Trucos para limpiar un radiador

Aprende a limpiar tu radiador y dejarlo como nuevo

El radiador es un componente del hogar que se usa muchísimo durante buena parte del otoño, todo el invierno, y el comienzo de la primavera. Además, en estos lugares tan pegados a la pared, se acumula mucho polvo, y esto es un engorro a la hora de mantener la casa limpia, pues el acceso a todas sus partes nunca es sencillo. Por lo tanto, te ofrecemos a continuación 4 trucos para limpiar el accesorio y lograr que quede como los chorros del oro.

Para poner en práctica los trucos de limpieza de radiador que te comentamos a continuación, necesitarás diferentes herramientas según el método por el que te decantes. No obstante, todas son de las que solemos tener por casa en mayor o menor medida, o se adquieren con facilidad en cualquier ferretería o tienda, por lo que no te costará trabajo conseguir cualquiera de ellas.

    Índice

  1. Limpiar el óxido de un radiador

    Limpiar el óxido de un radiador

    El óxido es uno de los grandes enemigos de la limpieza y el buen estado del metal. Por ello, es importante que tu radiador esté libre de este persistente y desagradable problema. Para solucionarlo, tendrás que hacerte con un cepillo metálico de cerdas suaves.

    Para que este truco sea efectivo, tendrás que mojar el cepillo metálico en aguarrás y frotar la zona afectada. Una vez has acabado el proceso, seca la parte oxidada con un trapo seco y lograrás el efecto deseado.

  2. Limpieza general del radiador

    Limpieza general del radiador

    Si por el contrario tu fin es realizar una limpieza general del radiador, quitando el polvo y posibles suciedades, vamos con otro turco muy útil. En este caso, necesitarías una aspiradora que tenga boquilla estrecha, así llegarás hasta los últimos rincones del aparato.

    Una vez has aspirado todo el polvo superficial del radiador con la aspiradora, llega el momento de entrar a fondo. Para ello, nos acompañamos de un plumero, mopa o cepillo para limpiar biberones, que introduciremos por cada rincón y recoveco del aparato hasta dejarlo limpio y brillante.

  3. Método de la solución casera

    Método de la solución casera

    Otro buen método para limpiar el radiador es con una eficaz solución casera que describimos a continuación. Sin embargo, antes hemos de proteger suelo y pared adyacentes al aparato. Con plástico o papel de aluminio tapamos las zonas de obra del hogar para que no se estropeen o ensucien.

    Hecho esto, retiramos el polvo más superficial con un aspirador de boca fina o una mopa o plumero.

    Ahora, pulverizamos sobre el radiador una solución con 7 partes de agua, 1 de jabón neutro y 2 de amoniaco. Esta composición puede variar según las necesidades de tu radiador.

    Finalmente, frotamos todo el aparato con un cepillo para limpiar biberones o un plumero o trapo, asegurando que no se queda ninguna parte húmeda ni con manchas.

  4. Truco del paño húmedo

    Truco del paño húmedo

    Por último, desvelamos el truco del paño húmedo. En este caso, el método es muy sencillo, puesto que solo debemos poner en la pared detrás del radiador uno o varios trapos humedecidos que cubran toda la extensión del aparato. Después, proyectamos aire desde la parte frontal, ayudándonos de un secador de pelo o cualquier aparato con una funcionalidad similar, y ya tenemos un radiador limpio.

Aquí tienes diversas formas y trucos para limpiar un radiador y que siempre brille perfecto y sin una mota de polvo. Elige la que mejor se adapte a tus necesidades y evita que estos aparatos tan útiles para mantener el hogar cálido y agradable se conviertan en una pesadilla por la acumulación de polvo.

¿sabías qué...?

Si estás harto de ver siempre los mismos radiadores en todas las casas, los puedes cambiar por el Thermosaurus, un aparato con las mismas características, pero en forma de esqueleto de dinosaurio. Tal vez sean un poco geek o freak, pero son sin duda una manera eficaz, divertida y original de calentar la casa.