Cómo encoger un jersey de lana

Cómo reducir el tamaño de tus prendas de lana paso a paso

Día de rebajas en tu tienda preferida. Encuentras un jersey de lana que no es un jersey cualquiera, sino la perfección hecha jersey de lana. Es precioso, tiene el color que necesitas, el modelo es el que estabas buscando y, además tiene un 70% de descuento. Te lo pruebas y tu gozo se va al pozo, al quedarte esa maravilla grandísima de talla. ¿Qué haces?

Un jersey de lana no es un vestido que puedes llevar a la modista para que lo rehaga de tu talla. Pero la lana se encoge en determinadas circunstancias, así que, en caso de que la diferencia de talla no sea algo significativo, cómprate ese sweater que es un sueño hecho realidad. Además también puede servirte para reciclar ese jersey que se te ha quedado grande y al que te encantaría darle una segunda oportunidad. Y para ello tan solo sigue nuestros consejos para encoger un jersey de lana con los siguientes trucos.

    Índice

  1. No uses agua caliente para encoger la lana

    No uses agua caliente para encoger la lana

    El agua caliente efectivamente puede encoger la lana, pero pondrá tu jersey para el tamaño de una muñeca, además de que probablemente lo desteñirá, ya que se ha visto que en muchos casos el agua caliente encoge los tejidos de manera exagerada e irrecuperable. Además, el agua caliente tiene un terrible efecto sobre la lana, ya que la apelmaza y elimina la suavidad del tejido, dejándolo convertido en una especie de fieltro.

    Lo mismo se aplica para la secadora de ropa, la cual convertirá tu jersey de lana en un guiñapo mínimo y mazacotudo. Si necesitas encogerlo mucho, quizás sea una buena opción, pero te recomiendo que hagas antes la prueba con una prenda que no utilices mucho, como un calcetín o bufanda.

  2. Usa agua tibia para remojar el jersey de lana

    Usa agua tibia para remojar el jersey de lana

    Lo que vas a hacer es delicado, así que tómate tu tiempo por lo que te recomendamos que sigas los siguientes pasos con mucho cuidado:

    • Necesitarás agua tibia (recuerda, nunca caliente) para comenzar.
    • Revisa el agua con el codo, igual que si fueras a lavar un bebé.
    • Remoja el jersey en el agua tibia y espera que el agua se ponga fría.
    • Trata de que cubra bien todas las superficies del jersey y, en lo posible, que esté en un recipiente de tamaño suficiente para que el jersey esté extendido mientras se remoja, pero nunca que quede apretado.
    • Agita cada cierto tiempo para estar segura de que el agua se impregna bien en todas las fibras.
  3. Elimina el agua del jersey de lana

    Elimina el agua del jersey de lana

    Una vez sacado el jersey del agua, ahora hay que eliminar la humedad. Hay gente que lo pone en la lavadora en modo centrifugar, eso te ahorrará mucho tiempo, pero también puede estropear tu jersey, así que mejor hazlo a mano.

    Toma una parte con tus manos y, de manera delicada, ve estrujándola para eliminar el agua. Recuerda que todo este proceso de exprimido debe hacerse con gran cuidado, para evitar que las fibras del jersey se aglomeren. Comienza por las mangas a la altura del hombro y ve apretándolo para escurrir el agua. Hazlo con todas las partes hasta que no chorree nada de agua.

  4. Quita la humedad del jersey de lana

    Quita la humedad del jersey de lana

    Si al apretar ya no sale agua, pero la prenda aún está húmeda, entonces sigue los siguientes pasos:

    • Toma una toalla grande y seca y pon el jersey en la mitad de la toalla, bien extendido, pero sin estirar (acuérdate que todo este proceso es para encogerlo).
    • Tapa con la otra mitad de la toalla y ejerce presión sobre cada una de las partes de la toalla que cubre el jersey. Esto debería transferir la humedad del jersey a la toalla. Es importante hacer todo este proceso con mucho cuidado si quieres encoger la lana sin que se deforme la prenda. 
    • Cuando sientas que ya le quitaste toda la humedad posible, pasamos al siguiente paso.
  5. Seca el jersey de lana

    Seca el jersey de lana

    El proceso de secado de un jersey de lana, ambién se puede hacer con la secadora de ropa e incluso con la de pelo, pero eso puede hacer que el jersey de lana encoja demasiado.

    • Toma otra toalla limpia y seca, ponla sobre una mesa y con todo cuidado, coloca el jersey en la toalla y deja secar. Esto tomará varias horas.
    • Cuando lleve 6 horas secando, revisa si la toalla está húmeda, y si es así, cámbiala por una seca y pon el jersey del otro lado para que ambas partes estén en contacto con la toalla y reciban aire.
    • Trata de que el jersey de lana no quede arrugado y que siempre esté derecho.
    • Revisa cada cierto tiempo para constatar que la toalla está seca.
  6. Termina o repite el proceso

    Termina o repite el proceso

    Una vez que el jersey está seco, agítalo con cuidado para que la lana afloje y quede esponjosa. ¿Quedó del tamaño que querías? Perfecto. ¿Todavía te queda grande? Pues habrá que repetir el proceso. Déjalo descansar un día y vuelve a repetir todo el proceso para achicar tu jersey de lana hasta que quede del tamaño ideal. Si notas que la lana se está ensuciando con la manipulación, la próxima vez usa detergente para ropa fina y un toque de suavizante.

    Recuerda no maltratar la lana ni usar agua muy caliente. El proceso para encoger un jersey de lana es lento pero vale la pena la espera ya que una vez que haya encogido, verás que conservar la misma agradable textura y sobretodo que por fin se ajusta a tu talla.

Recuerda que también puedes optar por tricotar (o tejer) tus propios jerseys de lana haciendo punto a dos agujas. Además de ser muy relajante podrás diseñar tu propio suéter y resulta realmente gratificante saber que ha sido hecho a mano por ti. Y si te equivocas siempre podrás aplicar los pasos para encogerlo y adaptarlo a tu talla fácilmente tanto para mujer, hombre, niños o bebés. Y es que no hay duda de que los jerseis hechos a manos son toda una delicia.

¿sabías qué...?

La lana tiene una propiedad llamada "higroscopicidad", eso quiere decir que absorbe humedad de la atmósfera. La lana es una de las fibras más altamente higroscópicas, es capaz de absorber hasta un 50% de su peso en agua.