. Se encuentra expuesto en la Galería Nacional de Arte de Washington D. C, Estados Unidos.

Salvador Dalí es sin duda uno de los nombres más destacados de la pintura en España y en el resto del mundo cuyas obras cuelgan de las paredes de algunos de los museos más importantes a nivel internacional como por ejemplo el MOMA de Nueva York, el Museum Boijmans Van Beuningen, en Rotterdam, el Tate Gallery en Londres, o The National Gallery of Art, en Washington. Un auténtico genio cuyas obras han quedado marcadas por su fuerte personalidad, sus delirios rozando casi la locura, y su creatividad sin límites.

Si te gusta mucho la pintura, aprovecha de conocer también las obras más importantes de Henri Matisse, un destacado pintor francés del siglo XX.

¿Sabías qué...?

Salvador Dalí murió el 23 de enero de 1989 a la edad de 84 años en el Hospital de Figueras, su pueblo natal.