Cómo combinar gorros de lana

En Spoots te damos los datos para combinar tus gorros de lana

Cuando se acercan los días verdaderamente fríos, los gorros de lana se convierten en accesorios imprescindibles. Los gorros no solo te protegen de las bajas temperaturas, sino que además se convierten en un elemento de moda que puede cambiar totalmente tu outfit.

Primero que nada, hay muchos tipos de gorros de lana. Están desde los discretos y pegaditos a la cabeza, que dejan ver por los lados tu cabello, hasta los gruesos que dejan ver solamente la melena. Estos pueden ser lisos, con un pompón arriba, o con un doblez que al bajarlo protege más aún.

Otra opción es un beanie, esos gorros de lana que son estrechos junto a la frente y tienen espacio arriba, de manera que siempre caen un poco. Los beanies son perfectos si tienes cabello largo porque tapan toda la cabeza, incluyendo el pelo y no lo aplastan. La manera de ponérselos es echar la cabeza hacia adelante, con el bello cayendo, poner el beanie de manera que el pelo quede en el sin apreturas y luego levantar la cabeza y ajustar.

    Índice

  1. Cantidades de gorros

    Como con todo, hay opciones diversas. Hay quien prefiere tener un solo gorro neutral que le dure todo el invierno y eliminarlo después que termina la temporada. Otras prefieren tener varios gorros, de diferentes colores, grosores y modelos e irlos combinando de acuerdo a su outfit.

    Si eres de las que prefiere un gorro neutral, toma en cuenta los colores que sueles usar. Si eres más de usar marrones, puedes usar uno marrón oscuro, marrón claro o en mostaza oscuro o naranja quemado. Ese tono combinará con todos tus outfits.

    Si prefieres vestirte de azul marino o negro, de esos colores debería ser tu gorro.

    En el caso de que te gusten la mayor cantidad de gorros, a continuación de damos ideas.

  2. Gorros, bufandas, guantes, abrigos

    Una opción es combinar tu gorro con el color de tu abrigo. De esa manera podrás variar la manera de vestirte, pero los elementos base serán siempre iguales. Así, sería usar abrigo y gorro negro, o marrón o azul oscuro.

    Otras personas prefieren combinar el gorro con la bufanda, de manera que haya siempre ese elemento unificador aunque el resto del vestuario cambie.

    A otros les molesta ir tan combinados, pero aprueban usar guantes y gorro del mismo color, también por la razón anterior: tener un tono que une el atuendo.

  3. Bloques de color

    En el caso que seas de las que le gustan los bloques de color, una opción es usar el mismo color en todos tus atuendos. Por ejemplo, gorro, guantes, bufanda, abrigo, pantalón, camisa, sweater y zapatos en azul.

    Puede ser todo en azul marino o usar diferentes tonos de azul: abrigo, zapatos  y guantes azul oscuro, gorro y bufanda en azul turquesa, jeans, blusa o sweater en azul.


    Si te gusta el gris, puedes usar distintos tonos de gris, desde el más oscuro hasta el más claro.


    En el caso del negro es mucho más sencillo, porque todo lo usarías negro. En este caso, te recomiendo que por lo menos el bolso o quizás la bufanda tengan un tono contrastante para que no sea tan aburrido.

  4. Colores contrastantes

    Esta es otra posibilidad que es muy creativa e interesante. Tener varios gorros de diferentes colores e irlos combinando con tu atuendo.

    Por ejemplo, puedes vestirte todo en marrón: abrigo, pantalón, zapatos, bolso, bufanda, guantes y usar un gorro en rojo ladrillo o azul celeste.


    Si sueles vestir de negro, puedes usar un gorro amarillo para dar un toque divertido.

    Si eres de las que se visten de blanco o beige en invierno, podrías usar un gorro en un tono pálido: rosado, amarillo bebé, azul celeste

Como ves, las posibilidades con los gorros son muchas y muy variadas. Trata de variar para que no incluyas el aburrimiento del vestido a los días de invierno.

Hay gente que prefiere iluminar esos días usando ropa de colores brillantes para alegrarse. Un gorro rojo es estupendo para eso.

 

Fotos: Bershka

¿sabías qué...?

Un gorro de lana no es solamente un accesorio invernal. Durante los días muy fríos, las extremidades se suelen enfriar mucho, es por eso que es importante mantener siempre la cabeza (y las orejas) bien abrigadas. Un gorro de lana te protegerá más del frío que solamente un abrigo grueso. Lo mismo aplica para unos buenos zapatos cerrados y de suela gruesa, una bufanda y guantes.

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