Cómo reparar una puerta

Veamos diferentes fórmulas para reparar una puerta de tu hogar

En un hogar suele haber una buena cantidad de puertas, ya sea la de entrada o aquellas que separan los diferentes ambientes; y como sucede con todos los elementos que componen nuestro hogar, siempre pueden estropearse con el uso y el tiempo.  

Hoy te ayudaremos dándote las indicaciones necesarias para reparar una puerta que se ha estropeado. Para tal efecto, presentamos tres diferentes supuestos, que son los más habituales que se suelen encontrar. Por un lado tenemos las eternas astillas, por otro los problemas cuando son huecas y, finalmente, la solución más fácil y económica que es cuando las encontramos con agujeros.

Con estos sencillos trucos descubrirás en Spoots cómo arreglar tu puerta y dejarla prácticamente como nueva, tal y como si no le hubiese pasado nada. Además, son métodos simples que requieren de muy poca inversión y que no te robarán tiempo en exceso.

    Índice

  1. Reparar una puerta astillada

    Comenzamos con el arreglo de una puerta que se ha astillado. Para ello, es bueno poner cinta de carrocero en la zona para evitar manchas. Además, nos aseguraremos de que la superficie está totalmente limpia de partículas o grasas.

    Luego, con masilla reparadora de dos componentes que puedes encontrar en cualquier ferretería, tiñes uno de los citados componentes y, posteriormente, el otro con la misma cantidad. Una vez estén homogéneos, esperamos cuatro minutos.

    Ahora toca aplicar la masilla en la zona astillada y, posteriormente, se extrae la cinta de carrocero, para después poner un listón de madera sobre la astilla y sujetarla durante 4 minutos hasta que seque.

    Finalmente, lijamos la zona y barnizamos para que todo quede perfecto.

  2. Reparar una puerta hueca

    Para reparar una puerta hueca seguiremos el siguiente método. En primer lugar retírala de las bisagras de la pared desatornillándolas y colócala en una superficie plana.

    Ahora lijaremos la zona agujereada para dejarla bien plana a la hora de poder aplicar la espuma expansiva necesaria. Rociaremos toda la zona con cuidado y sin ir demasiado rápido.

    Tras dos horas, la espuma habrá secado y ya podremos volver a operar. En este caso, cortaremos el exceso de espuma con un cuchillo u otra herramienta para nivelar el conjunto.

    Llegado este momento, usaremos masilla para puertas que esparciremos por la zona rellenando los huecos y limando para que quede liso.

    Por último, lijaremos la superficie y también el resto de la puerta para que quede homogénea. Posteriormente, puedes usar barniz o pintura de base de aceite para dejarla perfecta y volver a instalarla en las bisagras una vez haya secado.

  3. Reparar una puerta agujereada

    En este caso, vamos a la reparación de una puerta agujereada sin necesidad de comprar productos específicos. Para ello, crearemos una pasta con papel de periódico en agua dentro de un cubo o barreño que habremos dejado descansar durante la noche. Para que quede compacta, eliminaremos el exceso de agua con un colador y la herviremos cinco minutos.

    Para añadirla en el agujero de la puerta, aplícala con algo de cola hasta que quede totalmente relleno y déjala secar durante unos días, pasados los cuales has de lijar y emparejar hasta que quede perfecto.

  4. Una puerta que no se cierra

    Una puerta que no se cierra bien puede ser debido a un mal posicionamiento de la placa metálica que se coloca en donde la puerta es asegurada. Procura identificar marcas en la placa metalica que puedan indicar que el pestilla vaya por abajo o por arriba del orificio. Si has encontrado alguna de estas marcas puedes limar el orificio de la placa hasta que el pestillo entre correctamente por él.

    También el problema puede deberse a las bisagras. Para esto, cierra totalmente la puerta y observa si existen espacios en la puerta (entre ella y la pared con la cual hace contacto al girar) para ver si son los mismos a todo lo alto de puerta, o bien si están desalineados.

    Si las bisagras están mal puestas, desatornilla la bisagra central y ,en caso de ser necesario, también la bisagra inferior y superior. Coloca entonces un pedazo de cartón del tamaño del orificio de la bisagra y colócalo allí. Luego, atornilla nuevamente la bisagra.

Observarás que arreglar una puerta no es en realidad nada complejo. Simplemente hay que tener los conocimientos y las herramientas necesarias junto con un poco de paciencia.

¿sabías qué...?

La colección de puertas Diamonds Line, creada por Matilde Durante, incluye una con base de madera y 31.707 cristales de Swarovski que reproducen la imagen de la Gioconda, obra de Leonardo da Vinci.

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