Cómo preparar un herbicida casero

Aprendamos a crear preparados que acaben con las malas hierbas del jardín

Las malas hierbas son una auténtica pesadilla para cualquier jardín. No dejan crecer las plantas y hasta pueden acabar secándolas. Por eso, te vamos a dar las claves para preparar un herbicida casero. Por muy poco, podrás tener tu zona verde en perfecto estado de salud.

Otra excelente condición que aportan los herbicidas caseros es que suelen ser amigables con el medio ambiente, hecho este que no sucede con algunos comerciales o industriales. Siempre y cuando uses productos naturales, tu creación no estará perjudicando en absoluto a nuestro querido planeta Tierra.

A continuación te mostramos cómo preparar un herbicida casero para tu jardín.

    Índice

  1. Pon una olla a hervir con vinagre

    Pon una olla a hervir con vinagre

    Lo primero que vamos a hacer para crear nuestro herbicida casero es poner a hervir en una olla grande 4 litros de vinagre destilado, blanco o de sidra.

  2. Añade sal

    Añade sal

    A continuación, añadimos una taza de sal. Para calcular el tamaño del recipiente, pensemos en las de café. Con ese volumen irá bien para el herbicida casero.

    Este paso debe darse cuando el vinagre está aún caliente. Además, debemos remover bien para que la sal se disuelva del todo y quede mezclado.

  3. Verter detergente para platos

    Verter detergente para platos

    A continuación, verteremos con el preparado todavía caliente una cuchara sopera de detergente para platos y movemos bien para que disuelva. Este paso es necesario para que el herbicida casero se adhiera a las hojas mientras actúa la solución.

  4. Añade zumo de limón

    Añade zumo de limón

    A continuación, con el contenido de la olla ya frío, exprimiremos un limón y lo añadiremos a la mezcla. En total, con media pieza suele bastar, dado que habrá suficiente ácido acético para acabar con las malas hierbas. No olvides remover bien todo para que ligue.

  5. Añade ginebra

    Añade ginebra

    También podemos añadir un poco de ginebra. Compra una botella barata de cualquier supermercado, puesto que el alcohol isopropílico hará un buen efecto para acabar con las malas hierbas. Da este paso con todo frío. Calcula uno 100 mililitros y mueve bien.

  6. Usar un envase de spray o aerosol

    Usar un envase de spray o aerosol

    Una vez tenemos todo bien mezclado, lo verteremos en un envase de spray o aerosol para rociar todas las malezas con las que queremos acabar.

    Recuerda no usarlo si tus plantas están muy cerca. En ese caso, es mejor que utilices un trapo bien empapado en el herbicida casero y lo pases sobre las hojas de las plantas para que estas absorban la solución.

    También es importante no saturar en exceso el suelo de tu jardín con herbicidas, porque al final puede ser muy perjudicial para las otras plantas.

Observamos que elaborar un herbicida casero es un proceso realmente sencillo y no requiere de grandes destrezas, por lo que cualquier persona puede tener su propia mezcla hecha y conservar el jardín bello y frondoso.

¿sabías qué...?

Los herbicidas pueden crear confusión en las abejas. Cuando se acercan a las flores rociadas con estos productos, sufren problemas en su percepción y absorben néctar y polen con glifosato, que tendrá un efecto negativo en la colmena a medio y largo plazo.